jueves, 25 de febrero de 2016

La puta Copa de Europa

En noches así reconforta recordar aquella mágica tarde primaveral. Era 17 de mayo, para no faltar a las buenas costumbres, hacía sol y se mascaba la gloria entre los haces de luz y el calor que se levanta a esas alturas del año en Madrid. Aquella tarde, muy lejos de donde presenciaba los hechos, un central uruguayo llegado desde Rosario (la uruguaya, no la de Messi, Bielsa o el 'Tata' Martino) se elevaba imponente para culminar la liga más épica de la historia del fútbol español, y por ende, de los 111 años que por aquel entonces disfrutaba el Atlético de Madrid. Diego Godín la clavaba (la pelota) en el fondo de la red de Pinto, y permitía sumar el punto que hacía falta para conquistar la décima liga de la entidad rojiblanca en Barcelona. El culmen de los guiones estaba escrito.

Pero como bien saben, toda historia tiene dos caras, y hoy me da por pensar en la otra cara de la moneda, la blaugrana. Por qué poco no estuvieron a punto de hacer otro triplete... un año antes de Luis Enrique. Si lo piensan fríamente fueron la carrera de Bale, el posterior tiro al palo de Neymar en Mestalla, un tiro de Xavi en el Calderón a tres metros de la línea de gol que se marchó por encima del larguero y el cabezazo de Godín (o el gol anulado a Messi por no se sabe qué) lo que les privaron de ganar Liga y Copa del Rey, y de haber alcanzado las semifinales de la Copa de Europa. Sí, esa hija de meretriz y mujer dada de buena vida que nos recuerda lo trágica que es la vida. A algunos más que otros. Bien lo sabemos en esta casa asentada a orillas del Manzanares, aunque a veces se nos olvide que en el minuto 92:48 si Ramos empataba, Ramos nos dejaba sin la p... Copa de Europa. Y cuarenta años antes Schwarzenbeck, con aquel zapatazo desde la desesperación del centro del campo a falta de treinta segundos para el final.

A todo esto, yo había empezado mi repaso mental en Barcelona pero he llegado donde quería llegar. LOS DETALLES MARCAN DIFERENCIAS EN LA ÉLITE. Un disparo lejano hecho gol probando "por si saliera...", un cabezazo libre de marca en el descuento en tu único fallo del partido, privarte de un título por una carrera de 50 metros en el 85' que acaba dentro con un remate no muy ortodoxo y un remate libre de marca en mano a mano con la puntera que se estrella en el poste. Un cabezazo con el alma indefendible. Las cosas que pasan en la élite y que desequilibran las batallas. Y en un deporte de azar como el fútbol, caprichoso como pocos, no iba a ser menos...

Los detalles que cuestan caro

En el Atlético de Madrid sabemos muy bien lo puta y cara que es la Copa de Europa. Valga lo referido antes como claro ejemplo de este pequeño análisis del PSV - Atlético de Madrid. Porque sí, sobre el papel, en diciembre, con el resultado del sorteo en la mano, los de Simeone eran superiores a los holandeses, llegaban en racha a esas alturas tras no perder desde el 30 de septiembre en casa contra el Benfica en Liga de Campeones, parecía que el problema del gol se iba solucionando... Dos meses después, la gente ha enloquecido en el Calderón. Sueñan con la Copa de Europa, pero no como el que sueña con una ilusión o con un proyecto por cumplir ni una vieja deuda que saldarse, si no como el que tiene una obligación moral consigo mismo. El que casi está obligado a ello. Y es que Simeone nos ha hecho ser de los mejores equipos de Europa (para algunos como Steven Gerrard en el TOP-5 del continente), pero lo ha hecho desde la humildad, el trabajo, la fuerza del colectivo como motor para compensar la escasez de individualidades y desde el leivmotiv que esconde todo ello, el "Partido a Partido".

Allá donde un regate de Messi, una galopada de Cristiano Ronaldo, la pausa de Iniesta o el veneno de Modric llegan, el Atlético de Madrid trataba de llegar con el corazón y las piernas de Diego Costa, la frialdad de Falcao, los cabezazos de Raúl García, la brega de Mandzukic, la hombría de Tiago, la sangre fría de Miranda... Donde en unos hay gotas interminables de talento puro, en otros son gotas de sudor y sangre para alcanzar los mismos fines. Conviene dejarlo claro antes de empezar a hablar del PSV - Atlético de Madrid para no confundir a nadie.

Aseguran las redes sociales (ingentes cantidades industriales de gente buscando la aprobación social por un 'Me Gusta' o un 'Retweet') que el empate a cero fue porque el Atlético de Madrid jugó mal. ¿Jugó mal? ¿En serio? Yo no doy crédito ahora mismo.

Vayamos por partes...

1 - El Atlético de Madrid jugó en Eindhoven su típico partido de ida en una eliminatoria. Y ejemplos hay miles en esta época, en la que sólo cuatro equipos en seis ocasiones han hecho morder el polvo a los colchoneros en 26 cruces a doble partido con Simeone en el banco.

Sin contar las primeras rondas de Copa del Rey (ante Segunda B siempre), en Liga de Campeones y Copa del Rey se puede observar que al Atlético de Madrid no le genera ninguna duda obtener un resultado corto ni jugar con poco margen de error. Ya lo hizo en la Europa League de 2010 con Quique Sánchez Flores(Galatasaray fuera con gol de Forlán en el 89', Sporting de Portugal y Valencia eliminados por el valor doble de los goles fuera de casa, Liverpool y Fulham vencidos en la prórroga). Y Simeone prosiguió y ahondó esta línea. Aunque en los cruces de la Europa League de 2012 los rojiblancos tomaban buena ventaja en el primer partido (1-3 vs Lazio, 3-1 vs Besiktas, 4-2 vs Valencia), se veía que el equipo rojiblanco jugaba a elimiantorias largas, de 180 minutos, llenas de paciencia y con rachas de buen fútbol aunadas a tramos de partido donde tocaba arremangarse y bajar al barro a trabajar los triunfos. 

