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jueves, 25 de abril de 2013

Bayern Münich, un soplo de aire fresco


El Bayern, un soplo de aire fresco
Pocas veces hemos visto derrumbarse un sueño como lo hizo el del Barcelona. Aún quedan noventa minutos en este deporte tan poco previsible como especial. La que se preveía una semifinal competida, fue dominada de principio a fin por el Bayern, mucho más entonado y contundente en las dos áreas que los catalanes. Más allá de errores arbitrales para los dos equipos, el fútbol dictó que el conjunto alemán fue mucho mejor de principio a fin que los barcelonistas, desconocidos y desquiciados. En cuatro claves, desgranamos el porqué de una goleada que pasara a la historia de la Champions League.

1 - Amplitud sin profundidad

Los dos primeros principios tácticos que se aprenden en el fútbol. Abrir el campo hacia las bandas, y jugar a los espacios libres en vertical. El Barcelona, en los últimos tiempos, aplica el primer concepto, dirigido a jugar abiertos, ensanchando el campo, para mantener la posesión, mover la pelota y desgastar al rival lentamente, pero el Bayern Münich aplicó la receta más efectiva y efectista jamás usada contra el equipo blaugrana. Apretó en su campo, con las líneas juntas, sin espacios por las zonas interiores del campo, y recuperó con la intención de golpear rápido, sin prisa y sin pausa. Un martillo pilón con el balón, un muro insuperable sin él.

Nunca tuvieron los blaugranas la forma ni la manera de romper al rival. Por dentro, siempre había complicaciones y no se encontraba a Messi. Lento y espeso, el argentino volvió a diluirse, quizás por su estado físico, con la lesión muscular muy reciente, en una muestra de que no se ha terminado de curar bien, y nunca tuvo opción de jugar entre líneas, atrayendo defensores sobre su figura. Era complicado encontrar el juego entre líneas para los blaugrana con las líneas juntas del Bayern esperando en su campo el robo y salir como balas hacia arriba; y quedó condenado a jugar en horizontal, de una banda a otra, gastando su posesión sin apenas crear peligro sobre el marco de Neuer.

El Bayern apenas sufrió ante el Barcelona. Neuer intervino en dos ocasiones
Por su parte, el Bayern ofreció mucha verticalidad a sus acciones ofensivas. Este Barcelona es un equipo mucho más expuesto sin Puyol, y con la presencia de dos laterales ofensivos, y cada vez que el conjunto de Jupp Heynckes quería salir al ataque, sabía como hacerlo y en cuantos toques era necesario hacer el despliegue y la transición para hacerlas efectivas. Los muniqueses maniataron los huecos vacíos, presionando bien en su medio campo, y saliendo hacia la meta de Víctor Valdés con mucha velocidad.

2 - Sin Messi

Messi estuvo desaparecido en combate. Apenas tocó el balón, y cuando lo hizo, no generó excesivo peligro ni fue el de otras ocasiones. El argentino notó la reciente lesión sufrida en cuartos de final ante el PSG, y el FC Barcelona pagó caro el sobreesfuerzo al que sometió a Messi en la vuelta contra los parisinos. La cuota de gol y finalización que supone el rosarino quedó muy difuminada, y no hubo resquicios a que hubiera llegadas claras del FC Barcelona. Un FC Barcelona que quedó retratado con que Marc Bartra, central blaugrana, tuvo las mejores opciones de gol de los de Vilanova en sendas jugadas de estrategia.

Esto habla a las claras de que el Barcelona le costó tener pasillos por donde avanzar. Sin la conexión con el argentino por dentro, atrayendo marcas, rompiendo líneas y eliminando rivales en el regate/conducción, el equipo catalán no encontró los caminos ni las superioridades que requieren su estilo de juego. Terminó siendo un conjunto plano, que no logró jugar en su habitual maniobra de dentro hacia las bandas, para acabar entrando por los flancos y rematando en el segundo palo. Una clásica jugada de los catalanes, que con Messi desconectado del juego, y con escasa profundidad y espacios libres, terminó por ahogar al Barça.

3 - La velocidad muniquesa

El Bayern puso una marcha muy alta durante los 90 minutos. Agazapado, con las líneas excesivamente juntas, en apenas 25 - 30 metros, pero apretando con mucha intensidad y vehemencia en su medio campo, lo que le valió para desquiciar y descolocar al FC Barcelona. Muy atento el Bayern a los cambios de juego que tuvo que hacer Piqué para mover a los muniqueses en las basculaciones defensivas, pero el trabajo de los hombres de Heynckes en ese sentido fue impecable. Atentos al lateral receptor, la salida azulgrana terminaba casi siempre en un pase horizontal o jugar hacia atrás.

Las transiciones vertiginosas de los de Heynckes complicaron mucho la vida a los laterales blaugranas
Esa velocidad a la hora de apretar al rival bastó al conjunto bávaro para elegir bien las zonas de robo, en las que supo recuperar muchos balones. Y cuando recuperaba la posesión, las jugadas eran vertiginosas en busca del marco catalán. Sobre todo, supo robar en la banda derecha, con la presencia de Ribery y Lahm para frenar a Alexis y a Jordi Alba, muy desasitidos durante el partido, además de desacertados. De hecho, el Bayern completó 264 pases de 332, un 80% de pases con éxito, y los que buscaban la parcela ofensiva eran hacia delante, buscando la espalda de los laterales del Barcelona;y logró recuperar más balones que el equipo de Vilanova durante los 90 minutos.
El Bayern se impuso en casi todas las facetas del juego al Barcelona. Salvo en la posesión y en el porcentaje de pases con éxito, donde los culés tuvieron el peso del partido, como suele ser habitual, el equipo bávaro dominó el juego de contacto. 11 duelos aéreos ganados de 15, 19 entradas con éxito sobre 26, tan sólo 3 tarjetas amarillas por 4 blaugranas, 15 remates a puerta por 4 visitantes, 11 córners a 4… Un duelo vencido no solo en el plano táctico, también en los apartados físicos del encuentro, donde los muniqueses corrieron más, con mayor eficacia.

