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martes, 23 de abril de 2013

Caminos paralelos destinados a cruzarse


La Champions League nos deleita con dos duelos de alta alcurnia entre los cuatro mejores equipos del continente. Por un lado, el arrollador dominio de Barcelona y Bayern en el campeonato doméstico. En la otra parte del cuadro, los perseguidores, los últimos campeones de Liga en sus países, dos equipos verticales encarnados en el Madrid y el Dortmund.



Cruces apasionantes. La expectación suscitada en el sorteo de la Champions League celebrado el viernes 12 de abril de 2013 en Nyon fue tremendamente provechosa para la UEFA. Tras años celebrando en un mismo sorteo los emparejamientos de cuartos de final y semifinales, esta temporada la UEFA optó por separar ambos, dividiendo la atención del espectador y concentrando la emoción en las famosas 'bolitas de la suerte'. Hasta en eso, son eficientes e inteligentes, y han sabido vender dos emparejamientos entre clubes cortados por el mismo patrón.

Caminos paralelos: el hombre y su reflejo

Bayern Münich, FC Barcelona, Real Madrid, y Borussia Dortmund son equipos que en los últimos años recorren senderos paralelos, y ahora, la máxima competición continental fuerza a cruzar esos caminos. Por un lado, la posesión y el dominio sin apenas resistencia que han tenido a lo largo de esta campaña en la Bundesliga y en la Liga BBVA tanto bávaros como azulgranas. Y en la otra semifinal, los dos actuales campeones de España y Alemania, ahora mismo segundos de la Liga, a gran distancia del líder (en Alemania, el Bayern ya es campeón), y con la Champions como el máximo objetivo a conquistar para dos escuadras que ya se conocieron en el primer baile de la fase de grupos.

Caminos que vienen siendo idénticos hace ya largo tiempo. Más en el caso del Bayern Münich con el Barcelona. El equipo bávaro, tras años de repetidos sinsabores en Europa y de ver como la Bundesliga ya no era su coto exclusivo de conquista, tocó fondo en la campaña 2006/2007. Incapaz de ganar el título y fuera de la Champions League, el equipo buscó su particular reconstrucción con el fichaje de Frank Ribery, que junto a los que ya estaban como Lahm, Van Buyten o Schweinsteigerempezaron a formar la columna vertebral de un Bayern Münich que ha visitado la final de la Champions en dos ocasiones en tres años.

El Bayern, la reconstrucción del gigante

Los máximos dirigentes bávaros, como Hoënness, Rummenigge, o Breitner le dieron un salto cualitativo al Bayern importante, fijándose en la manera de actuar del Barcelona. Una fuerte y saludable cantera, que ha dado frutos como Lahm, Schweinsteiger, Kroos, Müller, Badstuber, Weihrauch y Emre Can, actuales miembros del primer equipo surgidos de los complejos de entrenamiento que posee la entidad bávara.

Ha sido un proceso lento desde que en 2001, Effenberg y Kahn, colosos del gigante bávaro, levantaran la última orejona de la entidad muniquesa, que había perdido las finales de 1982, 1987 y 1999 tras ganar las del 74', 75', y 76' de manera seguida.El equipo entró en declive, no pasando de cuartos de final en 2002, y quedándose fuera de la Champions League a las primeras de cambio en la siguiente temporada. El fruto ha tardado, pero ha aparecido en forma de resurgimiento total de un gigante que estaba dormido. Así lo atestiguan sus dos finales en Madrid y en Münich, en las que cayó derrotado ante Inter de Milán y Chelsea.

Entre los cuatro equipos, suman 18 Copas de Europa
Especialmente dolorosa la última, en su ciudad, ante su afición, y siendo derrotados en la tanda de penaltis, cuando estuvieron rozando la copa con la yema de los dedos. Didier Drogba, en los últimos instantes del partido, dio alas a los londinenses, que con su estilo aguantaron en la prórroga las embestidas muniquesas y supieron estar más inspirados desde los fatídicos 11 metros que decidieron al actual campeón de Europa.

Este es un Bayern que tiene sus propias raíces, pero ha encontrado en el FC Barcelona al espejo en el que mirarse. El destino ya les cruzó en 2009, cuando el conjunto culé eliminó en cuartos a los teutones por 5-1 en la eliminatoria. Pocos fichajes, pero contrastados, y cantera o producto nacional en la mayoría de casos para potenciar la plantilla. Cuenta con 14 alemanes en plantilla, de los que 8 son internacionales absolutos con Alemania, y piezas vitales en la selección germana; y con 12 extranjeros, todos ellos nombres de relumbrón y calidad, como Robben, Shaqiri, Javi Martínez, Ribery, Dante, Mandzúkic, Alaba o Pizarro.

Pero no sólo porque la cantera sea protagonista, y haya mucho alemán en su plantilla se acaban las similitudes entre Barcelona y Bayern Münich. También están los números de dos equipos que son el máximo exponente del fútbol en sus ligas, líderes con solidez y con su propio estilo, marcado por la tenencia de la posesión en muchos momentos del partido. Salvando las distancias entre azulgranas y bávaros, el Bayern opta por seguir la filosofía del juego de los de Tito Vilanova, tomando la pelota, moviéndola con soltura y alegría, con un centro del campo con Javi Martínez, Schweinsteiger y Kroos (lesionado hasta final de temporada) capacitado para ello, aunque mucho más vertical y mordaz en muchas ocasiones, y con la presencia de las torres Mario Gómez - Mario Mandzúkic como finalizadores de área.