Una línea que prosiguió en la Copa del Rey 2013 (Getafe 0-3 y 0-0, Betis 2-0 y 1-1, Sevilla 2-1 y 2-2), Copa del Rey 2014 (Valencia 1-1 y 2-0, Athletic de Bilbao 1-0 y 1-2), Copa del Rey 2015 (Real Madrid 2-0 y 2-2, Barcelona 1-0 y 2-3), y Copa del Rey 2016 (Rayo Vallecano 1-1 y 2-0, Celta de Vigo 0-0 y 2-3). Eliminatorias largas, que el Atlético sabía jugar con paciencia y tranquilidad estirándolas los 180 minutos, y sobreponerse a la adversidad, fajándose en el barro siempre con la dureza de un soldado de los tercios españoles que atemorizaron Europa en los siglos XVI y XVII y la finura de un artista cuando tocaba y lo permitían las circunstancias. La Champions League en estas dos últimas temporadas mantiene lo afirmado (Milan 0-1 y 4-1, Barcelona 1-1 y 1-0, Chelsea 0-0 y 1-3 en 2014; Leverkusen 1-0 y 1-0 con eliminatoria decidida en los penaltis, Real Madrid 0-0 y 1-0 en 2015).

El 0-0 de esta noche a Simeone y los suyos les incomoda poco. A pesar de la superioridad numérica durante casi 25 minutos, eso casi fue un estorbo más que una ayuda. Si el Atlético sabe hacer daño es con ataques rápidos y verticales, de pocos toques, transiciones lentas y superioridades por fuera, juego directo y ganar la segunda jugada en campo rival para asentarse y el producto marca de la casa, el balón parado. Simeone buscaba un gol, y a partir de ahí administrar la ventaja y ampliarla si lo permitían las circunstancias, pero con la premisa de no encajar. Asi que primera e importantísima premisa rojiblanca en eliminatorias cumplida: NO ENCAJAR GOL. Si encima juegas con el factor Calderón a tu favor, el Atlético de Madrid ha tenido mayores motivos para no volverse loco a pesar de la situación creada esta noche en el Philips Stadion con la superioridad numérica. Lo que antes valía aplausos sólo por ganar, hoy vilipendiado y criticado por un empate a cero. El resultadismo. Ni por ganar 0-1 en San Siro éramos unos genios que inventamos este deporte o desterramos el tiki-taka, ni por empatar hoy a cero somos una banda de colegas juntada a última hora que juega en el fútbol de élite ni estamos en crisis ni en otras chorradas para rellenar papel cuché ni pseudoinformativos deportivos ni tertulias de bar retransmitidas en televisión. Mesura. Calma. Paciencia. Trabajo. Esfuerzo. Confianza. Cholismo.

Y es que en el partido de ida Simeone nunca ha sido amigo de apostarlo todo y quedarse sin nada...

Resultados de partidos de ida en eliminatorias con Simeone al frente del At. Madrid
Rival
Competición
Resultado
Temporada 2011/2012
SS Lazio
Dieciseisavos de final Europa League 2011/2012
1-3
Besiktas FK
Octavos de final Europa League 2011/2012
3-1
Hannover 96 FC
Cuartos de final Europa League 2011/2012
2-1
Valencia CF
Semifinales Europa League 2011/2012
4-2
Temporada 2012/2013
Real Jaén CF
Dieciseisavos de final Copa del Rey 2012/2013
0-3
Getafe CF
Octavos de final Copa del Rey 2012/2013
3-0
Real Betis
Cuartos de final Copa del Rey 2012/2013
2-0
Sevilla FC
Semifinales Copa del Rey 2012/2013
2-1
FC Rubin Kazan
Dieciseisavos de final Copa del Rey 2012/2013
0-2
Temporada 2013/2014
UE Sant Andreu
Dieciseisavos de final Copa del Rey 2013/2014
0-4
Valencia CF
Octavos de final Copa del Rey 2013/2014
1-1
Athletic de Bilbao
Cuartos de final Copa del Rey 2013/2014
1-0
Real Madrid
Semifinales Copa del Rey 2013/2014
3-0
AC Milan
Octavos de final Champions League 2013/2014
0-1
FC Barcelona
Cuartos de final Champions League 2013/2014
1-1
Chelsea FC
Semifinales Champions League 2013/2014
0-0
Temporada 2014/2015
UE L’Hospitalet
Dieciseisavos de final Copa del Rey 2014/2015
0-3
Real Madrid
Octavos de final Copa del Rey 2014/2015
2-0
FC Barcelona
Cuartos de final Copa del Rey 2014/2015
1-0
Bayer 04 Leverkusen
Octavos de final Champions League 2014/2015
1-0
Real Madrid
Cuartos de final Champions League 2014/2015
0-0
Temporada 2015/2016
UE Reus
Dieciseisavos de final Copa del Rey 2015/2016
1-2
Rayo Vallecano
Octavos de final Copa del Rey 2015/2016
1-1
RC Celta de Vigo
Cuartos de final Copa del Rey 2015/2016
0-0

En negrita, partidos de ida fuera del Vicente Calderón

En conclusión, se puede asegurar que a Simeone le gusta mantener la eliminatoria apretada y ajustada de cara a la vuelta, sobre todo si ésta es en el Vicente Calderón.

2 - Un equipo sin gol... ¿por qué razón? El Atlético de Madrid 2015/2016 sufre para culminar sus jugadas. Una obviedad que no puede ser discutida ni ocultada, pero sí en cierto modo debatida. ¿Tiene menos gol porque genera más ocasiones o porque genera menos que en años anteriores? Sería muy dificultoso definir exáctamente si es por un motivo o por otro, pero da la sensación de que el Atlético de Madrid sigue generando las mismas ocasiones que antes, con la diferencia de que le cuesta embocarla a gol.