Estadísticas del partido
Bayern Münich
Barcelona
Tiros a puerta
7 a portería; 15 en total
1 a portería; 4 en total
Córners
11
4
Posesión
38%
62%
Pases con éxito
80%
90%
Tarjetas amarillas
3
4
Pérdidas de balón
62
69
Recuperaciones
51
43
Ya lo habíamos comentado en el artículo previoEl Barcelona necesitaba tener cuotas de posesión superiores al 65% para poder mantener a raya a los muniqueses. El Bayern, con sus ratitos, supo tener el balón, y supo que hacer con él; mientras que el conjunto barcelonista no disimuló sus carencias físicas en estos momentos con una posesión mayor, que le hubiera permitido minimizar riesgos y evitar ciertos momentos complicados durante el partido, aparte de haber servido como opciones posibles de ataque. Como ya dijo Guardiola: “Tenemos la posesión para defender con balón, y para seguir atacando”.

4 - Una derrota no debe cambiar el sino de la historia

El equipo blaugrana, a pesar de la derrota, no debe caer en el pesimismo del entorno y de la prensa. Cinco años jalonados con 14 títulos, más un ciclo con Rijkaard de dos años excelentes, con 2 Ligas, 2 Supercopas de España y 1 Champions League. 19 títulos desde el año 2005. Ahí es nada para el seguidor culé, que debería estar confiado en la capacidad de su equipo para ganar títulos, más que en dudar ahora de la plantilla tras las derrotas de Milán y Münich, y el empate de Paris. Pocos ganaron tanto en tan poco tiempo como sus futbolistas.

Quizás no sea posible la remontada, y el FC Barcelona haya llegado a su fin del viaje europeo esta temporada. Los retoques de cara al próximo año se hacen necesarios para mantener activo y con ambición al grueso del grupo, consciente de que si se pierde la ambición, se pierde la fuerza de este estilo y las derrotas llegarán más fácilmente. Pero son ligeros retoques, escasos refuerzos, y pocas salidas. No obstante, no hay que dar por finalizado ni por muerto a este FC Barcelona, porque en un día lúcido de todos sus cracks, pueden pintarle la cara a cualquiera, y el fin de ciclo pronosticado hoy, puede no ser valido en una semana. Sea como fuere, queda la vuelta, el Bayern ha sido superior en esta primera parte de la eliminatoria, y hasta no cerrarse de forma definitiva la eliminatoria, no hay que hablar del futuro, sólo de intentar darle la vuelta a un resultado harto complicado.

martes, 23 de abril de 2013

El cara a cara táctico: Bayern - Barcelona


Llega el momento deseado. El FC Barcelona visita el Allianz Arena, en busca de un buen resultado que manejar en la vuelta, que tendrá lugar una semana después en el Camp Nou. Las semifinales de la Champions han llegado ya, aunque todos hemos mirado de refilón al calendario, descontando los días, restando las horas desde que supimos los cruces en la última parada antes de llegar el 25 de mayo a Wembley y la disputa por el título.

Un partido que enfrenta a dos equipos cortados por patrones similares. Tito Vilanova y Jupp Heynckes son los encargados de llevar a buen puerto las naves barcelonistas y bávaras, respectivamente. Un puerto que desemboca en el quinto entorchado continental para cada uno de ellos, en caso de imponerse en la semifinal y en la final. Pero lejos de ese momento, hay que proceder al análisis previo de lo que van a ser 90 minutos especiales desde el punto de vista táctico.

1 - ¿Cómo estará Messi?

Es la pregunta más relevante en estas horas previas al duelo. ¿Cuál es el estado físico del argentino? ¿Puede jugar al máximo de sus capacidades? ¿Sigue tocado de la lesión que le lastró ante el PSG en Barcelona? ¿Es cierto que la lesión no se ha agravado a pesar del sobreesfuerzo? Preguntas con difícil respuesta. Leo Messi ha sido capaz de recuperarse de otras lesiones en breves periodos de tiempo, pero esta lesión es diferente. Con el tejido tocado y cicatrizando, el argentino lo sometió a un sobreesfuerzo ante el PSG que de alguna manera debe haber pagado, o estará a punto de pagar, a pesar de los cuidado médicos. Una lesión de dos semanas, en la que en mitad del proceso sometes al músculo dañado a un esfuerzo importante debe pagarse en el aspecto físico. Messi estará sobre el campo, pero la duda será si al 100%.

El Barcelona sólo ha ganado un partido de seis en competiciones europeas al Bayern
El Barcelona es menos temible sin el rosarino, pero ¿era necesario su concurso para vencer al PSG? ¿No le daba al mejor equipo del mundo para pasar la eliminatoria sin un Messi al 50%? Mañana, en el Allianz, el barcelonismo espera la mejor versión del crack. Sería la mejor noticia posible sobre su recuperación, pero también es cierto que podría acusar el tiempo parado, el sobreesfuerzo de un tejido dañado y el buen estado del Bayern. Messi es el gol del Barcelona, y a ello se quiere agarrar Vilanova y su cuerpo técnico.