Ya el año pasado sufrieron tanto Barça como Bayern al Chelsea como castigo final a su trayectoria europea, y son equipos con un estilo de juego parecido, y un esquema que podría considerarse similar. Una eliminatoria que tiene escasos precedentes, con dos a favor del Bayern y una a favor del FC Barcelona. En el año 96, las semifinales de la Copa de la UEFA medían a catalanes y alemanes. Avanzó a la final el Bayern Münich, ganando 1-2 en el Camp Nou, y empatando a 2 en el Olympiastadion de Münich. En el año 99, la fase de grupos de la Champions les encuadró junto a Manchester United y Bröndby IF. Los bávaros vencieron en ambos duelos. Y en la última, los cuartos de la temporada 2009, esta vez era el Barcelona el que se llevaba el gato al agua, ganando  4-0 en la ida y sentenciando en el Allianz Arena con un empate a 1. Una eliminatoria con sabor a fútbol del grande.

El Borussia quiere emular la gesta del 97

Hace 16 años, Ottmar Hitzfeld se sentaba en el banquillo del Olympiastadion de Münich sin saber lo que 90 minutos después iba a depararle el destino. A las 20:45 de un 28 de mayo, Borussia Dortmund y Juventus eran los rivales por la Champions League en la final de Münich. Dos goles de Karl-Heinz Riddle en apenas cinco minutos ponían en franca ventaja el título a los borussens antes del descanso. Alessandro Del Piero, con un taconazo que quedará en los anales de la historia como uno de los grandes goles de la Champions League, recortaba diferencias con media hora de partido por delante; hasta que un jovencísimo Lars Ricken, salido del banco de suplentes dos minutos antes, y con una amarilla en su haber de manera rapidísima, batía con un gran gol de vaselina desde 30 metros a Ángelo Peruzzi. Era el punto y final al capítulo más glorioso de la historia del campeón alemán del año anterior.

El Barça disputó las finales de 2009 y 2011; el Bayern las de 2010 y 2012. ¿Quienes serán los finalistas?
Hoy, esa gloria queda lejos, tras años deambulando por la Bundesliga, en pos de recuperar el pulso de una entidad histórica, con una de las mejores y más ruidosas hinchadas del planeta. En el olvido quedan ya la final de la UEFA de 2002 perdida ante el Feyenoord en Rotterdam, o la grave crisis económica que casi lleva al equipo a la desaparición. Hans-Joachim Watzke, presidente de los Schwarzgelben, recondujo a la entidad a sus buenos números económicos. Y Jürgen Klopp ha sido el hombre milagro en los banquillos para recuperar el brillo de esta histórica entidad de la cuenca del Ruhr.

'Kloppo' y los suyos, después de conquistar Alemania dos temporadas de forma consecutiva, aspiran a dar la sorpresa en Europa.Una escuadra joven e ilusionante, en la que el talento de Götze, el oportunismo de Reüs y la frialdad en el área de Lewandowski conjugan en una bonita sinfonía futbolística con la elegancia de Hümmels, la velocidad de Pizscek y la batuta de Ilay Gundögan. Es este un equipo de variados recursos y registros, capaz de camuflarse en cordero y saltar a la yugular rival cual lobo en un contragolpe letal; o ser el conjunto con la capacidad y personalidad suficiente para dominar las situaciones y llevar el peso del partido.

El proceso para reinventarse ha sido largo, pero ha merecido la pena. El Borussia Dortmund ha encontrado en su esencia su auténtica forma de ser, lo que le ha convertido en ‘la chica guapa de la clase’. Media Europa observa el Signal Iduna Park con atención cada dos fines de semana, en constante observación de lo que sucede con el conjunto borusser cada vez que tiene partido.

Bávaros, madridistas y blaugranas ya fueron semifinalistas la temporada pasada. El campeón fue el Chelsea, el ausente del anterior cuarteto
Ante el Real Madrid, tendrá una prueba dura, que ya aprobó con nota en la primera fase de la Champions League, pero ahora todo será una historia muy diferente. Dos equipos prácticamente calcados. Laterales largos, una contra mortal, transiciones veloces, capacidad para tocar la pelota cuando se requiere, solidez defensiva, compromiso colectivo total. El Dortmund ha demostrado tener la suficiente personalidad para plantar cara al todopoderoso Real Madrid, lanzado hacia la busca de una nueva final europea. Pero ahora deberá manejar el vértigo que supone estar en el alambre, frente al elemento diferencial entre ambos equipos. Cristiano Ronaldo. El portugués quiere resarcirse de no haber podido alcanzar las finales en los últimos años, y busca sumar la segunda Champions a su palmarés. Más allá del precedente de este año, existe el famoso cruce de 'la portería del fondo sur', derribada por los ultras madridistas subidos a la valla. El Madrid ganó en casa 2-0, y terminaría pasando la eliminatoria para conquistar la Séptima en Ámsterdam.

Real Madrid y FC Barcelona, la final soñada

Para muchos españoles, la final deseada. Es el partido que todos tratan de imaginar y de dibujar en sus mentes. El duelo que sólo Bayern Münich, en los penaltis; y Chelsea, con su defensa numantina, pudieron evitar; en lo que hubiera sido la segunda final de la Champions League entre equipos españoles de la historia de la competición. Quizás, la más esperada por muchos aficionados en nuestro país, y una buena legión de seguidores extranjeros. Puede que el último escalón que le queda al fútbol español a nivel de clubes por conquistar, conseguir que sus dos mejores clubes se vean las caras en la final de Champions, emulando la de París en 2000. Seguramente, la mejor de las finales posibles esta temporada.

Este año podría haber final española, pero el predominio y el favoritismo más grande ya no recae sobre el FC Barcelona. Las miradas se centran en el lado teutón, donde el Bayern Münich llega en forma, con la Bundesliga en el bolsillo y con alternativas por doquier para hacer daño tanto a azulgranas como a su posible rival en la final. El otro gran favorito para llegar a la final, por peso, por historia, por experiencia, y por nombre es el Real Madrid, que tira de galones en su semifinal ante el Borussia Dortmund, aunque la diferencia en el campo no es tan grande como sí fuera del verde.

