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jueves, 29 de diciembre de 2011

El ideario del Cholo

Suerte Manzano

Mucho se ha hablado de la revolución del Cholo Simeone con su llegada. La recuperación de valores, la garra, el espíritu del Doblete, un carácter competitivo, fuerte, acentuado... pero esa es la marca de un técnico que ha evolucionado deprisa, que ha dado algún paso en falso en su carrera, como todos por otra parte. Mourinho lo dió en el Benfica, Benítez en el Extremadura, Luis Aragonés, Sacchi, Capello, Cruyff... Todos los grandes entrenadores tienen un borrón en su expediente. Lo tendrá Guardiola en el futuro, y lo tendrán todos los que aspiran a sentarse en un banquillo de fútbol de alto nivel. La excelencia de su trabajo no se mide en el volumen más grande o más pequeño de un resultado, por lo tanto, evaluar a Gregorio Manzano por estos 5 meses en el Atlético, o evaluar al Cholo por los resultados que obtenga aquí en Madrid se me antoja revelar una parte de la verdad.

Tal verdad conduce a que Gregorio Manzano ha pasado malos momentos en Málaga, donde fue destituido a mitad de temporada en el año 2004/2005. También que ha hecho en el Mallorca grandes cosas, como ganar una Copa del Rey o estar a un minuto de clasificarlo para la Champions League en la temporada 2009/2010. Calificar a Manzano por un resultado no debería ser lo justo, pero es la cruda realidad de un proyecto y una afición que devora a la gente por los resultados. Se ha equivocado en muchas cosas Manzano, ha tomado decisiones extrañas a simple vista, no ha controlado bien la situación ni ha sacado buenos resultados con el equipo, pero no le desearía la muerte. Actitud muy censurable por parte de muchos “aficionados” del Atlético de Madrid. Le deseo suerte al Profesor Manzano, y le vaya bien en su próxima aventura en el fútbol. No es el principal culpable de que Agüero, Forlán, De Gea, Simao o Ujfalusi, miembros de un equipo campeón, ya no estén en el club. Tampoco es grato el maltrato de la dirigencia del club. Los culpables llevan 24 años en el club, y hay que seguir luchando contra ellos, sean victorias o derrotas los resultados del equipo.

Cómo juega el Cholo

El Cholo sustituye a Manzano. Viene de hacer a Racing, con la lesión de Giovanni Moreno incluida, subcampeón del último Apertura, por detrás del campeón Boca Juniors. Ha hecho grandes cosas en la Academia en sus dos estancias al frente del equipo, en los que Racing ha vuelto a ocupar la parte alta de la tabla, y ganar el Clásico de Avellaneda tras mucho tiempo sin hacerlo. Hizo ganar a River Plate su último Clausura en 2008, en el que coincidió con Radamel Falcao en la plantilla millonaria.

Fue capaz de levantar a un Estudiantes de La Plata que no ganaba títulos nacionales durante dos décadas. Él fue el germen del Estudiantes de Sabella, la semilla que luego floreció para convertirse en Campeona de América en 2009, con la Gata Fernández, Boselli, Verón, Braña, Enzo Pérez. En su Estudiantes, donde había ya grandísimos jugadores como Pavone, Braña, Re, Angelleri, Mercado, El Principito Sosa o el capitán Verón. Aquel equipo remontó a Boca Juniors 7 puntos de desventaja para jugar un desempate en Liniers, en el estadio de Vélez Sarsfield. Estudiantes remontó el partido, que empezó con gol de Martín Palermo, para ganar por 2-1, en un choque que jugaron ambos con 10 desde el minuto 30, por las expulsiones de Álvarez y de Ledesma. Primero un golazo de falta del Pepe Sosa. Luego un fallo defensivo clamoroso en el despeje de un defensor de Boca, que acabó con Pavone delante de Bobadilla, para batirle por arriba en la media salida del paraguayo.

Aquel equipo era un equipo cortado por el patrón del 4-4-2. Un doble pivote trabajador, con Verón y Braña a todo pulmón en el medio. La calidad que le ponía Verón no la tuvo en ningún otro equipo suyo. Tampoco la tendrá en el Atlético. Ni la calidad de la Brujita ni la jerarquía en el campo. Un equipo que aprovechó las bandas para surtir de balones a Pavone. Aquel Estudiantes de La Plata jugaba al fútbol con buenos conceptos. Laterales largos para atacar, fuerte presencia por bandas, peloteros para jugar la pelota, salida desde atrás, atención a las jugadas de estrategia, presión asfixiante.