Remontándonos a los datos de las dos anteriores eliminatorias de octavos de final de la Copa de Europa del Atlético de Madrid con Simeone al frente, los datos estadísticos de disparos a puerta son similares. Mientras que contra el Milan en 2014 fueron 10 tiros en total y 7 a portería (con gol de Diego Costa), la campaña pasada en el Bay Arena las estadísticas oficiales hablan de 12 disparos totales del Atlético, con 3 que fueron entre los tres palos. Esta noche, en Eindhoven, el equipo rojiblanco dispuso de ocasiones para hacer gol (más allá del bien anulado por falta de Godín). Los dos mano a mano de Griezmann y Vietto fueron las mejores ocasiones de los 12 disparos totales que los rojiblancos probaron contra los de Cocu, de los cuales sólo cuatro iban entre los tres palos.

Los resultados y desarrollos de las eliminatorias europeas del Atlético de Madrid en Liga de Campeones se repiten durante la 'era Simeone'. No encajar gol como primera premisa, hacer el partido espeso, incómodo para el rival, pegajoso, duro, cerrado y donde el resquicio a encontrar sea mínimo. Los rivales lo saben en esta primera instancia, y le conceden una supuesta superioridad en el manejo del balón al Atlético de Madrid que Simeone y los suyos no aceptan de buen grado en la máxima competición continental. El Atlético prefiere negociar los espacios (pocos) que habrá durante el partido, y a partir de ahí trabajar su plan y su idea, siempre con la premisa de no encajar en la ida por delante del resto. Y aún así, en las tres eliminatorias de octavos dispuso de sus ocasiones, incluso logró vencer en San Siro, la morada del segundo equipo con más 'Orejonas' de la historia. Ahora tiene que cerrar el pase en Madrid gestionando un cero a cero, sin tener que hacer ninguna remontada ni heroicidad, sólo jugar un partido de fútbol de 90 minutos donde sólo le vale ganar. Porque esto de blindar la portería y buscar la victoria con paciencia fue así, sigue siendo así y seguirá siendo así mientras Simeone sea el entrenador del Atlético de Madrid.

3 - Simeone echa de menos a los hombres. Lo dijo nada más llegar, y lo ha ido afirmando cada vez que ha podido. Nunca se ha fijado en el DNI del que juega ni en su fecha de nacimiento, sólo en sí está listo para ejecutar su plan durante los 90 minutos. Pero ahora echa de menos a jugadores con experiencia y soltura en estas lides.

Cierto es que el núcleo duro (Godín, Gabi, Juanfran, Tiago, Koke, Filipe Luis, Torres, Jesús Gámez, Giménez) sabe moverse en estas instancias y alturas de la competición con soltura y firmeza. Pero no menos cierto es que para muchos, esta se trata de su primera (Correa, Vietto, Augusto Fernández, Kranevitter, Thomas) o segunda (Griezmann, Óliver, Saúl, Oblak. Ferreira-Carrasco) participación en la Copa de Europa. Y eso, en una competición tan compleja en sus entresijos, en su forma de afrontarla y prepararla, es una handicap muy importante contra el que pelea el Atlético de Madrid.

En lo que se suponía un año en el que la plantilla rojiblanca se rejuvenecía para dar paso a otras figuras que crecieran, se adaptaran y se consolidaran como grandes peloteros bajo el manto de Simeone sin renunciar a nada, con una de las medias de edad más bajas de la competición, los rojiblancos siguen al pie del cañón, pero echan de menos la habilidad y fortaleza mental de buena parte del grupo que se ha marchado en estas temporadas del Vicente Calderón (Courtois, Diego Costa, Miranda, Raúl García, Mandzukic...). Gente que sabía moverse en estas alturas sin dudar ni pestañear y conectaba con todos los presentes en el Calderón por su entrega y trabajo. En momentos así, el Atlético de Madrid hubiera encontrado petróleo en la testa del hispano-brasileño o del croata, hubieran jugado con la potencia del navarro Raúl García para ganar balones aéreos y tendría un baluarte potente en la zaga con Joao Miranda, capaz de sacar la pelota jugada con elegancia, hacer faltas inteligentes, no permitir al rival tener orden y darle a su equipo sereniedad y sobriedad...

Gente con un valor común, la determinación. Saben estar, saben gestionar los minutos finales, no cometen errores que les condenen, no son expulsados, recuperan balones que son balones de oxígeno, no pierden la cabeza ni la concentración... jugadores de los que gusta Simeone primero y el Calderón luego. Futbolistas con un carácter y un peso en el vestuario enorme. El Atlético de Madrid extraña ese perfil de futbolista que ordena, manda, hace jugar y juega, y sobre todo, que es un referente y un símbolo para el resto de sus compañeros sobre el campo. Un jugador al que dársela en los momentos de apuro y que alumbre los ratos de dudas, tinieblas y sombras para convertirlos en respuestas con la pelota y seguridad en el partido para el colectivo. Griezmann no parece encontrarse fino en estos momentos, y el Atlético de Madrid añora a quién dársela para resolver problemas... al estilo de Messi sin ser Messi, salvando las distancias.

¿El Atlético pasa un mal momento? Cualquiera lo diría, viendo que sigue en pie en Europa y segundo en liga (con el objetivo de asegurar la tercera plaza cuanto antes, y no ganar la liga como venden muchos periódicos y medios). Ni mucho menos es el mejor momento de estos cuatro años con Simeone, pero no es el infierno. El infierno era la Segunda División o la complicidad mediática de equipo simpático de medio pelo con una gran masa social siempre ridiculizado por el Albacete, Groningen, Politécnica de Timisoara u OFI Creta de turno. Cierto es que la fluidez en el juego no está, que el gol cuesta horrores, que las victorias se sudan mucho, a veces más de lo necesario, pero también es cierto que eso es lo que ha pregonado siempre Simeone. Correr, trabajar, pelear, sufrir, esforzarse, creer, luchar... y esperar que la caprichosa victoria te sonría y se acurruque en tus brazos tras los 90 minutos. Un mal momento de un buen equipo, eso es todo lo que ocurre. Y eso sólo se soluciona con trabajo, fe y constancia.