Sea como fuere, este año existe un gran respeto al rival en los dos conjuntos españoles. No quieren verse en Wembley levantando la ‘Orejona’ antes del ansiado momento el 25 de mayo. Por eso, la final soñada deberá ser un sueño para ambas aficiones, que se topara con la realidad de tener que superar un escollo de habla alemana y dificultad extrema.

jueves, 4 de abril de 2013

Kamal, un 'regista' polivalente


Aterrizó en el Real Madrid procedente de Mallorca con apenas 14 años, y desde bien pronto empezó a despuntar maneras. Siempre adelantado un año a la edad que le correspondía, y con buen rendimiento. Los blancos encontraron un mediocampista capaz de dominar la parcela ancha, que busca recuperar su lugar de 'regista' en el Madrid C, donde ultimamente actúa de lateral diestro. La nueva entrega de 'La perla de bronce' nos trae a Mohamed Kamal Abdesecam, Kamal.


La perla de bronce: Kamal, un 'regista' polivalente
Kamal, un mediocentro reconvertido a lateral diestro. (Foto: Víctor Paniagua | Edición: Jaime Del Campo)

Siempre un paso por delante. Siempre enfrentándose a chicos más grandes que él, y ya conoce los duros sinsabores de los campos de Tercera División y Segunda B, así como ha logrado pasar por las canteras de RCD Mallorca y Real Madrid. Mohamed Kamal Abdesecam, Kamal (Mallorca, 9 de marzo de 1992) está en uno de esos momentos que suponen una encrucijada para todos los jóvenes futbolistas. La hora de quedarse en el camino o dar un paso de gigante hacia adelante. A pesar de no ser su año más destacado, el hispano-marroquí ha sumado a sus virtudes una más, la polivalencia, en un equipo, el Real Madrid C, donde jugar en su posición se presenta caro.

Trayectoria

Internacional sub 17 y sub 18 con la selección española, dirigidas por Ginés Meléndez en aquella época, hay que retornar a los tiempos del Atlético Rafal, donde el mallorquín ya destacaba por sus buenas dotes para el balón. De familia marroquí, sus padres se instalaron en Palma de Mallorca, donde Kamal dio sus primeros pasos, tanto en la vida como en el fútbol. Desde bien pronto, sus cualidades para el fútbol no pasaron desapercibidas para los técnicos del Real Mallorca, que lo reclutaron para el Infantil B bermellón en el año 2004. 

Tan sólo dos muy buenos años le bastaron para captar la atención de los ojeadores blancos. Ya en aquellos entonces Kamal despuntaba con su espigado cuerpo, alto y de aspecto frágil, pero que escondía un buen atleta con buen trato de balón, capacitado para ocupar mucho espacio en el centro del campo y recuperar el balón, y una vez en su poder, distribuirlo con criterio. El equipo blanco logró el fichaje del jovencísimo centrocampista a través del cambio de residencia de los padres a Madrid, lo que facilitó mucho la aclimatación de Kamal.

Con la referencia de Zinedine Zidane como espejo en el que mirarse, los técnicos blancos adelantaron la formación del futbolista un año. Kamal se mediría a jugadores mayores en edad, y por lo tanto, más corpulentos y más hechos; pero sus buenas cualidades técnicas le permitirían destacar, a pesar de las desventajas a priori. De buen manejo de pelota, el mediocentro del Real Madrid C se caracteriza por su  gran capacidad para entender el juego, y meter un ritmo mayor o más pausado, según le convenga a su equipo. Principalmente diestro, pero con un nada desdeñable manejo de su pierna izquierda, en sus primeros años en la casa blanca fue una pequeña sensación positiva.

Kamal aterrizó en el Real Madrid con 14 años procedente del Mallorca
En especial, su buen año en la temporada 2008/2009, en la que el hispano-marroquí logró llamar a las puertas de la selección española sub 17 y a la sub 18 en la siguiente temporada, en las que militó en el Juvenil B y el Juvenil A blancos respectivamente. Reunía grandes dotes para ser un excelente mediocampista: capacidad de liderazgo y sacrificio, buen toque de pelota, inteligencia y colocación sobre el césped, y algunas dosis de llegadas peligrosas al área para buscar el remate.

De vital importancia han sido sus dos años en el Juvenil A, en los que llegó a coincidir con futbolistas que hoy se encuentran repartidos por Europa, o en la Primera División, en Segunda División o en la Segunda B del fútbol nacional. Hablamos de gente de la talla de Daniel Carvajal (Bayer Leverkusen), Pablo Sarabia (Getafe CF),Álex Fernández, Óscar Plano o Lucas Vázquez(Real Madrid Castilla),Fran Sol (Real Oviedo), o sus compañeros en el Real Madrid C esta temporada, Fernando Pacheco y Álvaro López.

En aquellos dos años trabajó a las órdenes de Alberto Toril en la primera temporada y media, hasta que el cordobés se hizo cargo del Castilla en enero de 2011, y de Tristán Celador, un clásico en la cantera madridista, que ahora se encarga de la nueva camada de 'mirlos blancos' en el juvenil C. Los blancos completaron una campaña inmaculada en la temporada 2009/2010, que les llevaría hasta ganar la liga en el grupo V de División de Honor, la Copa de Campeones Juvenil, y a la final de la Copa del Rey, donde caerían por 2-0 ante el Athletic de Bilbao, equipo al que ya vencieron en la Copa de Campeones, y en el que destacaban Aurtenetxe, Jonás Ramalho, o Íñigo Ruiz de Galarreta, entre otros.

Mediocentro capacitado para tapar y distribuir

El estilo de juego de Kamal es un estilo de 'rara avis' en el conjunto blanco en cualquiera de sus categorías. Capacitado para jugar de mediocentro puro, con facilidad para robar la pelota y tener el criterio suficiente para construir juego en la sala de máquinas madridista. La complexión física del mediocentro blanco (mide 1,78 y pesa 68 kg.) le permite ser un futbolista que ocupa mucha parcela en el centro del campo, dada su buena capacidad atlética y su resistencia a esfuerzos continuos y prolongados.