Simeone ya lo mantuvo en River, donde fue Campeón en el Clausura de 2008, y lo exportó a Italia, donde tuvo una experiencia más que grata con el Catania siciliano, al que salvó del descenso y lo instaló en la mitad de la tabla, acompañado de una legión de argentinos. Andújar, Maxi López, Ledesma, Mariano González... el Catania funcionó de tal manera que dió más de un susto y más de dos en la gran segunda vuelta que firmaron de la mano del Cholo. Tal es la potencia y la firmeza de las ideas de Simeone, que tras dejar Italia después de 6 meses de experiencia transalpina, el Catania se sigue mostrando sólido, fuerte, tocado por la varita de Simeone, por ese gen competitivo que inyecta a sus jugadores.

En el Atlético, tras su exitoso paso por Racing, le toca una tarea ardua. Levantar un grupo que aspira a Champions sin tener una plantilla real de 24 futbolistas con capacidad y calidad para pelear por estar entre los cuatro primeros en España. Cierto es que la calidad en el fútbol español de unos años para esta parte se ha visto reducida por la crisis y la potenciación de la bipolaridad Real Madrid – FC Barcelona. Sólo el Valencia es capaz de aguantar el tirón en el grupo de los secundarios al título. Un tirón que está a 7 puntos del segundo. Ni Levaante ni Osasuna parecen destinados a los primeros puestos de la liga, ni Sevilla, Athletic, Málaga, Atlético o Villarreal ponen el punto necesario para aguantar el pulso a los dos gigantes.

Simeone llegó para clasificar al Atlético a la Champions, tarea de la que le separan 13 puntos y 22 partidos. Llega a un grupo señalado por su bajo rendimiento estos meses, tocado y casi hundido por la humillante eliminación copera ante el Albacete, y con un cruce europeo exigente ante la Lazio. Eso en el aspecto anímino. En el aspecto futbolístico, ¿recuperará a Reyes? ¿le convencerá para que se quede en el Atlético? Primera patata caliente para el argentino. Por otra parte, El Cholo tiene bandas y un rematador, algo que siempre ha tenido en sus equipos, jugadores que la pongan y que definan. Por ahí comienza la base, lo demás cambiará respecto a lo visto por Manzano.


No es el único problema, juntos con los futbolísticos, que se le genera a Simeone nada más aterrizar al Calderón. Otro punto a resolver urgentemente es el rendimiento de piezas clave en este Atlético de Madrid, sobre todo en el aspecto defensivo. La pareja de centrales nunca ha sido fija, y Godín atraviesa un mal momento alarmante, dadas las condiciones del charrúa, que parece más pendiente de los cantos de sirena que de jugar al fútbol. Tampoco el centro del campo atlético es fijo, y las rotaciones son constantes entre los 5 medio centros de la plantilla. El ideario del Cholo exige un centro del campo fuerte, y esa tarea corre por cuenta de los que ya están. Mario, Gabi, Tiago, Koke y Assunçao. Deben hacer del medio campo el punto de inflexión donde el Atlético comience a ganar los partidos. Simeone les exigirá trabajo, presión, despliegue físico, y toque. A partir de ahora deben ser centrocampistas que equilibren el juego, dotados para robar y tocar rápido y con sentido.

El tercer punto, es la mentalidad débil de un grupo que carece de un cacique claro. La debilidad mental del Atlético se denota en la falta de un líder claro en el vestuario, que alce la voz en los momentos delicados. Antonio López tiene un comportamiento ejemplar como profesional y capitán, y es un jugador que siempre cumple cuando juega. Sin embargo, no tiene ese carácter que destilan los verdaderos líderes, ni contagia al vestuario, partido en mil y una guerras particulares de cada uno con el mundo y con la afición. El Cholo debe dotar al equipo de unidad y sentido de grupo. Una piña, tal y cómo lo fue el vestuario en el Doblete, y encontrar su voz sobre el campo. Domínguez asumirá los galones, pero posiblemente Tiago, Perea y alguno de los veteranos coja mucho más peso desde mañana.

“Quiero un equipo agresivo, veloz y contragolpeador”

Aviso a navegantes. La escuela de Antic tiene otro adepto a la causa. Simeone aprendió mucho del técnico serbio en los dos años queo coincidieron en Madrid, y mantendrá la ideología futbolística del técnico que llevó al equipo rojiblanco a uno de sus mejores momentos de la historia gloriosa del club, como definió el Cholo en su presentación. Este Atlético podrá y querrá mantener la pelota, manejar los partidos, y jugar con una velocidad más que la que ha tenido el equipo en los últimos meses. Las ideas de Simeone conectan con la realidad del equipo, necesitado de un diagnóstico claro que le haga reaccionar en lo deportivo. Un enfermo que juega lento y previsible, que necesita del juego por bandas para desatascar los partidos. Que crea embudos por el centro y nunca superioridades por los costados, tiene pérdidas de pases fáciles constántemente, y acaba la mayoría de jugadas en centros laterales que los centrales rivales se relamen para despejar.