Sólo 22 clubes tienen la Copa de Europa en sus palmarés (uno de ellos convive en nuestra ciudad y nos recuerda constántemente que posee más que nadie). No es fácil. Otros grandes históricos (Arsenal, Roma), y los nuevos ricos (PSG, Manchester City) siguen sin saber lo que es ganarla. El camino no es fácil. Nunca lo fue y nunca lo ha sido. Ni siquiera ellos han disputado las dos finales que ya ha jugado la entidad rojiblanca en sus casi 113 años de historia. Así es el fútbol. Así es la Copa de Europa. La muy jodida. La muy esquiva. La muy puta. La Puta Copa de Europa. Aquella que le debe una al Atlético de Madrid por la de Bruselas y la de Lisboa...

viernes, 8 de mayo de 2015

Sergio Solís: "Los mejores entrenadores deben trabajar en la base para formar mejores jugadores"

Actual entrenador del juvenil B del RCD Carabenchel, el conjunto del mítico campo madrileño de La Mina, Sergio Solís Marcelo acumula una gran experiencia en el fútbol modesto de la Comunidad de Madrid. Licenciado en INEF, a pesar de su juventud ha pasado por clubes importantes de la comunidad como Rayo Vallecano, Los Yébenes San Bruno, Parla, Moscardó o Carabanchel, en los que ha acumulado experiencias importantes, como disputar la fase de ascenso a Segunda B con la AD Parla en 2010, y que ahora comparte como profesor en la escuela de formación de técnicos deportivos Instede.



Sergio Solís posa en el banquillo de Valdebebas durante su estancia en el Moscardó en Tercera División. (Foto cedida por el propio Sergio Solís).


Con su habitual franqueza y tranquilidad, Sergio Solís Marcelo nos recibe para hablar de su trayectoria. Se ha hecho un pequeño hueco en el fútbol modesto. Metódico y trabajador, ha compaginado sus labores de entrenador en categorías de fútbol base con las de preparador físico en las categorías más altas del fútbol madrileño. Ya ha conocido la Primera Regional, la Preferente y la Tercera División en Madrid; ha pasado por Rayo Vallecano, Los Yébenes San Bruno, AD Parla, Moscardó, Alcobendas, Carabanchel o incluso por un fallido proyecto en el pueblo toledano de Calera y Chozas, cuando su club alcanzó la Tercera División manchega. 

Ya sabe lo que es pelear por subir a la categoría de bronce del fútbol español. Ha vivido mucho en los banquillos. Experiencias acumuladas a pesar de su juventud para este licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (la comúnmente conocida como INEF) que ahora proyecta como primer entrenador del juvenil B de Primera División Autonómica del R.C.D. Carabanchel, el club que juega en el conocido campo de La Mina en el fútbol madrileño; y también transmite como profesor en Instede, una academia para técnicos deportivos nacida hace menos de dos años.

Pregunta - ¿Dónde empieza tu carrera en el fútbol,y qué es lo que te empuja a trabajar como preparador físico?

Respuesta - Lo primero que quiero es agradeceros la oportunidad de poder transmitir mi experiencia como entrenador y preparador físico de fútbol hasta el día de hoy. Mis primeros pasos en el fútbol los doy en el primer equipo del  C.D Los Yebenes San Bruno gracias a Jose Luis Guerrero, que era el entrenador en ese momento mientras estudiaba INEF. La pasión y las ganas de que el fútbol fuera mi forma de vida fueron los que impulsaron a decidir emprender este camino.

P - Has trabajado como entrenador y preparador físico. ¿Cual de las dos facetas te resulta mas compleja?

R - Compleja ninguna de ellas porque ambas labores me apasionan. Además en el fútbol de hoy en día están íntimamente relacionadas por la forma de trabajar. Los entrenadores suelen delegar mucho, y los preparadores físicos solemos tener una faceta y un trabajo independiente respetados por ellos (los entrenadores).

P - ¿Qué diferencias hay entre ser preparador físico y entrenador?

R - La principal diferencia que yo he encontrado hasta ahora es el trato y la confianza con el jugador. Siendo preparador fisíco el jugador se acerca más a ti, tiene más valor a contarte lo que siente y lo que piensa. Un jugador no suele ser tan franco con su entrenador por temor a que el entrenador pueda sentarle en el banquillo o a las consecuencias que pueda tener.

"El trabajo que no haga un futbolista al cien por cien es peor para él"
P - Después de una larga trayectoria por Los Yébenes-San Bruno,  AD Parla, Chozas de Canales, Rayo Vallecano, CD Colonia Moscardó, Alcobendas Levitt,  RCD Carabanchel… ¿Con qué momento te quedas de toda tu carrera en el fútbol?

R - La verdad que es una pregunta dificil de contestar ya que son muchos esos momentos pero voy a intentar ser escueto y decirte que lo que te queda en el fútbol son las personas que conoces, con las que luchas diariamente y trabajas codo con codo para lograr los objetivos marcados cada año. Podría mencionarte ascensos, la posibilidad de tener la experiencia de una fase de ascenso a 2ª B, las experiencias al frente de mis equipos en el Rayo Vallecano, el Moscardó, el Carabanchel... También he tenido la desgracia de sufrir en el fútbol modesto y conocer la cara amarga por mi experiencia en Chozas de Canales... Pero lo más importante al final son las personas que he conocido y que me han ayudado, y con las que he trabajado duro. José Luis Guerrero, Paco Sáez, Paco Ramírez, Antonio Comendador... hay mucha gente que me ha marcado y me ha enseñado mucho dentro del mundo del fútbol.