Está dotado técnicamente para jugar con ambas piernas, a pesar de ser diestro. Tiene buen desplazamiento de balón, y abarca mucho campo
Sin embargo, ese hecho de ser un futbolista facultado para presionar en muchas zonas del campo y robar el balón no le ha hecho perder sus buenas dotes técnicas desde el medio centro.Kamal tuvo su buena cuota de protagonismo en el título liguero del Juvenil A en la temporada 2009/2010, en la que no fue titular asiduo en los onces de Toril, pero tuvo muchos minutos, ya fuera desde el banquillo o en los partidos en los que sí contaba con la confianza del técnico cordobés para actuar en la medular madridista.

Como ya hemos dicho, se trata de un futbolista diestro, pero con buen manejo de la zurda, capacitado para mover el balón con soltura en 1-2 toques tanto en desplazamientos cortos, como en desplazamientos largos. Tiene el suficiente criterio para mover la pelota y dar salidas fáciles a los compañeros con un buen pase, o un buen desmarque de apoyo, además de intentar prodigarse en los desplazamientos en largo hacia las diagonales de sus extremos. Tal y como él se define en su perfil de la web oficial del Real Madrid: “Soy un mediocentro creativo, ambicioso y ganador”. Tres cualidades que le definen perfectamente, además de su probada madurez.

Kamal se trata de un jugador completo, que encontró en la temporada 2010/2011 una oportunidad de tomar el mando en el Juvenil A. Toril le concedió la capitanía en un equipo en el que se formaban futbolistas que hoy militan en el Castilla, caso de Jesé Rodríguez, Óscar Plano u Omar Mascarell, además de otros como Derik, Belima, Sergio Aguza, Sobrino, Fran Sol (cedido al Oviedo), Pacheco o García Noblejas, compañeros del centrocampista blanco en la actualidad.

"Soy un mediocentro creativo, ganador y ambicioso". Así se define el jugador madridista
A sus buenas virtudes como futbolista, se le unió la capacidad de liderazgo aquella temporada, en la que el Real Madrid dominó con puño de hierro el grupo V de la División de Honor, en la que ganó la liga de manera sobrada ante unos sorprendentes Rayo Vallecano y Real Valladolid, y un muy decepcionante Atlético de Madrid. No tendría tanta fortuna el conjunto blanco en la Copa de Campeones de 2011, en la que fue derrotado por 3-1 por el FC Barcelona en Lepe. En la Copa del Rey de esa campaña, el Real Madrid lo tuvo muy complicado para superar los octavos de final.


Emparejado con Osasuna, la temprana expulsión de Derik en el partido de ida de Valdebebas marcó el partido. Osasuna se adelantaría de penalti en el primer tiempo, y no finiquitó hasta el segundo periodo, a pesar del dominio madridista con un futbolista menos. Álex Díaz recortó diferencias al final, en un encuentro en el que Kamal tuvo que actuar de central con la expulsión de Derik. En la vuelta, el recital blanco liderado por Jesé y Sobrino encontró en Kamal a uno de sus mejores socios. Intenso en la recuperación de pelota, y con un excelente trabajo en la presión en el primer cuarto de hora, los blancos pudieron cimentar la remontada gracias al excelente trabajo de todo el bloque. De igual forma, el espectacular encuentro de vuelta en la siguiente ronda, en la que el equipo blanco remontaría el 2-0 del Deportivo de La Coruña en Abegondo hasta el 3-0, con otro gran partido en la medular de Kamal, al que le faltó la guinda en el pastel de un cuarto tanto blanco. Desgraciadamente para aquel Juvenil A de 'La Fábrica', el Dépor encontró el gol en el último minuto y avanzaría a semifinales.
Proyección de futuro

Ha estado un año en Tercera División con el Real Madrid C, donde Kamal no ha podido ser el habitual ante las lesiones sufridas y la falta de continuidad con su actual técnico. El centrocampista hispano-marroquí sólo pudo jugar 20 partidos, de los que en 12 de ellos fue titular, en 8 salió desde el banquillo, y en otros 2 no tuvo protagonismo. Un protagonismo del que tampoco pudo disfrutar en la fase de ascenso más del que le hubiera gustado, ya que tan sólo disputó 16 minutos en el 4-1 ante el Villaralbo de Zamora, en la primera eliminatoria de ascenso, sin participar en ningún partido más de los seis que tuvieron los canteranos blancos.

Kamal no disfruta de la confianza continuada de José Manuel Díaz, que prefiere a otros jugadores para el mediocampo blanco, caso de Andy, Álvaro López, Ramírez o Jordi la campaña pasada; o de Álvaro López, Ramírez, e incluso a Álvaro Medrán, juvenil madridista, a lo largo de esta temporada. De hecho, el marroquí se ha tenido que reinventar con el técnico del tercer equipo madridista, y ha empezado a actuar de forma habitual en el lateral derecho, ya sea como titular, o como recambio del habitual Joel Johnson en el laterral diestro blanco.

Sea tanto de lateral como de mediocentro, Kamal no está contando con la confianza de su técnico en el Real Madrid en su segundo año como profesional, y se encuentra en una encrucijada importante de resolver para el futuro del joven mediocampista. ¿Reciclarse como lateral diestro e intentar triunfar en el Real Madrid? ¿Salir rumbo a otro equipo en busca de minutos en el mediocentro y demostrar su talla en la creación de juego? Preguntas sin respuesta que, mientras el Real Madrid C trata de terminar la campaña lo más arriba posible, aunque sin opción de entrar a playoffs, Kamal debe ir deshojando para seguir progresando en el fútbol.