El Atlético recuperará el contragolpe. Este año, con la llegada de Manzano, el Atlético apenas ha usado esta arma tan clásica y tan virtuosa, de la que ha sido creador de una filosfía y estilo de juego, de la mano del mito rojiblanco Luis Aragonés. Ya con Peiró y Collar el Atlético ponía en jaque a los rivales con ataques vertiginosos. Luis lo perfeccionó y creó escuela para ganar títulos a orillas del Manzanares. Ahora es el Real Madrid, el eterno rival, el que presume de contragolpes. Y el Cholo viene a devolverle al equipo un arma que le gusta, que puede aprovechar por los jugadores que posee en plantilla, y que es seña de identidad de la entidad. Jugar al contragolpe no significa renunciar al ataque, significa atacar rápido, por sorpresa y en superioridad. Un equipo ambicioso, construido al gusto de su técnico, que quiere a Sosa como refuerzo para acercar más el equipo a su idea. Y será un equipo que para contragolpear, apriete y presione arriba a los rivales. Es la marca de Simeone como técnico profesional.

Simeone es una vitamina para un enfermo prolongado. Un Atlético que no encuentra la tecla de cómo debe funcionar ni en lo deportivo, ni en lo económico ni en lo social. Afición fracturada, enfrentada con directiva, enfadada con los jugadores. Una directiva pasota, parapetada en los malos resultados deportivos para ofrecer cabezas de turco en vez de entonar el mea culpa y hacer propósito de enmienda. Y si se hace, es con la boca chica y delante de un micrófono de radio amigo, para que no parezca que nos quedamos de brazos cruzados tras unos jugadores que no rinden por la presión, la incapacidad de algunos o el egocentrismo de otros. El Cholo viene a cambiar eso.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Baile de entrenadores

A lo largo de mi vida he escuchado la famosa frase que define al Atlético de Madrid: “Es un club diferente, peculiar, especial”. Tan peculiar que el club devora entrenadores y jugadores. Al igual que Cronos hacía con sus hijos al nacer. El Atlético de Madrid tiene su particular paralelismo con el Titán Cronos, devora sus proeyctos nada más nacer, con pocos meses de vida.



Temporada 1998/1999 - Desde el año 1998, por el Atlético han pasado un buen número de entrenadores de distintos perfiles. Primero el gran Arrigo Sacchi, creador del fútbol total con su Milán de finales de los 80 y principios de los 90. Llegó al Calderón avalado por su tremenda trayectoria en el fútbol italiano y europeo, en aquellos momentos el fútbol más potente del continente europeo. A las primeras de cambio, el italiano tuvo un enfrentamiento con dos figuras del equipo. Sacchi nunca gustó de Juninho, al que tuvo en el banquillo en varias ocasiones, y deshizo la pareja Juninho – Vieri. De hecho, el Capocannonieri atlético abandonó la nave y se embarcó hacia la Lazio antes del primer partido de liga por un fuerte enfrentamiento con el técnico.

Sacchi llegó hasta febrero de 1999. Tras una racha de tres derrotas consecutivas en la liga que le descolgó de la pelea por el título y un irregular comienzo de liga, después de dejar al equipo metido en cuartos de final de Copa UEFA y Copa del Rey, sin un delantero centro, con Kiko y Correa lesionados de gravedad y sin hacer un fútbol bonito y efectivo que gustase en el Calderón, el italiano fue destituido tras perder en casa ante el Espanyol por 1-2. Ya había caído el Atlético ante Valencia en casa y ante el Salamanca en el Helmántico antes de la destitución del italiano. Para acabar la temporada, fue llamado Antic, el héroe del doblete, que acabó la temporada con el equipo 13º, finalista en Copa del Rey y semifinalista en UEFA.

Temporada 1999/2000 - Ese verano siguió la moda italiana en el Atlético. Llegó Il Imperatore Ranieri al Atlético de Madrid, tras firmar una campaña sensacional en el Valencia, que sería 3º en la Liga y Campeón de Copa del Rey frente al mismo Atlético. La contratación surrealista por parte de Gil, en los baños del Estadio de La Cartuja, tras destituir a Antic en el lavabo, y pasar a por Ranieri al vestuario valencianista, demuestran las formas del Atlético al hacer las cosas.