2 - La pelea por la posesión

Dos equipos con una filosofía de juego idéntica. No exacta al 100%, como puras copias digitales, pero sí un Bayern Münich inspirado en un 70% - 80% en lo que es el Barcelona desde que Pep Guardiola le cambiara la cara allá por el verano de 2008. Esquema calcado, mismas intenciones de salir con el balón controlado desde atrás. Incluso, futbolistas parecidos. Dante - Piqué, una pareja cortada por el mismo patrón. Alta, fuerte, de buena salida de balón, inteligente al corte, algo lenta de giros. Busquets - Javi Martínez, dos pulmones en el mediocampo, con capacidad para robar y distribuir con sentido, e incluso incorporarse al remate. Adriano - Lahm, dos laterales polivalentes, capaces de adaptarse a todo en cualquier posición.

En lo esencial, en la idea, también son similares. En la tenencia de la pelota, en domarla bajo su poder, y en recuperar lo más arriba posible cada vez que se pierde la posesión del balón.Dos calcos; casi podríamos decir que un hombre que se mira al espejo y encuentra su reflejo. Así son este FC Barcelona y este Bayern Münich. La gran duda que nos ofrece este aspecto es la ausencia de Toni Kroos por una lesiónque le aparta de lo que resta de temporada. ¿Sin su brújula podrá mantener el Bayern su estilo? ¿Optará por un fútbol más directo y vertical?

Es sabido que el Bayern tiene la capacidad de hilvanar fútbol en pocos y precisos envíos. Calidad de pase, más que cantidad. Pero también es un equipo que en Alemania lleva el peso del partido, y hoy se enfrentará ante un equipo que puede privarle del balón y, por tanto, de estar cómodo sobre el césped. El Bayern arriesga presionando arriba, y el Barcelona hará lo mismo jugando desde atrás sin querer entregar el balón tan rápido.Ninguno va a renunciar al estilo que lo ha traído hasta aquí, y va a ser una bonita batalla de cabezonería y defensa del estilo de juego, por encima del riesgo a asumir y del peligro al que se enfrentan.

La clave de todo, sin embargo, no va a residir en el daño que pueda hacer el Bayern en ataques verticales, en los que Schweinsteiger será el lanzador, Robben y Ribery los puñales que imprimirán velocidad, y Mario Gómez/Pizarro y Müller los finalizadores. Tampoco en la presión arriba del Bayern, ni en la del Barcelona. Ni en el estado de forma de Messi. Todo queda, como siempre, en el triangulo blaugrana del centro. En Busquets - Xavi - Iniesta. En el repliegue, recuperación culé y capacidad de retener la pelota bajo su influencia y su posesión.

Se enfrentan los dos equipos de la competición con más posesión del torneo (68% de los catalanes, por 57% de los bávaros), y los dos equipos con más pases acertados en el porcentaje (83 % para los hombres de Vilanova, y 76% para los de Heynckes). Sin duda, el que tenga la capacidad y la tranquilidad para tener más tiempo el balón bajo su control sin perderla, tendrá mucho ganado tanto en el partido de hoy como en la eliminatoria.

Altos niveles de posesión para los dos equipos. Son los equipos que más tiempo controlan el balón en la competición
Si el Barcelona es capaz de mantenerse en cuotas de posesión por encima al 65% con sus habituales números de más de 700 pases por partido, con los laterales largos y abiertos, y dos más ensanchando el campo (Pedro - Villa). Si se reduce por debajo del 60% - 65%, el Bayern habrá logrado el primer objetivo, y más importante: incomodar al Barcelona.

3 - Otro atacante incómodo

El Bayern multiplica sus peligros. Su capacidad de registros, con la velocidad y desborde de Robben y Ribery, el toque de Javi Martínez, y la llegada desde atrás al remate del navarro y de Bastien Schweinsteiger se añaden a la capacidad de jugar más directo y frontal, con balones al juego de espaldas a portería de Mario Gómez y Mario Mandzúkic. El croata, que parece ‘haberle comido la tostada’ al hispano-alemán, estará ausente en el duelo de esta noche por sanción. Aún así, y teniendo en cuenta el buen momento de Claudio Pizarro, es lógico que Heynckes opte por ‘SuperMario’ por jerarquía, por calidad y por condiciones más parecidas a las del atacante balcánico. El tanque alemán está ante una gran oportunidad de reafirmarse en el conjunto bávaro, además de ponerse en el mercado si los rumores de la llegada de Lewandowski son ciertos.

El Barça de Vilanova tiene reciente el enfrentamiento al PSG de Ibrahimovic, un delantero de las mismas características a Mandzúkic y a Gómez.Delantero alto, fuerte, potente, buen juego de espaldas, rematador, difícil de defender en el cuerpo a cuerpo, y por arriba, y no exento de buena técnica. El sueco en este sentido es el mejor de los tres, pero tanto el croata como el alemán son dos atacantes letales dentro del área. La ausencia de Mascherano y de Puyol va a hacer muy complicada la tarea de defender en el Allianz Arena a cualquiera de ellos.

Piqué tendrá que hacer el trabajo casi en solitario. Frenar las acometidas directas con la referencia de Gómez/Pizarro, a la espera de que lleguen las ayudas para tapar las opciones de pase de los atacantes muniqueses, y no dejarles espacio para girarse, entrar en el área y buscar el contacto. Tampoco permitirles remates fáciles, buscando la anticipación al remate, o dificultándolo al máximo, en su defecto. Todo apunta a que será Adriano el otro central del Barcelona esta noche, como central para los cortes y coberturas a la espalda de Piqué, por su velocidad y falta de altura, respecto al ex del Manchester United.
Si el atancante bávaro se siente cómodo en las cercanías del área, el abanico de opciones del Bayern Münich crecerá exponencialmente. Dejadas para la llegada de segunda línea, prolongaciones para Robben o Ribery, remates aéreos, tratar de controlar y girar para encarar el marco de Valdés… Sea como sea, el hombre que actúe como delantero en el Bayern deberá estar bien controlado por los zagueros blaugranas, con una constante marca 2 vs 1. Piqué fijando, otro compañero anulando la recepción o dificultándola lo máximo posible.