Fotografías: Víctor Paniagua

miércoles, 27 de febrero de 2013

Los pasillos interiores, el paraíso prohibido


El Real Madrid ha vencido en el Camp Nou. Lo ha hecho con su estilo, sin fisuras, con la contra como manual de abordaje; pero ha ido más lejos esta vez, bebiendo de las fuentes de la idea primaria del Chelsea de cerrar el camino de la zona central del campo, evolucionando la desconexión que sufrió el trío Xavi – Iniesta – Messi con el Milan; y le añadió el toque letal de un equipo que cuenta con Cristiano Ronaldo en nómina. Palabras mayores.

Por su parte, el equipo de Roura, en ausencia de Vilanova, adoleció de los mismos problemas que tuvo en partidos anteriores. Falta de profundidad. Pareció empezar bien el equipo blaugrana, pero ver las jugadas daba cuenta de que no era nada propio del Barcelona. Cambio de juego en diagonal, y disparo desde fuera del área de Iniesta en la primera. Centro, balón suelto, y Messi que cruza en exceso con la derecha para la segunda acción de peligro. Fue clara, pero el equipo culé se desconectó en ese instante del duelo.
1 - Sin pasillos interiores, no hay paraíso

La desconexión del verdadero motor del Barcelona es un problema grave. Afecta a las estructuras principales de juego, al corazón y la cabeza culé. Sin la conexión que nutre al corazón blaugrana (Messi), el cerebro blaugrana (Xavi – Iniesta) se apaga, sobre todo en el caso del centrocampista de Tarrasa. Iniesta estuvo, intentó ser el faro que iluminaba las escasas ideas de juego blaugranas, y ser el ancla que mantuviera al equipo blaugrana en el partido.

Cierto es que el Madrid jugó desde bien pronto con el marcador a favor. Pero antes ese era un detalle menor con el Barcelona. En otro partido, estando bien, hubiera tocado, movido la pelota rápido, organizado bien su juego posicional por dentro, y hubiera roto por fuera, como siempre. Ya no se ve como el Barcelona trata de atraer al rival sobre una zona, con superioridad de balón, jugando en uno-dos toques por jugador, y rompiendo por fuera, o por la banda contraria, con el habitual desmarque a la espalda, para matar la jugada con el mano a mano o el pase de la muerte.

El Madrid logró tener claras sus ideas. Equilibró las pérdidas y recuperaciones, y fue el dueño del partido

Y el mayor síntoma del mal juego, o del empeoramiento del juego blaugrana es la posición de Messi en los partidos. Ya se intuyó en el Bernabéu, cuando la pegajosa marca de Varane sobre Messi le obligó a ir a buscar la pelota al argentino a zonas desconocidas, al medio campo, tal cómo ya le sucedió ante Osasuna en el Reyno de Navarra. En Milán se pudo comprobar, como Messi jugaba muy lejos del área, y ahí no tiene incidencia sobre el fútbol, porque no es un futbolista creador. Es un mago en carrera, y un finalizador brutal, pero no maneja los tiempos en el centro del campo.

La acumulación de hombres rivales en apenas metros cierra muchas puertas en la zaga rival a los catalanes para avanzar por dentro. Con la línea de 4 bien plantada, y otra de 5 centrocampistas por delante de ellos, con los volantes comprometidos en el trabajo defensivo, acompañando hasta el final a su par en la marca, el Real Madrid lo logró; el Barcelona no se encontraba. Roura no varió la hoja de ruta, y el juego posicional le dio la pelota a los locales, pero no la profundidad que necesitaba para romper el choque en su favor cuando era necesario.

2 – La noche de Cristiano. El trabajo de los volantes. La inoperancia de Messi

Sin pasillos por los que profundizar, el Madrid solventó un problema importante, empujando al Barça a culminar por fuera, donde ni Pedro, ni Cesc, ni Messi ni Villa supieron leer el partido. Tampoco hubo excesivas noticias de un Dani Alves en un momento flojo, o de Jordi Alba. Y con la recuperación, la salida. Con los laterales blaugranas, con el resultado a favor en la eliminatoria, metidos en campo blanco; Higuaín lanzó en profunidad para Cristiano, encaró a Piqué, y forzó el penalti. El luso le quiso como pareja de baile todo el duelo, y el catalán aceptó sin rechistar la invitación. Piqué caía en todas, y Puyol estaba obligado a corregir la posición todo el partido.

Por ahí, empezó la noche de Cristiano. Seleccionó bien sus momentos, sus jugadas, sus ayudas. Tuvo libertad para no defender, mientras Higuaín se desfondaba por el grupo presionando y tapando espacios. Escogió bien cuando encarar, cuando parar, y cuando definir. Fue un Cristiano imponente, inteligente. Imperial en todas las acciones. Definió dos de las ocasiones que tuvo, y fue, sin duda, el hombre más destacado del partido en el aspecto ofensivo del 'clásico'. La posición de Özil, por dentro, le benefició mucho, nutriéndole de balones y espacios. El trabajo de Higuaín y Di María por fuera, también.

Cristiano hizo uno de sus mejores partidos con el Real Madrid. Buscó a Piqué en todo momento, y decidió el partido

Mención aparte para Di María. El argentino estuvo de 10 en muchas facetas del duelo. Trabajó muy bien para acorrarlar a Jordi Alba cuando había que defender, y tuvo fuerzas para recorrer el carril y ser mordaz y vertical en ataque. Suya fue la acción del segundo gol, en una galopada donde pudo entrar en el área, desbordar a Puyol con dos recortes, y finalizar ante Pinto, que acertó el disparo, pero  con la mala suerte que despejó a la zona donde Cristiano esperaba el rechace. Controló, disparó y marcó. El segundo gol, una losa muy complicada de levantar.

Junto a la magnífica actuación de Cristiano está el contrapunto de la noche. En clave individual, el gran derrotado. En clave colectiva, uno de los que menos entendió su papel.Messi no fue el de las grandes citas, y recordó por momentos al Messi que jugó el Mundial de 2010. Lejos del área, más pendiente de ser el hombre que haga jugar a su equipo, que no de ser el elemento que termina casi todas las jugadas en gol para los suyos. Cuanto más regatea, en espacios más pequeños, más difícil lo tiene. Hoy Leo Messi no tuvo su mejor día, y lo ha pagado muy caro 'el Pulga'. No tomó las mejores decisiones, no tuvo mucha participación, y apenas generó peligro, a pesar de mantener la atención de varios rivales sobre su posición.