P - ¿Cómo viviste la fase de ascenso a Segunda División B con el Parla? Fuisteis eliminados por el Coruxo en una eliminatoria un tanto extraña…

R - Es una espinita que tengo clavada aún y que será difícil de quitar. Estaba seguro de que íbamos a ascender puesto que teníamos un equipazo. Allí en Vigo, tras un partido en el que no salió nada, nos vinimos con un 3-0 en contra pero en Parla con Los Prados a reventar en el minuto 20 íbamos ganando 2-0 con dos goles de Morales, que actualmente juega en el Levante en Primera División. Lástima que no pudimos dar la vuelta al marcador y hacer la gesta.

P - ¿Da mucha experiencia para el futuro haber trabajado en clubes importantes de la Comunidad de Madrid como el Rayo Vallecano, el Parla, el Carabanchel o el Moscardó? ¿Cuál es la mayor lección que te ha dejado el fútbol?

R - La experiencia es la madre de la ciencia. La mayor lección que he aprendido en todo este tiempo es que el trabajo unido a la ilusión y a las ganas mueven montañas.

P - ¿De qué persona has aprendido más en el fútbol?

R - De cada entrenador con los que he tenido la oportunidad de trabajar he aprendido algo. Yo siempre digo que siempre se aprende, bien lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer. Les estoy agradecido a todos por la experiencia que pude compartir con ellos para progresar y seguir mi camino.

P - ¿Cómo es moverse por el fútbol modesto? Hay que compaginar la vida profesional con el fútbol, y todo ello con la pareja… y muchas veces no está tan bien gratificado como debería. ¿Cómo lo llevas?

R - Pues la verdad que es difícil poder vivir de esto en la actualidad. No está pagado todo lo que hacemos. El trabajo en los entrenamientos, los partidos, la planificación del equipo en casa, a veces viajes largos, horas visionando partidos de rivales in situ... En mi caso lo llevo bastante bien porque hago lo que me gusta y lo complemento bien con mi otro trabajo, que también está vinculado al fútbol como formador de futuros entrenadores en INSTEDE Formación.

"Lo mejor que me ha pasado en el fútbol es haber conocido a toda la gente que conozco gracias a él"
P - Entrando un poco más en tu labor en el campo. ¿Cómo organizáis la semana y los entrenamientos entre el cuerpo técnico, y cuál es tu función exacta dentro y fuera del campo?

R - La organización cambia un poquito si soy preparador físico o primer entrenador. Si soy lo primero me adapto a las necesidades tácticas y técnicas del entrenador para preparar el trabajo, ya que todo el trabajo lo hacemos en función del modelo de juego que queramos desarrollar en el partido siguiente. Si yo soy el míster es igual, pero como no tengo un preparador físico nos encargamos entre mi ayudante y yo de diseñar esta tarea semanal, pero siempre en función del partido que nos toque esa jornada, como he dicho.

P - ¿La gente que trabaja con un entrenador debe ser flexible y adaptarse a las ideas del técnico, o todo el mundo tiene su espacio propio para trabajar?

R - Yo he tenido la suerte que con todos los entrenadores que he trabajado me han dado libertad para trabajar y diseñar tareas específicas como yo creía conveniente, pero siempre con unos objetivos comunes marcador por el entrenador como he dicho anteriormente.

P - ¿Cuál es el momento de mayor trabajo para un preparador físico, y en el que tiene que aportar su grano de arena al buen funcionamiento de un equipo?

R - No soy de los que piensan que un preparador físico tiene mayor importancia durante la pretemporada. Soy de los que piensan que nuestra labor debe ser igual todo el año ya que nosotros a la hora de planificar y entrenar siempre lo hacemos bajo componentes técnico-tácticos en todas las etapas de la temporada. Todos pretendemos que el equipo tenga una regularidad a lo largo del año, y evitar altibajos. No creo en los picos de forma en el fútbol. Los equipos, con un modelo de juego bien trabajado, con ideas definidas, roles claros y un desarrollo coherente del modelo pueden mantener un nivel óptimo durante buena parte de la temporada.

P - ¿Los futbolistas modestos suelen ser más obedientes que los profesionales, o el fútbol es fútbol siempre sin categorías que lo distingan?

R - Si te digo la verdad, aunque parezca raro, nunca he tenido ningún problema en cuanto a disciplina de ningun fútbolista a la hora de entrenar. Mi lema hacia ellos es que el trabajo que no hagan al cien por cien es peor para ellos. Si están concienciados y se sienten responsables, es increíble ver como trabaja un grupo sea el día de la semana que sea. Es más, a muchos, por no decir todos, tienes que pararles muchas veces, sobre todo los lunes cuando hacemos trabajo de recuperación con los que más han jugado el domingo y te piden realizar el trabajo con el resto por que les gusta y les motivan los entrenamientos que hacemos.

"No creo en los picos de forma en el fútbol. Los equipos con un desarrollo coherente del modelo de juego pueden mantener un nivel óptimo durante buena parte de la temporada"
P - ¿Cuál es la mayor alegría que te ha dado el fútbol hasta el momento?

R - Conocer a la gente que he conocido.

P - Hablando de tu formación como preparador físico, tienes la licenciatura en INEF y la especialización en fútbol, eres entrenador nivel II y ya llevas un tiempo trabajando para INSTEDE, una empresa que se dedica a formar a nuevos entrenadores de fútbol… ¿En qué consiste el proyecto?

R - Comenzó hace un año y medio aproximádamente. Paco Ramírez, entrenador con el que he trabajado en el Colonia Moscardo y el Alcobendas, junto con otras personas del mundo del fútbol, fundaron la empresa y me propusieron ser el jefe de estudios de la escuela. El proyecto consiste en formar entrenadores a traves de nuestras experiencias con la ayuda de grandes profesores que tienen tanto una buena formación teórica como práctica. Para mí, éste es uno de los puntos fuertes de nuestro proyecto.