4 - ¿Minimizar riesgos? ¿Ser cautos y precavidos?

Qué duda cabe que el Barcelona y el Bayern han tomado en los últimos tiempos la bandera del fútbol estético y atractivo. Del que propone en base a lo que tiene, y no espera a lo que decida el rival. Pero hoy, es diferente. Es un duelo de 180 minutos, que tendrá su capítulo inicial en Münich, y en el que nadie querrá perder comba para no llegar descolgado al desenlace del Camp Nou. Por ello, el partido, aunque se trate de dos equipos ofensivos y alegres, se puede convertir en una batalla cerrada.

El Barcelona, cuando quiera controlar y calmar el partido, defenderá con la posesión largo rato, sin arriesgarla ni perderla. Tampoco sin ceder la iniciativa del partido y el control del balón a los teutones. El Bayern apretará, pero sin ser excesivamente descuidado en las zonas donde deberá presionar, y las zonas donde deberá replegarse para iniciar la presión. Salvo debacle de uno de los dos, va a ser difícil encontrar una eliminatoria que quede resuelta en este partido; por tanto, los riesgos van a ser minimizados lo máximo posible.

Nadie va a arriesgar en exceso. Nadie va a dar un paso en falso que le haga ir por detrás en la eliminatoria. Los dos equipos ya tuvieron decepciones importantes la temporada pasada, en el momento de arriesgar, y este año, a pesar de que han dominado su campeonato con solidez, esta eliminatoria va a ser un cuerpo a cuerpo sin cuartel entre el campeón de Alemania, y el futuro campeón español. Una eliminatoria a decidir por detalles. La Champions se viste de gala en este choque de colosos europeos.

5 - Antecedentes

Temporada
Competición
Resultados
1995/1996
Copa UEFA (Semifinales)
2-2 / 1-2
1998/1999
UEFA Champions League (Fase de grupos)
1-0 / 1-2
2008/2009
UEFA Champions League (Cuartos de Final)
4-0 / 1-1

Caminos paralelos destinados a cruzarse


La Champions League nos deleita con dos duelos de alta alcurnia entre los cuatro mejores equipos del continente. Por un lado, el arrollador dominio de Barcelona y Bayern en el campeonato doméstico. En la otra parte del cuadro, los perseguidores, los últimos campeones de Liga en sus países, dos equipos verticales encarnados en el Madrid y el Dortmund.



Cruces apasionantes. La expectación suscitada en el sorteo de la Champions League celebrado el viernes 12 de abril de 2013 en Nyon fue tremendamente provechosa para la UEFA. Tras años celebrando en un mismo sorteo los emparejamientos de cuartos de final y semifinales, esta temporada la UEFA optó por separar ambos, dividiendo la atención del espectador y concentrando la emoción en las famosas 'bolitas de la suerte'. Hasta en eso, son eficientes e inteligentes, y han sabido vender dos emparejamientos entre clubes cortados por el mismo patrón.

Caminos paralelos: el hombre y su reflejo

Bayern Münich, FC Barcelona, Real Madrid, y Borussia Dortmund son equipos que en los últimos años recorren senderos paralelos, y ahora, la máxima competición continental fuerza a cruzar esos caminos. Por un lado, la posesión y el dominio sin apenas resistencia que han tenido a lo largo de esta campaña en la Bundesliga y en la Liga BBVA tanto bávaros como azulgranas. Y en la otra semifinal, los dos actuales campeones de España y Alemania, ahora mismo segundos de la Liga, a gran distancia del líder (en Alemania, el Bayern ya es campeón), y con la Champions como el máximo objetivo a conquistar para dos escuadras que ya se conocieron en el primer baile de la fase de grupos.

Caminos que vienen siendo idénticos hace ya largo tiempo. Más en el caso del Bayern Münich con el Barcelona. El equipo bávaro, tras años de repetidos sinsabores en Europa y de ver como la Bundesliga ya no era su coto exclusivo de conquista, tocó fondo en la campaña 2006/2007. Incapaz de ganar el título y fuera de la Champions League, el equipo buscó su particular reconstrucción con el fichaje de Frank Ribery, que junto a los que ya estaban como Lahm, Van Buyten o Schweinsteigerempezaron a formar la columna vertebral de un Bayern Münich que ha visitado la final de la Champions en dos ocasiones en tres años.

El Bayern, la reconstrucción del gigante

Los máximos dirigentes bávaros, como Hoënness, Rummenigge, o Breitner le dieron un salto cualitativo al Bayern importante, fijándose en la manera de actuar del Barcelona. Una fuerte y saludable cantera, que ha dado frutos como Lahm, Schweinsteiger, Kroos, Müller, Badstuber, Weihrauch y Emre Can, actuales miembros del primer equipo surgidos de los complejos de entrenamiento que posee la entidad bávara.