Con esto, ya tenemos dos claves de la victoria blanca: la falta de espacios por dentro, y la inteligencia de Cristiano de buscar siempre el lado de Piqué – Alves, y no el de Puyol, además del trabajo defensivo blanco, tanto de sus interiores como de las líneas de presión juntas en todo momento, obligando al Barcelona a jugar con más precipitación de lo que habitúa. Ahora vamos a por las otras dos claves del partido: la escasez de variantes del Barcelona y la inteligencia de Mourinho.

Así atacaba el FC Barcelona en posicional

3 - Faltan alternativas al plan habitual

Jaume Roura no ha dado con la tecla en los partidos clave de esta temporada. En Málaga se sufrió de lo lindo para pasar de cuartos de final a semifinales. En Milan el equipo no se salió del libreto previsto, con los cambios establecidos, y no hubo un ápice a la sorpresa ni a la variedad en lo que el equipo puede ofrecer. La llegada de Jordi Alba le ha dado al Barcelona llegada por ambas bandas, dos laterales profundos y con capacidad de llegar a las posiciones del gol, también de anotarlos. De hecho, es el de L'Hospitalet el que marca hoy el 1-3; pero más allá del gol, su presencia rompe al Barcelona por los costados.

Cuando los rivales plantan bien las líneas defensivas cerca del área, y a ello le añaden un gran sacrificio defensivo para jugadores de mucho talento, que ante otro rival no completarían tal desgaste físico en pos del beneficio global; a los azulgranas les cuesta mucho más abrir caminos al gol. No existen alternativas a ello. Salvo Tello y su descarada intención por buscar el 1vs1 en cuanto tiene ocasión de marcharse de su para para centrar o rematar; el plan es el de siempre. Cesc juega cerca del área, donde se aprovechan sus cualidades de llegador, pero se le pierde como creador de juego. Alexis no está. A Villa se le menosprecia en cierto modo, y lo demás queda en manos de los canteranos, que tienen menos oportunidades que otros años.
Roura tiene un plan definido, pero no improvisa ni cambia el libreto cuando los partidos se atascan para el Barcelona

El Barcelona especuló con la contratación de hombres más directos en ataque este verano, caso de Mario Gómez, Llorente o Falcao. Capaces de retener el balón, de rematar centros, de ayudar en tareas defensivas a los demás, y que le darían al equipo una capacidad para hacer un fútbol más directo, y que obligaría al rival a meterse atrás, defender dentro del área si llegaran balones largos a esa referencia, además de que las atenciones defensivas se centrarían en él, y eso ayudaría a lo que llega por fuera, y a Messi, que podría tener más libertad; así como a la dejada y segunda jugada en el área contraria. Esta noche, echó de menos un hombre de ese perfil, capaz de embotellar al Madrid y dar auténtico miedo por arriba.

Lo bueno de Guardiola era su capacidad de variar un plan, de darle matices diferentes según la ocasión. Era raro ver al Barcelona estático, inmóvil, apegado a sus convicciones más ideológicas y puras, en el sentido futbolero. Los cambios eran naturales y buscados, estudiados, definidos. Hoy, se echa de menos, y no por la figura de Roura, que también ha afrontado situaciones complicadas en el banquillo blaugrana y las ha solventado bien, si no por la capacidad de mutación que este equipo debe tener para sorprender al rival de turno y marcar la diferencia.

Así trabajó la defensa el Real Madrid

4 – Mourinho y la clase de inteligencia

Un partido como éste se decide en pequeños detalles. Un centímetro más a la derecha, y el empujón de Di María sería penalti; un resbalón de Puyol inoportuno en el segundo gol, una barrera que salta y un lanzamiento de Messi rozando el palo por el sitio por donde salta la barrera... De igual manera, los detalles decidieron en favor del Real Madrid. Casi todas las segundas jugadas y rebotes eran para los blancos, siempre atentos a esa posibilidad para evitar sustos.

Pero si alguien fue protagonista anoche, fue Mourinho. Antes y durante el partido, un maestro. Filtró una alineación falsa con Pepe, y no se supo la oficial hasta cuarenta minutos antes del partido. Fue al límite, como un partido de la grandeza de un duelo entre estos dos equipos merece. Aguantó hasta donde la norma de anunciar la alineación al árbitro media hora antes del partido le dejó, y no dio margen de reacción al Barcelona, por si hubiera tenido Roura en mente colocar un once distinto, dependiendo de lo que hubieran propuesto los blancos. Al igual que un planteamiento digno de manual, imponente ante el máximo rival, con el que lo maniató y lo desesperó.

Mourinho jugó con la alineación como pocas veces se ha visto en un partido

Detalles como éste, y como 'echar al Barcelona del área', decidieron la semifinal. Los blaugrana apenas llegaron a rematar en el interior de 'la cocina' de Diego López, y eso se notó. Salvo el disparo de Messi nada más arrancar, y el gol de Jordi Alba; el Real Madrid apenas sufrió en muchas zonas cercanas a su meta, y cuando podía, salió a buscar a su campo al FC Barcelona, con una presión arriba que dificultó mucho el juego local. Busquets, ancla de navegación local en muchos momentos, no fue el eje de contención local habitual. Lo suyo es llamativo, recibió pocas ayudas de sus compañeros cada vez que salía a las bandas a tapar, no pudo cerrar las contras blancas con su colocación, pero en campo rival fue impecable, robando todos los balones que pudo, permitiendo a su equipo intentar un asedio infructuoso.