El italiano siguió con el conflicto Juninho, menospreciándolo y cediéndolo a Brasil. Con una de las denominadas mejores plantillas del Atlético de Madrid en su historia, con héroes del doblete como Toni, López, Molina, Kiko, Roberto Fresnedoso, Aguilera... con jóvenes promesas como Jose Mari, Valerón, Baraja, y grandes nombres extranjeros como Hasselbaink, Gamarra, Chamot, Solari... el romano no pudo más que dejar al equipo en mitad baja de la tabla, muy cerca del descenso. El italiano protagonizaría choques muy fuertes con varios futbolistas y la afición, y dimitiría en la jornada 26.Antic sería el encargado, de nuevo, de reconducir la situación, aunque no pudo evitar el descenso. Antic no acabó la temporada, y sería Fernando Zambrano el que lo haría, con la dolorosa derrota de la final de Copa del Rey en Mestalla. Además, la intervención judicial del club por parte de la Audiencia Nacional ponen la puntilla a un año para olvidar.

Temporada 2000/2001 - El Añito en el Infierno comenzaría muy mal para el Atlético de Madrid. Con Fernando Zambrano en el banquillo, el Atlético de Madrid no logra levantar cabeza para recuperar la Primera División esa temporada. 1 punto en las 5 primeras jornadas suponen la destitución del madrileño, reemplazado por Marcos Alonso. Tras la derrota en casa ante el Tenerife por 1-2, el Atlético de Madrid toca fondo. Gil carga contra jugadores y técnico, que hacen piña para lograr salvar la cabeza. El equipo comienza a ir para arriba con las llegadas de Wicky, Fagiani y Dani Carvalho.

Los números de la segunda vuelta son estratosféricos. Si en la primera vuelta el Atlético acaba en mitad baja de la tabla con 27 puntos, en la segunda vuelta hace 47. Un punto más hubiera bastado para el ascenso. La derrota ante el Murcia por 0-3 desencadena un nuevo maremoto que acaba con Marcos Alonso en la calle, y Cantarero, técnico del filial hasta ese momento, se hace cargo del equipo los últimos 7 partidos. El equipo suma 19 puntos de 21 posibles, con el empate de Lleida incluido y la aparición a última hora de Fernando Torres. Sin embargo, las llamas del infierno consumían el sueño del ascenso.

Temporada 2001/2002 y 2002/2003 – En el verano de 2001, la familia Gil llama a una puerta que nunca quiso abrir. Luis Aragonés vuelve al club a poner al Atlético de Madrid donde le corresponde. El técnico de Hortaleza dura dos años, en los que logró el ascenso como campeón, e hizo una buena primera vuelta, que el equipo culmina 6º, en puestos europeos. Sin embargo, una mala segunda vuelta, en la que el equipo se desinfla, le hace perder sus opciones europeas. Luis se enfrenta en ese último tramo a Presidente y Directiva, que vienen con prisas a meter al equipo en UEFA. Un equipo intervenido judicialmente desde diciembre de 1999, y en el que Luis hizo de profeta. "Harán falta muchos años para que el Atlético de Madrid logre un proyecto sólido que vuelva a estar en Europa y consolide al club en Primera División”.

Temporada 2003/2004 – Primera etapa de Gregorio Manzano. El técnico llega con Ibagaza y Novo, dos de sus puntales en el reciente éxito del Mallorca en la Copa del Rey, de la que se proclama campeón. Tras un mal comienzo de año, Manzano sólo había conseguido 4 punto de 18 posibles. 5 victorias consecutivas, récord en el club hasta ese momento, le alzaron hacia puestos europeos, acabando la primera vuelta con 30 puntos, en puestos de Champions League. Entre medias, Manzano tuvo el affaire Movilla, que le enfrentó con la grada directamente. Nadie entendía la suplencia del jugador madrileño, ni siquiera que se le apartara radicalmente del Atlético. Por Movilla aparecieron futbolistas canteranos como Toché, Manu del Moral (ahora en el Sevilla), o el capitán Gabi.

En la segunda vuelta el equipo fue desinflándose hasta llegar a la penúltima jornada de liga en puestos europeos. El Atlético perdió en casa 1-2 ante el Zaragoza dos días después del fallecimiento de Jesús Gil y se quedó fuera de Europa por un gol. Empatado a puntos con el Sevilla, el Atlético entró en Intertoto por el goalaverage particular (1-0 en Sevilla y 2-1 en el Calderón). Manzano fue despedido a final de esa temporada, a pesar de cumplir a medias el objetivo de entrar en Europa.

Temporada 2004/2005 – César Ferrando, valenciano, tomó el relevo del jienense Manzano. El técnico provenía de hacer una campaña muy buena en el Albacete Balompié, al cual salvó varias jornadas de antelación de bajar a Segunda División. Con Ferrando llegó Pablo Ibáñez al Atlético de Madrid. También llegaron varios jugadores importantes en los últimos años en el Atlético de Madrid, como Leo Franco, Perea o Antonio López. Y otros menos importantes como Sosa o Richard Núñez, que se juntaron a los Musampa, Nano, Jorge Larena, Novo o Velasco, que nunca cuajaron en el Atlético de Madrid.