Ha sido un proceso lento desde que en 2001, Effenberg y Kahn, colosos del gigante bávaro, levantaran la última orejona de la entidad muniquesa, que había perdido las finales de 1982, 1987 y 1999 tras ganar las del 74', 75', y 76' de manera seguida.El equipo entró en declive, no pasando de cuartos de final en 2002, y quedándose fuera de la Champions League a las primeras de cambio en la siguiente temporada. El fruto ha tardado, pero ha aparecido en forma de resurgimiento total de un gigante que estaba dormido. Así lo atestiguan sus dos finales en Madrid y en Münich, en las que cayó derrotado ante Inter de Milán y Chelsea.

Entre los cuatro equipos, suman 18 Copas de Europa
Especialmente dolorosa la última, en su ciudad, ante su afición, y siendo derrotados en la tanda de penaltis, cuando estuvieron rozando la copa con la yema de los dedos. Didier Drogba, en los últimos instantes del partido, dio alas a los londinenses, que con su estilo aguantaron en la prórroga las embestidas muniquesas y supieron estar más inspirados desde los fatídicos 11 metros que decidieron al actual campeón de Europa.

Este es un Bayern que tiene sus propias raíces, pero ha encontrado en el FC Barcelona al espejo en el que mirarse. El destino ya les cruzó en 2009, cuando el conjunto culé eliminó en cuartos a los teutones por 5-1 en la eliminatoria. Pocos fichajes, pero contrastados, y cantera o producto nacional en la mayoría de casos para potenciar la plantilla. Cuenta con 14 alemanes en plantilla, de los que 8 son internacionales absolutos con Alemania, y piezas vitales en la selección germana; y con 12 extranjeros, todos ellos nombres de relumbrón y calidad, como Robben, Shaqiri, Javi Martínez, Ribery, Dante, Mandzúkic, Alaba o Pizarro.

Pero no sólo porque la cantera sea protagonista, y haya mucho alemán en su plantilla se acaban las similitudes entre Barcelona y Bayern Münich. También están los números de dos equipos que son el máximo exponente del fútbol en sus ligas, líderes con solidez y con su propio estilo, marcado por la tenencia de la posesión en muchos momentos del partido. Salvando las distancias entre azulgranas y bávaros, el Bayern opta por seguir la filosofía del juego de los de Tito Vilanova, tomando la pelota, moviéndola con soltura y alegría, con un centro del campo con Javi Martínez, Schweinsteiger y Kroos (lesionado hasta final de temporada) capacitado para ello, aunque mucho más vertical y mordaz en muchas ocasiones, y con la presencia de las torres Mario Gómez - Mario Mandzúkic como finalizadores de área.

Ya el año pasado sufrieron tanto Barça como Bayern al Chelsea como castigo final a su trayectoria europea, y son equipos con un estilo de juego parecido, y un esquema que podría considerarse similar. Una eliminatoria que tiene escasos precedentes, con dos a favor del Bayern y una a favor del FC Barcelona. En el año 96, las semifinales de la Copa de la UEFA medían a catalanes y alemanes. Avanzó a la final el Bayern Münich, ganando 1-2 en el Camp Nou, y empatando a 2 en el Olympiastadion de Münich. En el año 99, la fase de grupos de la Champions les encuadró junto a Manchester United y Bröndby IF. Los bávaros vencieron en ambos duelos. Y en la última, los cuartos de la temporada 2009, esta vez era el Barcelona el que se llevaba el gato al agua, ganando  4-0 en la ida y sentenciando en el Allianz Arena con un empate a 1. Una eliminatoria con sabor a fútbol del grande.

El Borussia quiere emular la gesta del 97

Hace 16 años, Ottmar Hitzfeld se sentaba en el banquillo del Olympiastadion de Münich sin saber lo que 90 minutos después iba a depararle el destino. A las 20:45 de un 28 de mayo, Borussia Dortmund y Juventus eran los rivales por la Champions League en la final de Münich. Dos goles de Karl-Heinz Riddle en apenas cinco minutos ponían en franca ventaja el título a los borussens antes del descansoAlessandro Del Piero, con un taconazo que quedará en los anales de la historia como uno de los grandes goles de la Champions League, recortaba diferencias con media hora de partido por delante; hasta que un jovencísimo Lars Ricken, salido del banco de suplentes dos minutos antes, y con una amarilla en su haber de manera rapidísima, batía con un gran gol de vaselina desde 30 metros a Ángelo Peruzzi. Era el punto y final al capítulo más glorioso de la historia del campeón alemán del año anterior.

El Barça disputó las finales de 2009 y 2011; el Bayern las de 2010 y 2012. ¿Quienes serán los finalistas?
Hoy, esa gloria queda lejos, tras años deambulando por la Bundesliga, en pos de recuperar el pulso de una entidad histórica, con una de las mejores y más ruidosas hinchadas del planeta. En el olvido quedan ya la final de la UEFA de 2002 perdida ante el Feyenoord en Rotterdam, o la grave crisis económica que casi lleva al equipo a la desaparición. Hans-Joachim Watzke, presidente de los Schwarzgelben, recondujo a la entidad a sus buenos números económicos. Y Jürgen Klopp ha sido el hombre milagro en los banquillos para recuperar el brillo de esta histórica entidad de la cuenca del Ruhr.

'Kloppo' y los suyos, después de conquistar Alemania dos temporadas de forma consecutiva, aspiran a dar la sorpresa en Europa.Una escuadra joven e ilusionante, en la que el talento de Götze, el oportunismo de Reüs y la frialdad en el área de Lewandowski conjugan en una bonita sinfonía futbolística con la elegancia de Hümmels, la velocidad de Pizscek y la batuta de Ilay Gundögan. Es este un equipo de variados recursos y registros, capaz de camuflarse en cordero y saltar a la yugular rival cual lobo en un contragolpe letal; o ser el conjunto con la capacidad y personalidad suficiente para dominar las situaciones y llevar el peso del partido.