Aún así, los grandes triunfadores de la noche, fueron Cristiano y Mourinho, y por ende el Real Madrid. El 7 luso fue el mejor de la noche, posiblemente, y el técnico luso volvió a manejar un gran partido con inteligencia en todos los detalles. Hilvanó una tela de araña muy sofisticada. Junta cerca del área, intensa cuando había que trabajar en el área rival. Y lanzando contragolpes mortales. El Barcelona permitió esas situaciones más de lo que debía, y el equipo blanco sacó fruto de ello, de la ausencia de los laterales barcelonistas, más pendientes de atacar, que de cerrar su banda también, aún con el resultado a favor. Por ahí, el Madrid desangró al Barcelona. Lo demás es una historia que empieza a repetirse con frecuencia contra los culés.

5 – Los números cantan

Las estadísticas son una realidad, y nos descubren realidades del partido:

Estadísticas del partido
Apartado
FC Barcelona
Real Madrid
Goles
1
3
Posesión
63,00%
37,00%
Remates totales
16
14
Remates a portería
4
8
Paradas
5
3
Balones perdidos
94
95
Balones recuperados
72
74
Tarjetas amarillas
2
1
Tarjetas rojas
0
0
Faltas cometidas
8
13

Difícil de discutir la supremacia del conjunto madridista en el encuentro. Con un 25% menos de posesión, remató más a portería, perdió un balón más, y fue amonestado una vez menos. No necesitó el Madrid tirar de otros recursos, más que de estar bien colocado, salir rápido y definir. Cumplió los preceptos básicos para ganar un partido de ésta índole con cierta comodidad: defender bien, robar, contragolpear y definir. El Barcelona, cuando miré estos números, deberá reflexionar para volver a sorprender.

Artículo en VAVEL.com

martes, 26 de febrero de 2013

La guerra de los mundos: FCB - RM

Llega un clásico más. Mejor dicho, vienen dos de manera consecutiva. El que esta noche nos aborda sin apenas resuello del fin de la jornada liguera (anoche se jugaba el Levante - Osasuna); y el que les medirá el sábado en el Santiago Bernabéu, en la jornada 26 de la Liga BBVA. No hay espacio al descanso en este tramo final liguero, y ahora, por fin, las espadas están en todo lo alto. Ya no valen dobleces ni ambigüedades, porque todo el mundo se muestra tal y como es.

Roura lo hizo ayer, y el partido se 'ha calentado' de forma especial. El Barcelona nunca ha hablado de los árbitros, salvo en ocasiones concretas. "El fuera de juego por dos centímetros" de Guardiola, su rueda de prensa incendiaria en el Bernabéu antes de la semifinal de Champions, y la de ayer, aunque fuera de perfil bajo, son momentos cumbre en los que el Barcelona ha tirado de la presión al árbitro para dibujar el escenario que creen que les conviene. Presión que puede ser necesaria o no, pero desde luego, comentarios absurdos que dejan en evidencia la frase mítica del "nosotros no hablamos de los árbitros".

Visto que por fín se le da la razón a Mourinho cuando dice "todos hablamos de los árbitros", el fútbol pasa al primer plano. Y en el partido se concreta un duelo de los grandes. Por fin volvemos a tener un FC Barcelona - Real Madrid por todo lo alto. Un objetivo claro, un resultado indefinido, y la sensación de 'vencer o morir' en todo momento. Un partido de idas y venidas, de momentos, de inspiración, y de fé.

Un Barcelona con dudas

Se habla del liderazgo de Roura sobre la plantilla culé. No se ha variado el plan de ruta desde que Tito tuvo que abandonar momentáneamente el cargo por el cáncer de tiroides que le tiene en Nueva York en tratamiento, a la espera de la posible cura; pero la derrota en Milán ha puesto en zozobra todo aquello que se había logrado hasta ahora. A los blaugranas les cuesta cuando desconectan el circuito de creación de juego, pero pocos lo han logrado hasta ahora. Nadie como el Milán ha sabido obtener rédito de la desconexión de Xavi - Iniesta - Messi a la vez.

Es complicado que los tres tengan a la vez un mal día, y el FC Barcelona, aunque le esté costando ganar, tiene que buscar pequeñas innovaciones y ajustes que le permitan ganar el margen de sorpresa que siempre ha tenido. Guardiola ya advertía de que "cada vez nos cuesta más ganar, los equipos nos conocen mejor". Las variaciones de Pep se hacían necesarias, a pesar de no dar el resultado esperado, pero Roura no se salió del libreto esperado. Cuando no funcionó el plan con Cesc Fábregas de falso 9, decidió abrir el campo con Alexis, el plan B. El chileno no está en su mejor momento, y lo pagó caro el Barcelona, que nunca encontró espacios para romper la zaga rossonera.

Hoy, es un partido distinto. El Madrid no quiere oir hablar de trivotes ni meterse atrás. Primero, el resultado no le vale y tiene que ser agresivo para que el Barcelona tenga dudas y cometa errores. Segundo, la propuesta blanca de presionar arriba y obligar al Barcelona a estar incómodo en fases les ha permitido marcar en las últimas cinco visitas al Camp Nou, requisito obligado para los blancos esta noche. En esta tesitura, el Barcelona cuenta con opciones para manejar sus cartas y sus armas.

La presión les obliga

La mala marcha del Real Madrid en el día a día de la liga les coloca más presión a los blancos para acceder a la final de la Copa del Rey. No hay otra posibilidad para el Madrid que no pase por acceder al último partido del torneo copero y esperar rival entre Sevilla y Atlético de Madrid. Las dudas también aparecen en el conjunto blanco, que se debate en miles de ideas para tratar de sacar el mejor equipo ante el Barcelona.