P - ¿Por qué te metes en un proyecto de formación de técnicos deportivos? ¿La idea es mantenerse en el fútbol o ampliarlo a otros deportes?

R - Entro en esta aventura porque la educación, la formación y el fútbol son mis tres pasiones. Yo estudie INEF para esto. Nosotros somos una empresa de técnicos deportivos, lo que engloba a más deportes. No nos cerramos a nada en un futuro, pero primero queremos lograr una estabilidad y un prestigio como formadores de entrenadores de fútbol.

P - ¿No crees que hay mucha masificación en el fútbol en todos los niveles: clubes, entrenadores, escuelas de formación deportiva…?

R - Lo que creo es que sigue faltando gente profesional en la formación de futbolistas jóvenes. Se siguen viendo verdaderas burradas en entrenamientos de niños por falta de preparación de sus "entrenadores" porque muchos ni lo son. Muchos son adolescentes de 16 - 17 años que buscan un dinero para su vida, y a otra gente le apasiona el fútbol, pero no tiene los conocimientos necesarios para dar una formación adecuada. Otros ni siquiera están capacitados para enseñar un deporte y sus valores a niños deportistas. Creo que los clubes deberían exigir un minimo de formación a sus técnicos, monitores y entrenadores; ya que en la base, en mi opinión, es donde deben estar los mejores entrenadores como pasa en muchos países. El problema es que aquí en España ésto no está lo suficientemente remunerado. También digo que no sólo por tener el carnet de entrenador uno ya está capacitado para ser un buen entrenador.

P - ¿Qué es lo que diferencia a INSTEDE de otras empresas? ¿Cuál es su valor diferencial?

R - No me gusta, ni voy hablar del resto de empresas de este gremio. Lo que sí garantizo es que INSTEDE no es una más. Si nos hemos propuesto este reto es por algo. Queremos que se nos conozca por nuestro trabajo. El nivel del profesorado es exquisito en mi opinión. Yo mismo asisto a clases de asignaturas que no imparto para seguir aprendiendo y actualizando conocientos. Creo que esa es la guinda de un pastel que hacemos con ganas, ilusión, frescura, muchos conocimientos que enseñar...

P - ¿Cuáles son los objetivos de INSTEDE de cara al futuro?

R - Lo nuestro es una carrera de fondo. La meta aún no la vemos pero sí sabemos donde queremos llegar. Los objetivos son ser cada día mejores en todos los aspectos. No queremos conformismo ni estancamientos de nadie.

"Si un arquiteco o un médico no recibe la formación adecuada no hará bien su trabajo. Ocurre lo mismo con un entrenador de fútbol"
P - ¿Por qué es tan importante que una persona que quiere ser entrenador de fútbol o técnico deportivo reciba una formación adecuada, con las horas que marca la ley y con los contenidos que debe saber?

R - A esta pregunta siempre respondo lo mismo. Si un médico o un arquitecto no recibe la formación adecuada el paciente se puede morir y el edificio se puede caer. A buen entendedor...

P - ¿Cuáles son las principales cualidades que debe tener, en tu opinión, un aspirante a entrenador de fútbol?

R - Ilusión.

P - ¿Qué valores puede aportar INSTEDE al futuro técnico de fútbol?

R - Experiencia y formación.

P - ¿Qué cosas son mejorables de aquí al futuro en el campo de la formación deportiva, tanto de entrenadores como de jugadores?

R - Todo es mejorable, pero sobre todo para que el alumno reciba una buena formación es clave la experiencia práctica del profesor en el tema. A mí no me vale solo la formación teorica puesto que en numerosas ocasiones no tiene nada que ver con la realidad de este deporte.

P - Por último, ¿soñaste con vivir del fútbol en algún momento?

R - Soñé y sigo soñando. Ahora mismo es mi trabajo en los dos ambitos que más me apasionan, pero sigo soñando para que sea así por mucho tiempo. El fútbol es mi vida y quiero dedicársela de forma plena e íntegra.

martes, 24 de diciembre de 2013

Niños de la guerra




Bosnia jugará por primera vez un Mundial de fútbol, y lo hace con una selección que creció dividida por la Guerra de los Balcanes, iniciada hace 21 años. El conflicto bélico deja una selección multicultural, llena de historias de exiliados y dramas personales.


Niños de la guerra

La selección bosnia llega al Mundial de Brasil tras superar su guerra civil hace 20 años, y es el país más pequeño de esta edición mundialista. (Foto - Alerta Digital).



Bosnia y Herzegovina jugará el Mundial de Brasil 2014. Posiblemente, el país más pequeño de los 32 participantes, dado que es el país con el PIB más bajo, el 5º con menor superficie terrestre, y el segundo con menos población de los clasificados. Sólo Uruguay, por población, y Bélgica, Holanda o Costa Rica, por extensión, pueden equipararse al pequeño país balcánico, centro de las miradas hace ya más de 21 años, cuando estallaba el conflicto armado de los Balcanes en abril de 1992.

El diminuto país balcánico fue el epicentro de la guerra, convertido en lugar donde bosnios, croatas y serbios cometían auténticas atrocidades contra los otros bandos con tal de lograr la independencia de la antigua Yugoslavia de Slobodan Milosevic. Una guerra producto del fin de la "Guerra Fría" y de la caída del régimen comunista que imperaba en el este de Europa durante la última mitad del siglo XX.

Bosnia sufrió una auténtica masacre entre sus gentes. En 2004, la investigación iniciada por Tibeau y Bijak estimó el número de muertes en la guerra en 102.000 fallecidos, de los cuales 50.000 eran de procedencia bosnia, además del más de un millón de refugiados que dejó la guerra civil balcánica.