El proceso para reinventarse ha sido largo, pero ha merecido la pena. El Borussia Dortmund ha encontrado en su esencia su auténtica forma de ser, lo que le ha convertido en ‘la chica guapa de la clase’. Media Europa observa el Signal Iduna Park con atención cada dos fines de semana, en constante observación de lo que sucede con el conjunto borusser cada vez que tiene partido.

Bávaros, madridistas y blaugranas ya fueron semifinalistas la temporada pasada. El campeón fue el Chelsea, el ausente del anterior cuarteto
Ante el Real Madrid, tendrá una prueba dura, que ya aprobó con nota en la primera fase de la Champions League, pero ahora todo será una historia muy diferente. Dos equipos prácticamente calcados. Laterales largos, una contra mortal, transiciones veloces, capacidad para tocar la pelota cuando se requiere, solidez defensiva, compromiso colectivo total. El Dortmund ha demostrado tener la suficiente personalidad para plantar cara al todopoderoso Real Madrid, lanzado hacia la busca de una nueva final europea. Pero ahora deberá manejar el vértigo que supone estar en el alambre, frente al elemento diferencial entre ambos equipos. Cristiano Ronaldo. El portugués quiere resarcirse de no haber podido alcanzar las finales en los últimos años, y busca sumar la segunda Champions a su palmarés. Más allá del precedente de este año, existe el famoso cruce de 'la portería del fondo sur', derribada por los ultras madridistas subidos a la valla. El Madrid ganó en casa 2-0, y terminaría pasando la eliminatoria para conquistar la Séptima en Ámsterdam.

Real Madrid y FC Barcelona, la final soñada

Para muchos españoles, la final deseada. Es el partido que todos tratan de imaginar y de dibujar en sus mentes. El duelo que sólo Bayern Münich, en los penaltis; y Chelsea, con su defensa numantina, pudieron evitar; en lo que hubiera sido la segunda final de la Champions League entre equipos españoles de la historia de la competición. Quizás, la más esperada por muchos aficionados en nuestro país, y una buena legión de seguidores extranjeros. Puede que el último escalón que le queda al fútbol español a nivel de clubes por conquistar, conseguir que sus dos mejores clubes se vean las caras en la final de Champions, emulando la de París en 2000. Seguramente, la mejor de las finales posibles esta temporada.

Este año podría haber final española, pero el predominio y el favoritismo más grande ya no recae sobre el FC Barcelona. Las miradas se centran en el lado teutón, donde el Bayern Münich llega en forma, con la Bundesliga en el bolsillo y con alternativas por doquier para hacer daño tanto a azulgranas como a su posible rival en la final. El otro gran favorito para llegar a la final, por peso, por historia, por experiencia, y por nombre es el Real Madrid, que tira de galones en su semifinal ante el Borussia Dortmund, aunque la diferencia en el campo no es tan grande como sí fuera del verde.

Sea como fuere, este año existe un gran respeto al rival en los dos conjuntos españoles. No quieren verse en Wembley levantando la ‘Orejona’ antes del ansiado momento el 25 de mayo. Por eso, la final soñada deberá ser un sueño para ambas aficiones, que se topara con la realidad de tener que superar un escollo de habla alemana y dificultad extrema.

martes, 2 de abril de 2013

¿Está preparado el PSG?


El PSG de Al Khelaifi y los petrodólares está ante su bautismo de fuego. Toda Europa receló en el periodo estival de un proyecto construido a golpe de talonario, que el pasado año ya quería ser importante en la Ligue 1, y que este año va en camino de lograr el título liguero en Francia, además de optar a la Coupe de FranceEn el camino del dinero, y los equipos hechos en base al lujo, tenemos las experiencias delChelsea, al que le ha costado cerca de una década ser el actual campeón de la Champions, o al Madrid de los 'galácticos', construido con un buen puñado de euros para contratar a Zinedine Zidane o Luis Figo. Pero también quedan las multimillonarias inversiones de otros equipos, como Manchester City o Inter de Milán, que apenas han dado rédito.

El dinero compra el talento, no el trabajo

¿A qué PSG veremos? ¿Al indolente del tramo inicial de campeonato, o al competitivo de las últimas semanas y de los duelos importantes? El capital que maneja en estos momentos el fondo de inversión qatarí/catarí que controla la entidadparisien es muy amplio, y ha logrado firmar futbolistas importantes en el viejo continente, como Lavezzi, Thiago Silva o Pastore, además de incorporar a un primer espada entre los cracks, Zlatan Ibrahimovic; además de jóvenes emergentes en Sudamérica como Lucas Moura.

Más allá de la rutilancia y el brillo de las estrellas que posee el PSG en estos momentos, los del Parc des Princes se enfrentan a su mayor reto. Eliminar egos de las estrellas en pos del bien común y grupal, que no sería otro que eliminar al potentísimo FC Barcelona de Xavi, Iniesta, y sobre todo, Lionel Andrés Messi. En un segundo grupo de futbolistas se encuentran hombres de menos nombre, pero con tanto o más peso que las estrellas en este PSG. Sin haber mencionado a Ménez o Gameiro, hay otro grupetto deparisiens, en los que Ancelotti ha encontrado su 'guardia pretoriana'.