El equipo, con un buen manejo defensivo, se colocó en la cabeza de la liga desde la primera jornada, aunque quedó apeado de la UEFA por el Villarreal, que le venció en los penaltis en la Copa Intertoto. A pesar del buen manejo defensivo del equipo, y de estar en mitad alta de tabla durante la primera parte del campeonato, el Atlético se desinfló en la segunda vuelta, como venía pasando habitualmente. El equipo acabó el año sin pena ni gloria, y con las ilusiones de la Copa del Rey, tiradas por la borda. Osasuna eliminó al Atlético de Madrid de la Copa del Rey en semifinales, en un año donde el Calderón albergaría la final del campeonato. Año señalado por todos. Gran decepción.

Temporada 2005/2006 – Toni tira la casa por la ventana. O es lo que parecía. A pesar de las escasas posibilidades del Atlético para fichar, el cordobés trae al Virrey Bianchi para el banquillo colchonero. Los fichajes de Martín Petrov, Maxi Rodríguez y Kezman ilusionaron a la afición del Atlético de Madrid con alcanzar Europa aquel año. Pero todo salió torcido desde el primer momento. El Atlético no arrancó bien, no logró encadenar victorias a pesar del buen juego mostrado en ciertas fases de la primera parte del campeonato. Pero los ramalazos de buen juego desaparecieron, y el equipo no daba la cara en Liga, más cerca del descenso que de puestos europeos. La derrota copera en casa ante el Zaragoza hundió a Bianchi, y fue destituido.

Pepe Murcia, técnico del Atlético B (otra vez el filial por medio), se hizo cargo de la situación. El equipo estuvo a punto de remontar el vuelo y alcanzar los puestos europeos. Con 32 puntos en 19 partidos, números bastante buenos, nadie quiso apostar por la continuidad del cordobés Pepe Murcia, que logró victorias importantes como la del Camp Nou. Sólo una mala racha de 3 puntos sobre 15 (empates ante Villarreal, Cádiz y Espanyol; y derrotas ante Sevilla y Celta) y un mal final con derrotas ante Mallorca y Osasuna, y empates ante Valencia y Betis empañaron el record de victorias consecutivas que Murcia logró con el Atlético. 6 victorias en sus seis primeros partidos (Zaragoza, Deportivo, Barcelona, Real Sociedad, Getafe y Málaga). En cualquier otra situación, un entrenador que acredita esos números hubiera tenido la confianza de la gente que manda en el club para continuar y formar su propio proyecto, con sus ideas. Todavía me explicó por qué se le negó a Murcia un año completo, después de hacer muy buena labor en el filial y una buena segunda vuelta en números generales que enmendó la plana mayor que dejó Bianchi.

Temporadas 2006/2007 y 2007/2008 – El elegido para tomar el mando de la nave rojiblanca fue Javier “El Vasco” Aguirre. El mexicano venía con la vitola de meter a Osasuna en la previa de la Champions, formando un bloque sólido y bien armado en todas sus líneas. La llegada de Aguirre coincidió con la llegada de otros hombres importantes al club rojiblanco. Agüero, Maniche, Forlán, Simao, Reyes…Durante esos dos años el Atlético apostó por tener calma y darle confianza a Aguirre en el banquillo y a Pitarch en la dirección deportiva.

El primer año fue bastante irregular, con el equipo funcionando por momentos, con Fernando Torres tirando del carro, y el imberbe Agüero creciendo a su lado.

Las lesiones de rodilla de Petrov y Maxi marcaron la temporada atlética, que estuvo a un punto de entrar directamente en Europa en la primera temporada. La directiva apostó por el mexicano, que con la llegada de Forlán, Reyes o Simao al equipo vió aumentar sus posibilidades como al espuma. Primero superó la Intertoto y clasificó al equipo para la UEFA. Después, el Atlético no empezó a carburar hasta mediada la primera vuelta. El equipo era cuarto, aguantaba el ritmo de los de arriba con 37 puntos al final de la primera vuelta, pero la derrota en el derbi por 0-2 sumió al equipo en un vaivén que casi cuesta la Champions. Al final, el Atlético certificó la clasificación para la previa una jornada antes del final de liga, ganando en casa al Deportivo con gol de Forlán. En Copa fue eliminado en cuartos por el Valencia por los goles fuera de casa, y en Europa por el Bolton en dieciseisavos de final de la competición
.
Temporada 2008/2009 – Aguirre igualaba a Radomir Antic. Sería el primer hombre desde 1997 en iniciar su tercera campaña al frente del Atlético. Metió al Atlético en Europa tras deshacerse del Schalke 04. Completó una más que digna Champions League, donde superó en la fase de grupos a Liverpool, Marsella y PSV empatado a puntos con el Liverpool, y sin perder un partido, sumando 3 victorias y 3 empates. Pero la marcha en liga no sería tan buena. El equipo acabó la primera vuelta con 31 puntos, tras sumar un punto en el Tourmalet seguido que suponían Sevilla, Barcelona, Real Madrid y Villarreal. Tampoco logró sumar en su visita a Mestalla, donde comenzaron los males de Aguirre. El equipo fue eliminado en octavos de final de Copa del Rey por el Barcelona, y no ganó en los 5 primeros partidos de liga de 2009, sumando dos puntos. La Champions se alejaba, y Aguirre se desgastó.