Una selección criada durante la guerra

De los 23 futbolistas que figuraron en la convocatoria de Safet Susic para los vitales encuentros de clasificación ante Lietchtenstein y Lituania, en los que la selección bosnia lograría la clasificación directa para el Mundial merced al tanto de Vedad Ibisevic en Kaunas, todos nacieron antes de que estallara el conflicto. Algunos, como Elvir Rahimic, bien pudieron combatir durante la guerra, dado que tenían 17 años cuando el conflicto bélico se declaró. Otros, como Izet Hajrovic, cumplían su primer año de vida en el regazo de su familia, esquivando bombas y refugiándose de ellas en el extranjero.

La selección bosnia que disputó los dos últimos partidos de la fase de clasificación para la Copa del Mundo de Brasil presentaba hasta 11 futbolistas con la doble nacionalidad. Begovic, Bicakcic, Spahic, Pandza, Stevanovic, Pjanic, Misimovic, Lulic, Ibricic, Medunjanin y Hajrovic poseen la nacionalidad de otro país, además de la del combinado con el que juegan internacionalmente. Recientemente, también se ha dado el caso de Sead Kolasinac, lateral zurdo del Schalke 04 convocado por Susic para el amistoso ante Argentina, con la nacionalidad bosnia y alemana al mismo tiempo, dado que nació en Karslrühe.

Mientras unos, como Spahic, Misimovic, Kolasinac o Hajrovic nacieron fuera de las fronteras del país balcánico; otros como Begovic, Pjanic, Stevanovic, Lulic, Ibricic, o Medunjanin, entre otros internacionales con Bosnia y Herzegovina, nacieron en su país de origen y se vieron obligados al exilio con el estallido de la guerra. Niños que crecieron con el balón entre viaje y viaje, esquivando balas, evitando la muerte con cada pase que inventaban en su infancia, con cada regate que aprendían, con cada disparo que terminaba en gol y en el sueño de un niño que triunfaba con la camiseta de una nueva nación, la Bosnia, forjada en la triste realidad de una guerra sanguinaria y sin piedad.

La guerra de Bosnia dejó más de 50.000 muertos en el país durante los tres años y medio de combates
Una ilusión que hoy representan  en la realidad. Un país de etnias y culturas enfrentadas durante siglos, con diferencias de religiones y razas. Los bosnios, musulmanes; los serbios, ortodoxos; y los croatas, católicos, unidos celebrando la clasificación de un grupo que representa el nuevo espíritu de Bosnia, un país que creció entre la adversidad, y que ahora, posiblemente uno de los competidores más minúsculos en la historia de los mundiales, ha unido a todo el país balcánico en el sueño de disputar el torneo futbolístico más importante del planeta a nivel de selecciones.

Los que no huyeron

Más allá de las familias de los futbolistas que decidieron refugiarse de las balas en el extranjero, están las historias de los niños que se quedaron a aguantar las balas, bombardeos y penurias de la batalla. Móstar, Banja Luka, o Trebinje, poblaciones muy afectadas y con enfrentamientos encarnizados entre el bando serbio y el bosnio-croata, son los lugares de nacimiento de varios de los actuales internacionales bosnios.

Pandza, Sunjic, Sesar, Lulic (Móstar), Begovic (Trebinje) o Zahirovic y Vranjes (Banja Luka), aprendieron desde pequeños a driblar los escombros de los bombardeos, las penurias de la calle, y las dificultades de la vida de un país en guerra, y que afrontaba una penosa y larga reconstrucción, de la cual aún quedan importantes vestigios e infraestructuras que levantar en Bosnia tras el conflicto armado.

Hasta 11 jugadores cuentan con la doble nacionalidad en el combinado balcánico, debido al exilio de más de medio millón de bosnios durante la guerra
Otros, como Dzeko, nacido en la capital bosnia, la preciosa Sarajevo, bombardeada en todos sus rincones icónicos, como el parlamento o la Biblioteca Nacional de Sarajevo, fueron aprendiendo desde pequeños lo que significa convivir con el horror, y tratar de huir de él a través del fútbol. El punta bosnio del Manchester City, con apenas seis años cuando comenzó la guerra en su país, supo de las dificultades de la vida desde bien pronto para sobrevivir entre el odio existente entre las distintas etnias y comunidades que conformaban el país antes de su independencia.

Futbolistas bosnios que participaron en la fase de clasificación mundialista con doble nacionalidad

Futbolista
Posición
Edad
Doble Nacionalidad
Asmir Begovic
Portero
26
Bosnia - Canadá
Ermin Bicakcic
Defensa central
23
Bosnia - Alemania
Emir Spahic
Defensa central
33
Bosnia - Croacia
Boris Pandza
Defensa central – Lateral diestro
26
Bosnia - Croacia
Miroslav Stevanovic
Centrocampista ofensivo
23
Bosnia - Serbia
Miralem Pjanic
Centrocampista ofensivo
23
Bosnia - Luxemburgo
Zvezdan Misimovic
Centrocampista ofensivo
31
Bosnia - Alemania
Senad Lulic
Lateral zurdo – Centrocampista zurdo
27
Bosnia - Suiza
Senijad Ibricic
Centrocampista ofensivo
28
Bosnia - Croacia
Haris Medunjanin
Mediocentro
28
Bosnia – Holanda
Izet Hajrovic
Segundo delantero
22
Bosnia - Suiza
Muhamed Besic
Defensa central
21
Bosnia - Alemania
Sead Kolasinac
Lateral zurdo
20
Bosnia - Alemania
Ivan Sesar
Medio centro
24
Bosnia - Croacia

Símbolo de unión

La actual selección de Bosnia y Herzegovina, dirigida por la mayor leyenda futbolística del país, Safet Susic, es la viva imagen del país. Con 343 partidos y 172 goles como futbolista del PSG francés, fue reconocido como el mejor futbolista de la historia del conjunto parisino por France Football el 5 de febrero de 2010, en una encuesta en la que también participaban otras leyendas de los parisinos como George Weah, David Ginola, Raí, Ronaldinho, Bianchi, Dahleb o Luis Fernández.