Ibrahimovic lleva 25 goles en liga, y 29 en todas las competiciones con el PSG
Los Jallet, Chantôme, Mahmadou Sakho, Matuidi, Álex, Thiago Motta, Sirigu o Verratti son los que hoy deben dar el nivel, más que el grupo de importantes. De que el PSG tenga el nivel y la capacidad de plantar cara al Barcelona depende del trabajo de los secundarios. Futbolistas en los que Ancelotti, centrocampista bregador y currante del Milan de Sacchi, encuentra parecidos que le llevan a darle los galones. De hecho, Sakho, capitán con apenas 23 años, es el máximo referente en este grupo de futbolistas de este peculiar conjunto, aunque no cuente con la titularidad asegurada.

Cuenta con experiencia

Muchos hablan de la inexperiencia del PSG como equipo. Y no es una afirmación apegada totalmente a la realidad. El PSG lleva años alejado de las grandes competiciones europeas, pasando con más pena que gloria por el campeonato francés, ciertamente; pero guarda en sus vitrinas una Recopa de Europa, ganada en 1996, y ha pasado por grandes partidos, sobre todo a comienzos de los 90, cuando conformó un equipo temible, en especial para los equipos españoles, incapaces de eliminarlo a doble partido.Real Madrid, en dos ocasiones, FC Barcelona, Deportivo de La Coruña y Valencia, última víctima europea de los franceses, saben lo que es hincar la rodilla ante el PSG.

Conoce las glorias europeas, y en su equipo guarda gente importante y veterana, que ya ha disputado grandes encuentros a lo largo de su carrera. Van Der Wiel, subcampeón mundial en 2010; Thiago Motta, ganador de la Champions en 2010 con el Inter y con el Barcelona en 2006; Beckham, con 37 años y una inagotable carrera a sus espaldas; Maxwell, ganador de la Champions en 2011; y otros grandes nombres como Álex, Ibrahimovic, o Lavezzi, con Copas del Mundo en sus espaldas.

Ante el FC Barcelona, su experiencia es inferior de forma clara. El Barcelona, en su bloque, cuenta con los mismos 13-14 futbolistas desde hace varios años, y a ellos se han sumado un par de refuerzos cada año, lo que les ha hecho un bloque mucho más duro y competitivo a lo largo de las últimas temporadas. En ese detalle, el conjunto catalán gana por varios cuerpos de distancia, pero no hay que menospreciar a un equipo veterano, cuya edad media es de 28,4 años, superior a la del Barcelona, y cuyo valor total en mercado es de 303 millones de euros, según el portal especializado Transfermarkt, la octava plantilla más valiosa del mundo.

Al contragolpe, muy cómodo

El PSG se encuentra ante un rival que no será nada fácil de afrontar, pero que se adapta más a su estilo. El conjunto de Tito Vilanova y Jordi Roura no tendrá reparos en llevar el peso del partido, y el control de la posesión, lo que aliviará en parte al París Saint-Germain, más pendiente de tener las líneas juntas, robar y salir a la contra. El principal peligro parisino es su riqueza de variantes tácticas que maneja Ancelotti con les rouge-et-bleu.

De hecho, el técnico italiano ha movido el esquema base, el 1-4-4-2 con el doble pivote como primera opción, en el que Matuidi – Verrati – Motta se disputan los dos puestos en la medular. Pero Ancelotti también ha optado por el 1-4-3-1-2, en el que Javier Pastore tiene preponderancia a jugar detrás de los puntas, y libertad absoluta para crear juego entre líneas; e incluso por el1-4-3-3 con Matuidi, Chantôme y Verratti en el centro del campo, pero que no ha traído buenos resultados a los parisinos, con bastantes más derrotas de las deseadas en Ligue 1 y en Champions.

Desterrado el centro del campo con 3 integrantes y 3 atacantes, lo habitual en el PSG es que Ancelotti quiera optar por jugar con cualquiera de las otras dos opciones, siempre con las líneas juntas, dificultando los espacios entre líneas, robando lejos de su área y saliendo rápido al contraataque. ¿Cómo lo puede plantear Ancelotti? ¿Tiene Pastore cabida hoy en el equipo sin sacrificio defensivo?

Pastore, la gran incertidumbre

El argentino, ex de Palermo y de Huracán, es la pieza angular del juego ofensivo del conjunto que entrena 'Carletto'. Futbolista muy dotado técnicamente, con gran similitud en el físico y en las condiciones a Kaká. Altos, con envergadura, delgados, de amplia zancada, elegante conducción, preciso disparo a puerta desde media distancia, jerarquía, y excelentes al contraataque, pero con poca capacidad para el trabajo defensivo. El transalpino, que ya tuvo a Kaká a sus órdenes en el Milán, ha querido corregir el defecto de su discípulo argentino encajonándolo en la banda en partidos como el de Mestalla, privándole de libertad y sometiéndole a obligaciones defensivas, pero con el mismo protagonismo en las operaciones parisiens.
Pastore es la clave sobre la que gira el PSG. De él depende la forma de jugar
Sin duda, el argentino representa el gran quebradero de cabeza tanto para rivales como para propios. ¿Qué hará Ancelotti con él? ¿Le colocará en banda izquierda, obligado a ayudar con Dani Alves? ¿Le regalará la mediapunta, para que Busquets divida sus atenciones entre el argentino que lanza, y el centrocampista que acompañe la jugada desde atrás? Sea como fuere, es Pastore el futbolista que define y anticipa las intenciones del PSG. Es un jugador de los pocos capaces de condicionar un once inicial y de adaptar a un equipo a sus condiciones.