Abel le sustituiría para ocuparse de la eliminatoria ante el Oporto y la clasificación a Champions. El Atlético cayó eliminado tras empatar a 2 en el Calderón y a 0 en Do Dragao. Rara fue la no alineación de Forlán en Oporto. La situación en la liga no carburaba y se hacía más cuesta arriba tras perder en casa por 2-4 ante Osasuna en la jornada 29. A partir de ahí, 8 victorias en 9 partidos (sólo la humillante derrota ante el Racing por 5-1), la extraordinaria recta final de Forlán, con 12 goles en 9 esos partidos, que se sumarían a los 20 ya anotados por el charrúa, que le darían el pichichi y la Bota de Oro. El Atlético entraba en Champions tras ganar a los rivales directos como Villarreal y Valencia en casa, y remontando partidos con uno menos como ante el Espanyol en casa. A pesar de la poca sintonía Abel – Directiva, el toledano renovó un año más.

Temporada 2009/2010 – 2010/2011 – El Atlético volvió a sonreir. Pero la temporada no comenzaría bien. La venta de Heitinga el último día de mercado, y la derrota en Málaga sumieron al equipo y al club en una espiral autodestructiva. Manifestaciones contra los dueños, que no ficharon apenas ese verano. Protestas. Un entrenador que no se hacía con la situación, una humillante Champions League, un mal comienzo de temporada. Y la destitución de Abel. Llegó un protegido de Manuel García Quilón, Quique Sánchez Flores, que sin saberlo se convertiría en leyenda del club. El equipo no arrancó bien la temporada, y hasta la victoria por 4-0 ante el Espanyol no daría síntomas de mejoría. Poco a poco Quique hizo un bloque fuerte y aguerrido. Entró en Europa League de rebote. Y en la Copa pasó sin mayores problemas. Comenzó el 2010 bien. Sumando los puntos necesarios para moverse en la mitad de tabla sin problemas. En Copa del Rey llegó hasta la final, y en Europa League pasó rondas sufriendo ante duros rivales, en escenarios complicados. Victoria in extremis en Turquía, empate en Lisboa. Cuartos de final en Mestalla. Empate a 2. La polémica del Calderón, y el robo al Valencia. La agonía de la prórroga en Anfield. El gol de Forlán. O los goles de Forlán. Hamburgo. Forlán. Extasis. Campeones.

Aquella plantilla que parecía deshecha en octubre, logró ganar el segundo título europeo del Atlético 48 años después de la Recopa del 62. Quique y el núcleo duro de la plantilla, con Agüero, Forlán, Simao, Reyes, Ujfalusi, Raúl García, Antonio López, Perea, un irregular y espléndido Jurado; y los recién salidos del horno Domínguez y De Gea, entre otros, sacaron al Atlético a pasear por las calles de Madrid, adormecido y engalanado a partes iguales. El extasis no dejó ver más allá de lo necesario. El equipo logró ganar la Supercopa al Inter. Se reforzó la defensa con Filipe Luis y Godín. No se retocó el ataque más allá de lo necesario. Parecía el Atlético destinado a pelear por Champions. Pero el último día de mercado, se vendió a Jurado por 13 millones de euros. Operación buena económicamente. Mala deportivamente. No se fichó a nadie que pudiera suplir a Jurado,y al se fichó, se le maltrató prácticamente. Quique tenía problemas con Forlán, con el entorno de Domínguez, el equipo no arrancaba, estaba instalado entre el 6º y el 9º puesto. Eliminados de la Europa League por el Aris. Eliminados de la Copa del Rey por el Real Madrid.

Simao se vendió también. Y Camacho. El club estaba casi en camino de vender hasta el escudo por un plato de lentejas si hacía falta. El equipo acabó el año agradecido a Real Madrid y Fútbol Club Barcelona por disputar la final de la Copa del Rey. La plaza europea iba a parar al séptimo, y el Atlético acabó la liga séptimo, en una dura pelea con Athletic y Sevilla por las plazas directas para la Europa League, que acabó en triple empate a 58 puntos. El desgaste de Quique con Forlán le pasaría factura. El técnico no seguiría otro año más, a pesar de que más que facilitarle las cosas desde el club, se las complicaron más si cabe.