Tras aceptar el cargo en diciembre de 2009, Susic, con una larga carrera en los banquillos entre Francia (AS Cannes) y Turquía (Istanbulspor, Ankaragücü, Konyaspor, Rizespor y Ankaraspor), supo que uno de los principales elementos para la evolución del país era convertir a la selección en un grupo unido y fuerte, donde la convivencia de futbolistas de diferente procedencia valieran como ejemplo de una Bosnia mejor.

Musulmanes como Pjanic, que ya despuntaba en el Lyon, Begovic, Avdukic, o Zahirovic; jugadores de etnia bosnio-croata como Emir Spahic, Boris Pandza, Senijad Ibricic, Mudjza o Sesar; y futbolistas de procedencia serbo-bosnia como el caso de Besic o Stevanovic, fueron conjuntándose en el nuevo grupo que iría conformando Susic para lograr competir de cara a la clasificación del país bosnio a la Eurocopa de 2012 y al Mundial de 2014. No pudo ser hace dos años, cuando la repesca contra Portugal privó a los bosnios de lograr el pase a su primera gran competición continental como país independiente.

Susic, con 635 partidos y 283 goles, ha sido el mejor jugador bosnio de la historia, aunque sólo jugó dos veces con su país al final de su carrera
Pero sí lo sería para este Mundial. Una fase de clasificación en la que lideraron su grupo, encuadrados con Grecia, Lituania, Eslovaquia, Letonia y Liechtenstein, en un cuadro a priori asequible, en el que los helenos, campeones de Europa en 2004, y los eslovacos, mundialistas en Sudáfrica 2010, parecían los rivales más duros para pelear por estar en la cita sudamericana de 2014. Con 25 puntos en 10 partidos, Bosnia celebró la clasificación a lo grande cuando un gol de Vedad Ibisevic en su visita a Kaunas valía el triunfo y el pase directo a la Copa del Mundo.

Todas las calles de todas las localidades del país se abarrotaron de inmediato de gente orgullosa de su país, celebrando un hito para un país minúsculo de la Europa balcánica, que hace viente años era un nido de odio y destrucción, y hoy es un claro ejemplo de lo que el fútbol puede llegar a aportar a una sociedad en una lenta y dura reconstrucción.

¿Qué se puede esperar de Bosnia?

Futbolísticamente, Susic apuesta por el 1-4-3-1-2 o el 1-4-4-2 en rombo. Con un bloque de 14-15 futbolistas cerrado y muy definido en cuanto a su aportación al equipo, Susic no apostará por grandes revoluciones, a pesar de contar con una selección sub-21 fiable, de la que han ido llegando novedades en los dos últimos años, caso de Bicakcic, Zahirovic, Hajrovic, Visca o el reciente debutante Kolasinac, todos ellos presentes en la fase de clasificación de la Euro sub 21 de Israel.

Otros, como Adnan Kovacevic, Srdjan Grahovac, Dino Bevac, Haris Duljevic, Goran Zakaric, Aldin Cajic o Jasmin Mesanovic se postulan desde las categorías inferiores como futuribles de un bloque joven, con una edad media de 26 años, en el que en la última lista de 18 que viajó a Saint Louis para jugar contra Argentina, sólamente Spahic y Misimovic superan la treintena de años. La juventud del bloque, representada en la estrella del combinado bosnio, Miralem Pjanic, de 23 años, refleja el futuro y la progresión que puede alcanzar este equipo en los años venideros.

Volviendo al presente, Bosnia propone dos laterales muy largos. En la izquierda, la aparición de Kolasinac es una buena noticia, ya que se sumará a la alternancia de Senad Lulic, que milita en la Lazio, y de Sejad Salihovic, del Hoffenheim, como laterales zurdos. Habitualmente, es el futbolista del conjunto italiano el que ocupa el carril, con Salihovic metido como interior zurdo en el rombo que dispone el seleccionador nacional bosnio. Por la derecha, Vrsajevic parece fijo aún con la competencia de Sunjic y de Mudjza  para ser el carrilero diestro.


La pareja de centrales, con la veteranía de Spahic y la juventud y anticipación de Bicakcic se ha asentado como la titular en los últimos tiempos, desplazando tanto Pandza como a Vranjes, Sunjic o Zukanovic, centrales que ha dispuesto Susic como acompañantes de uno de los veteranos de la zaga bosnia y capitán del seleccionado. Begovic, inamovible en la portería, no parece tener competencia en su puesto.

Por delante, Bosnia ha presentado una gran versatilidad. Con Susic variando el esquema de 1-3-5-2 cuando no encontraba claro el pivote posicional que buscaba por delante de la zaga para formar el mediocampo en rombo, o con un 1-4-2-3-1 cuando ha buscado proteger el centro del campo con la presencia de un doble pivote, la recuperación del ex del Valladolid Haris Medunjanin y la llegada a la absoluta de Adnan Zahirovic han tomado el relevo a la veteranía de Rahimic, que con 37 años afronta sus últimos coletazos en su carrera y que ha ido cayéndose de las últimas convocatorias de su selección.

Medunjanin como pivote, con Zahirovic como recambio; Pjanic y Salihovic como interiores, con las opciones de Hajrovic, Visca o Kvrzic para ocupar esas posiciones, y con Zvezdan Misimovic como enganche con una punta de ataque fija para Ibisevic y Dzeko, inamovibles en el esquema de la selección balcánica.

Los carrileros largos, la apuesta por la salida rápida hacia los costados o el balón largo para que Dzeko la aguante y se apoye en Misimovic de cara a construir el juego en campo rival son los registros que maneja una selección sólida, que aprieta, muerde y compite en muchos escenarios sin complejos. Como el de unos niños que miraron de frente a la muerte en su infancia y ahora saben que esa energía les hace invulnerables ante cualquier selección.

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Foto 3 - Dado Rudic / Reuters
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