¿Repetirá Varane? ¿Ramos, de lateral o central? ¿Marcelo para atacar o Coentrao para resistir? ¿Benzemá o Higuaín? ¿Un equipo lleno de volantes que van y viene, o el equipo clásico? ¿Le toca a Kaká? Son muchas de las preguntas que le deben de recorrer la mente a José Mourinho acerca del duelo. En poco tiempo conoceremos la decisión del de Setúbal, pero entre tanto, las conjeturas nos hacen pensar en sí veremos a un Madrid defensivo, en busca de estar con las líneas juntas, replegado, y con espacios (los tendrá por la forma de jugar del Barcelona); o sí veremos al Madrid de los últimos clásicos... Y sin Casillas, la misión se complica.

Sea como fuere, la ida y los precedentes obligan a los blancos a empatar a más de un gol o ganar en el Camp Nou para entrar en la final. Le obliga su conciencia, el espíritu irreductible blanco y la proporción de la gesta a conseguir esta noche. Puede que se le reste importancia al hecho desde el lado del perdedor, pero tiene mucha trascendencia el hecho de lograr derrotar al eterno rival y privarle de un título de manera directa. Para el equipo de Mourinho, a 16 puntos en liga de los azulgrana, más aún.

La red de seguridad

La mayor seguridad del Barcelona con Guardiola no era sólo que supiera manejar y domeñar el balón. Esa tranquilidad residía en tener una red de seguridad muy difícil de superar en muchos momentos para muchos rivales. Este año, con el binómio Vilanova - Roura, la red no está siendo tan efectiva como gustaría. Demasiados goles encajados durante la liga. Mucho sufrimiento en la Copa del Rey para llegar a semifinales, y un incierto futuro en la Liga de Campeones tras caer 2-0.

La gran ofensividad que muestra el equipo por fuera con Jordi Alba, Dani Alves y Adriano Correia es uno de los motivos de que este Barcelona lleve 82 goles en 25 partidos, y esté cerca de poder batir el récord de goles del Madrid de la temporada pasada. Pero también es uno de esos puntos débiles del Barcelona. Cuando el retorno no es rápido, Busquets y centrales se encuentran en serios problemas para frenar ataques rivales. La presión ya no es tan efectiva en campo rival, y a veces el equipo queda obligado a tener que correr en busca de la pelota más de lo deseado. El escenario no es el idílico para el Barcelona sin la presión de los hombres de ataque y el repliegue de los laterales, para que se coloquen todos; pero hasta el momento, parece haber sabido sobrevivir en la liga con este defecto, y la Champions no está perdida.

Son capaces de marcar dos goles

El Real Madrid de los últimos tiempos ante el Barcelona no es sólo un digno rival, es la antítesis blaugrana. Su némesis. La forma de contrarrestar la elegancia blaugrana con la practicidad blanca. En este nuevo duelo de estilos, se dice que el Madrid posee mucha pegada. No se trata de pegada, se trata de verticalidad. El equipo blanco se siente cómodo cuando se le permite correr, y el Barcelona, tan ofensivo, siempre concede pasillos para que el Real Madrid sea capaz de morder en busca de la meta rival.

En los últimos seis partidos en Can Barça, un balance de 11 goles a favor, pero con 12 goles en contra, sólo una victoria por dos derrotas y tres empates en campo blaugrana. Para esta noche, sólo vale ganar o empatar a más de un gol para clasificar. Será difícil que el Real Madrid no logre marcar gol en un partido que ha evolucionado a incierto, atractivo, vibrante, con ritmo y en un canto al fútbol de toque, combinación, triangulación, pared, desplazamientos, posesión; y al fútbol más directo y vertical, sin tanta elaboración, pero trabajado en la transición al primer toque, o al segundo como máximo.

El duelo de cracks

Todo el mundo habla de la rutilancia del choque entre los astros del fútbol mundial. Cristiano Ronaldo y Messi. Messi y Cristiano Ronaldo. El día y la noche. Nada que comparar, salvo las elevadísimas cifras goleadoras que aportan a sus clubes. Nada que ver en su estilo y concepción del juego, pero unas ganas de triunfar en común. De ser el mejor. Una nueva ocasión de medir su grandeza e incidencia en el juego de sus equipos. El clásico de octubre dejó claro que CR7 y Messi son claves en el estilo, y capaces de aumentar las cifras de goles de sus equipos. En la ida, sin sus goles, sólo hubo 1 por equipo. Raro es que hoy ninguno de los dos marque. Es su noche.

... y el sábado, nueva ración

La liga también nos dará su ración de clásico. Será más descafeinado por la sideral distancia que existe entre líder de la Liga BBVA y tercer clasificado, pero aún así, no existe un Madrid - Barça sin intrahistoria. En este caso, las rotaciones pensando en la Champions serán vitales. Le toca al Real Madrid visitar Old Trafford, y no se la puede jugar arriesgando a sus hombres clave en pos de recortar la diferencia en liga a 13 puntos, una diferencia complicada de salvar.

El Barcelona atraviesa una situación similar. La intención de reservar hombres pensando que en 10 días se las tendrá que ver con el Milan en casa, y que la liga la tiene encarrilada será manifiesta, y en esa tesitura de jugar con las rotaciones andará un duelo entre gigantes.

La guerra de los mundos

El choque de estilos es la cumbre del fútbol mundial. Ningun club en el mundo representa mejor que ellos dos el papel de adalides de formas de entender el juego. El señorío y el seny, frente a frente. Tan dispares y tan similares, caminos paralelos condenados a cruzarse. La verticalidad, el fútbol directo, sin reservas, de pierna fuerte y noble, y jugado sin resuello del Real Madrid; a la calma blaugrana, el toque, la paciencia, la madurez de la jugada, el reflejo en el mediocentro culé, una especie única en el fútbol mundial, con sello de calidad propio y destilación inigualable. No hay dos cabezas pensantes iguales en el Barcelona, pero todos se basan por el patrón del dominio de la pelota y la posesión como manera de comprender el fútbol. Se acerca 'La guerra de los mundos', aquella en la que el fútbol elegante del Barcelona dirime ante el torbellino de velocidad blanco la supremacía de estilos en el fútbol.

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