Temporada 2011 – 2012 – El Atlético se descompone. Se marchan seguros Ujfalusi, De Gea y el Kun, que anuncia su marcha dos días después de que acabe la temporada anterior. Al Atlético aterriza Caminero a intentar arreglar el desaguisado, pero se encuentra con los fichajes de Pitarch (Miranda, la vuelta de Salvio, Silvio y Gabi hechos). Gil Marín le deja impuesta la negociación de Arda Turan, casi ultimada, y la imposición de Falcao, por parte de su amigo Mendes, que también le colaría a Pizzi y Rubén Micael en el pack. Sólo Diego y el entrenador son responsabilidad de Caminero, que decide el entrenador ante la incapacidad de los dirigentes de imponer su criterio sobre la otra parte de la bicefalia. La historia todos la conocemos. El Atlético es ahora un pollo sin cabeza. Descontrolado, loco, histérico, suicida, kamikaze. Pónganle el adjetivo que más les guste. Pero si desde dentro no se produce un cambio, el proyecto cortoplacista del Atlético de Madrid y su bicefalia está abocado al fracaso.

Esta es la lista de entrenadores y directores deportivos que han pasado por el club en estos 13 años (1998 - 2011):

  • Entrenadores:
    • Arrigo Sacchi (1998 – Jornada 22 Temp. 98/99)
    • Radomir Antic (Jornada 23 Temp. 98/99 hasta el final) (Jornada 27 Temp. 99/00 – Jornada 37 Temp. 99-00)
    • Claudio Ranieri (1999 – Jornada 26 Temp. 99/00)
    • Fernando Zambrano (Jornada 38 Temp. 99/00 – Jornada 5 Temp. 00/01)
    • Marcos Alonso (Jornada 6 Temp. 00/01 – Jornada 35 Temp. 00/01)
    • Carlos García Cantarero (Jornada 36 Temp. 00/01 – Jornada 42 00/01)
    • Luis Aragonés (2001 – 2003)
    • Gregorio Manzano (2003 – 2004) (2011 – Jornada 17 Temp.2011/2012)
    • César Ferrando (2004 – 2005)
    • Carlos Bianchi (2005 – Jornada 19 Temp. 05/06)
    • Pepe Murcia (2006 – Jornada 38 Temp. 05/06)
    • Javier Aguirre (2006 – 2009 – Jornada 21 Temp. 08/09)
    • Abel Resino (2009 Jornada 22 Temp. 08/09 – Jornada 8 Temp. 09/10)
    • Quique Sánchez Flores (2009 Jornada 9 Temp. 09/10 – Jornada 38 Temp. 10/11)
    • TOTAL - 14 (2 REPITEN)

  • Directores Deportivos:
    • Miguel Ángel Ruiz (1993 – 2000)
    • Paulo Futre (2001 – 2003)
    • Toni Muñoz (2003 – 2006)
    • Jesús García Pitarch (2006 – 2011)
    • Jose Luis Pérez Caminero (2011 - ¿?)
    • TOTAL - 5

martes, 15 de noviembre de 2011

El caso Reyes

El Atlético de Madrid es un circo en el que nunca paran de crecer enanos. 24 años llevamos así, por mucho que algunos edulcorados (mis padres, que desconocen la historia real, sobre todo mi padre, que es madridista el hombre) quieran contarme que el Atleti hubiera desaparecido si los Gil no ponen la pasta. Pues para el caso que hubiera desaparecido. Mayor gloria para todos que ver este esperpento que han creado los Gil and company para "nuestro disfrute" y su enriquecimiento.

Y en este circo en el que nadie quiere al director de función (Manzano), donde hay muchos títeres bajo el mismo titiritero, que los trapecistas siempre se caen aún sin tener red de seguridad alguna. El público asiste todos los años al mismo espectáculo. Y ya no sabe si reir o llorar cada año.


El espectáculo estrella en el Calderón es la pelea entre Reyes y Manzano. A diferencia de otros años, donde la pelea era oculta al público; este año el público del Calderón puede comprobar con sus propios ojos cómo se desarrolla la pelea entre técnico y jugador. Tras los conflictos de la plantilla con los métodos de Abel Resino, y el enfrentamiento abierto entre Quique y Diego Forlán la pasada temporada; el Calderón no se extraña de una nueva pelea.