La lógica manda en todo, menos en el fútbol

El fútbol tiene poco de lógico y mucho de imprevisible. Las quinielas pueden saltar por los aires, ya que todos imperamos por la lógica y la falta de sorpresa en nuestras decisiones. Ancelotti, como técnico de élite, tiene un plan trazado y diseñado con meditación, y hoy lo pondrá en práctica. Y seguro que sorprenderá. Condicionado, como hemos dicho, por la inclusión o no, y la posición de Javier Pastore, pero con líneas claras. Por tercera vez, repetimos, el PSG se basará en tener las líneas juntas, trabajar, forzar pérdidas y robar balones, y salir al contragolpe. En este perfil,Chantôme, Ménez o Verratti tienen muchas opciones de jugar, puesto que cumplen con la premisa de ir al ataque y replegar para defender.

La lógica dice que Ancelotti apostará por el 1-4-4-2 que ha venido repitiendo en los últimos dos meses de competición, con Verratti y Matuidi en el centro del campo, conformando una dupla de mucho trabajo físico para abarcar mucho espacio, pero no exento de llegada y calidad en las botas del italiano; Chantôme recostado a la derecha, ayudando con las subidas constantes de Jordi Alba y el constante 1 vs 1 y movilidad de Pedro; y Pastore en la izquierda, obligado a trabajar para el colectivo, pero también obligado a responder a las necesidades del grupo de conectar con él, y buscar tanto a Ibrahimovic, como a Lavezzi. 

Y esa es la gran paradoja de este PSG. Mientras Lavezzi es el punta hábil y móvil, que aprovecha su movilidad para aparecer por varios frentes y desconcertar a la defensa con su punta de velocidad, es Ibrahimovic la gran estrella, la referencia, el determinante en los últimos 30 metros. Ibra es Ibra. Capaz de jugar en esquemas y equipos tan diferentes como Ájax, Juventus, Inter, Barça, Milán y ahora este PSG. Aquí, el sueco dice ser “la porción más pequeña de la tarta”, y en parte tiene razón, porque el condicionante a todo y la incógnita, para Ancelotti, siempre es Pastore. Pero él es la referencia, dentro y fuera del campo.

Ibrahimovic, letal en los últimos 30 metros

El sueco es un especialista depredador en esa zona del campo. Capaz de jugar de espaldas e inventar una maniobra capaz de evadirle de sus marcajes o habilitar a sus compañeros, capaz de encarar en el 1 vs 1 y salir vencedor en el lance, capaz de regatear en corto, y facultado para hacerlo en carrera, por su gran zancada. Él es el peligro y el exponente de este 'nuevo rico' del fútbol europeo.

Quizás, un delantero más cómodo de marcar para Mascherano y Piqué, uno por rapidez y otro por corpulencia, conocida su escasa punta de velocidad; pero uno de esos pocos atacantes que atraen más marcas de lo habitual. Su buen juego de espaldas obliga al constante 2 vs 1 para defenderlo. Uno corpeando con el de Malmöe, para evitar que gire y tenga la portería de cara, y otro dificultando el juego de espaldas del sueco, pero si Ibra está inspirado, el PSG lo puede aprovechar, y Valdés va a tener mucho trabajo.

Sirigu, Thiago Silva, Pastore e Ibrahimovic son la columna vertebral del PSG, acompañados de un buen grupo de notables futbolistas
Referencia a la hora de 'cazar' los balones largos que lleguen a la retaguardia barcelonista esta noche, obligado a retenerla para buscar al compañero en la descarga de juego y que viene de cara para el remate, o capaz de jugarla a un toque al espacio que haya liberado ante la obligación a taparle entre dos. Deberá estar atento el FC Barcelona a esas llegadas de segunda línea, para tapar las posibles dejadas de Ibrahimovic y aislarlo del juego parisino. La labor de Busquets hoy estará vista con lupa por muchos ojos, y el de Badía se tendrá que multiplicar, ayudado siempre por el repligue de los ofensivos laterales blaugranas así como de Xavi y de Iniesta para recuperar esos balones.

Las debilidades

La zaga es la línea menos compensada y más débil de los parisinos. Con un centro de la defensa fuerte y atento al corte, pero no muy rápido, liderado por Thiago Silva, y posiblemente acompañado por su veterano compatriota Álex, las debilidades parisinas residen más a los laterales. Jallet, Maxweel Van Der Wiel, Armand, incluso en ocasiones de emergencia Mahmadou Sakho. No son los más fiables en el conjunto de Ancelotti, y representan el verdadero talón de aquiles francés.

Sufrirán mucho ante el ataque constante del Barcelona, que buscará entrar por fuera con Pedro – Alba por un costado, y por el otro con Villa/Messi – Alves. La misión será complicada sin recibir ayudas, algo previsto por el entrenador italiano en el guión de esta eliminatoria. Y por dentro, con Messi a su nivel, Álex y Thiago Silva sufrirán mucho para frenar a la estrella argentina. Será un bonito duelo, ver de nuevo a Thiago Silva tratando de frenar al argentino, algo que a no mucho tardar podría suceder en el Mundial de 2014.

Más allá de esos hipotéticos cruces, la movilidad del FC Barcelona en ataque dificultará mucho la labor del que todos consideran el mayor defecto de este equipo deslumbrante en la parcela ofensiva. La defensa no parece a la altura de los hombres de vanguardia, y si no tienen una actuación a un gran nivel, el FC Barcelona encontrará ocasiones y espacios para poder anotar gol y llevarse la eliminatoria. Con estos ingredientes, el duelo huele a fútbol y promete espectáculo. Mucha calidad sobre el verde, variantes en ambos equipos, y la necesidad de dar un golpe en la mesa por parte de cada uno de los equipos. Unos, para pasar de outsiders a favoritos sin complejos. Otros, para confirmar (si es que hubo dudas) su condición de gran favorito en esta Champions.
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