Otra vez el peso de un “héroe” de Hamburgo contra el técnico (esta vez llegado en junio). A lo que hemos llegado y padecido en este club para considerar héroes a los jugadores. Aunque este jugador se lo merece. Vino del Real Madrid, vilipendiado por los blancos, y mal mirado por los rojiblancos, que veían como Reyes los había tratado como un segundo plato el año anterior tras rechazar la oferta rojiblanca e ir al Bernabeu a ganar la liga. Los pitos arreciaron sobre él, pero el tiempo y su calidad le dieron la vuelta a aquella extraña situación.

Reyes, un jugador con un primer año irregular, una cesión al Benfica, y su explosión a orillas del Manzanares de la mano de Quique Sánchez Flores. Convirtió los pitos de sus primeros días en aplausos y reverencias. Un jugador muy especial, el mejor de la plantilla en estos momentos por talento y calidad individual. El esquema de Manzano le hace daño, pues pierde su protagonismo en banda y se ve obligado a entrar a participar hacia el centro, donde se diluye entre la maraña de piernas y su calidad queda deslucida. El equipo debería jugar hacia los costados, donde debería estar Reyes, que con Quique a pierna cambiada lució mucho. Y desde los costados buscar al killer Falcao, al acompañante Adrián, o a los hombres del centro del campo que lleguen desde segunda línea.

Pero para el jienense, Reyes resulta prescindible. O al menos no ha demostrado que Reyes tenga el papel preferencial que merece por su trayectoria, su experiencia y su pasado reciente a orillas del Calderón, con papel protagonista en los títulos y los partidos importantes del club, independientemente del resultado. No parece importarle al técnico que Reyes ande en un mal momento, ni parece realmente preocupado por mejorar su rendimiento. Al contrario que en otros casos conocidos de jugadores que juegan poco, ofrecen bajo rendimiento y van creciendo por la implicación del técnico, Reyes y Manzano no están en esa sintonía.

En caso de duda, el cambio muchas veces es Reyes. El de Utrera suele ser uno de los primeros en salir del campo. Ha jugado 9 partidos de 11 disputados en la liga, en los cuales ha sido 7 partidos titular, y 2 partidos ha iniciado el choque desde el banquillo, al lado de Manzano, disputando un total de 579 minutos. En estos 7 partidos de titular, fue sustituido en 4 de ellos. En la Europa League, ha participado en 5 de los 6 partidos (sin contar los dos del Stromsgodset, que disputó enteros). En 3 ocasiones ha sido suplente en la competición, mientras que en uno de ellos fue sustituido por Manzano. En total, 252 minutos en Europa. Reyes no es indiscutible para Manzano, pues sólo ha completado 4 partidos desde la eliminatoria frente al Guimaraes. Ya no es sorprendente ver el 10 en la tabla de sustituciones cada vez que juega el Atlético.

La situación se agrava desde Bilbao, donde el equipo pierde, Reyes insulta a Manzano tras ser cambiado, y le cazan las cámaras de Telemadrid. Reyes no ha vuelto a jugar en los últimos 3 partidos oficiales del Atlético, en los que estaba castigado por Manzano o tenía gripe. Si jugó el jueves en Egipto, pero otra vez recayó de la gripe. Entre tanto, desde Sevilla, concretamente Diario de Sevilla, se asegura que Jose María del Nido piensa en Reyes para el mercado de invierno. El futbolista no lo desmiente, pero tampoco lo afirma. Su silencio se puede interpretar como aquel que sabe que no está a gusto en un sitio concreto, pero no puede decirlo, por temor a complicar su futuro.

Mientras siga Manzano, es obvio que Reyes lo va a tener muy complicado para tener continuidad en el equipo si no mejora muy mucho su rendimiento. El técnico no da con la tecla para que el juego funcione y sea contínuo, preciso, veloz y agradable al espectador. A Reyes le agrada la idea de volver al equipo que le dió la oportunidad de mostrarse en el fútbol de más alto nivel, y a la que es su casa. Lo que es obvio es que la relación entre ambos está rota, y por el bien del club, uno de los dos debe salir. Si no son los dos, claro.

El futuro de Manzano en el Atlético no es nada halagüeño. El equipo no funciona, no hay buenos resultados, y la afición le canta hasta ganando en casa “Manzano vete ya”. Nadie está contento con el técnico, e incluso parece que algunos de sus futbolistas, aparte de Reyes, están más pendientes de hacerle la cama al técnico y que se marche, que de jugar. Otros no dan todo su potencial, y entre guerrillas e historias extradeportivas, Manzano está entre la espada y la pared. Sólo Miguel Ángel Gil y Enrique Cerezo, los dueños y ejecutores de todo lo que se cuece en el Calderón, muchas veces más malo que bueno, son los únicos que tienen la llave para la solución del problema. Mal que nos pese.

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