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miércoles, 9 de mayo de 2012

Bielsa y Simeone, duelo de estrategias


Athletic de Bilbao y Atlético de Madrid albergan en sus vestuarios a dos apasionados de la estrategia. Maestro y alumno dirimen hoy la primera final entre dos argentino en competición europea, y cada uno muestra sus mejores armas. El Athletic, la posesión y la profundidad; el Atlético, el contragolpe y la solidez.



No hay mejor escaparate para el fútbol español que esta final de Bucarest. Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao, equipos hermanos en los albores de su historia, demuestran que en el fútbol español hay vida más allá de Real Madrid y FC Barcelona, el gran duopolio de la piel de toro. La Europa futbolística, toda Argentina, y gran parte de Sudamérica mirará con atención a lo que acontezca en Bucarest, sede de la final.

En el campo, la cantera vizcaína, una filosofía de club, contra el Atlético de Madrid, el vértigo y la inestabilidad hecho estilo de ser y de pensar. Y a los mandos de una y otra nave, dos argentinos. Uno rosarino, tierra de genios. Otro bonaerense, tierra de trabajadores. Marcelo Bielsa, el maestro, imparte cátedra ante uno de sus alumnos aventajados, Diego Pablo Simeone, que pasa examen para demostrar que es mejor que el profesor. Ambos fueron uña y carne en Corea y Japón 2002. Uno era el técnico de la albiceleste, el otro era el capitán, la extensión de Bielsa sobre el verde. Estilos contrapuestos. Final igualada a la vista.

1º clave – Plantillas cortas. Gestión de esfuerzos

Una final es la mayor de las batallas. Y en una final, todo se decide por esas pequeñas batallas que muchas veces pasan desapercibidas. Los pequeños detalles del saber competir, el legado de Luis Aragonés al fútbol español. Con dos técnicos argentinos al frente de cada equipo, los pequeños detalles serán estudiados, controlados y exprimidos al máximo. Nadie maneja mejor que los argentinos ese culto al detallismo, a saber moverse en ambientes complicados, en grandes partidos con mucho en juego.

El primer “pequeño detalle” es importante. La gestión de los esfuerzos. El Athletic de Bilbao ha optado en las últimas dos jornadas por reservar y preservar a sus hombres más importantes. Bielsa es poco amante de las rotaciones, y la temporada de algunos de sus futbolistas ya alcanza los 60 partidos. Muniain, Ander Herrera o Amorebieta alcanzan el partido con molestias que han puesto en duda su participación, aparte de que Llorente ha jugado parte de la temporada con problemas físicos.

Atlético y Athletic llegan a la final de hoy al límite de sus fuerzas.
El técnico rosarino ha querido prevenir lesiones en un momento tan vital de la temporada, hipotecando las opciones de jugar la fase previa de la Champions League del Athletic de Bilbao en busca de cumplir con las dos grandes ilusiones bilbaínas, vencer en las dos finales que este año disputa el cuadro rojiblanco vasco. Estas dos semanas sin competir suponen un descanso importante para las piernas de los titulares del Athletic, pero también son un parón en el momento de máxima intensidad y tensión de la temporada. Una forma de partir el ritmo a sus futbolistas más habituales.

Por contra, Simeone, que al igual que Bielsa no ha realizado grandes variaciones de un partido a otro, a pesar de la importante carga que supone disputar competición europea y Liga hasta el final, ha preferido apurar las opciones de Liga de Campeones hasta las últimas consecuencias. Partidos con un mayor desgaste físico, mayor ritmo y vitalidad en el juego, mayor cansancio. También una forma de mantener el cuerpo en acción ante grandes esfuerzos. Ninguna de las dos formas de conservar a tus jugadores es mejor que la otra. Son dos caminos que llevan al mismo objetivo, disputar la final en las mejores condiciones posibles. Esta noche sabremos, cual es el camino que decidió el campeón de Europa League.

2º clave: Estilos contrapuestos. Posesión vs Contraataque

El partido se entiende que será igualado. Muy igualado, y por tanto, muy posiblemente, se vea un partido cerrado, un partido de alternativas, y que entiendo tendrá pocas ocasiones de gol. Habrá mucho respeto desde el primer minuto, con ambos equipos intentando ser el que haga el primer tiro, la primera falta, el primer robo de balón. En esa pequeña tensión con la que empiezan todas las finales, el Athletic tratará de acomodarse con la pelota, mientras que el Atlético esperará que el rival le de espacios para salir al ataque.

En esa pequeña batalla por imponer su estilo, comienza a definirse la final. ¿Quién expondrá mejor su estilo? ¿Atlético o Athletic? La posesión del Athletic evitará las contras del Atlético, pero el repliegue del Atlético no dejará espacios a los bilbaínos, abocados muchas veces a intentar buscar a Llorente para romper la defensa colchonera. La presión del Athletic cuando no tenga la pelota dejará muchos espacios a explotar por el Atlético de Madrid, pero también dificultará las maniobras madrileñas hacia la meta de Gorka Iraizoz. Como decimos, una final igualada en todos los sentidos.

El Athletic ha logrado vencer en escenarios importantes como Old Trafford y el Veltins Arena.
En esa pequeña pelea de estilos, el Athletic intentará reforzar su centro del campo. Con Javi Martínez partiendo desde el centro de la defensa, cuando el equipo bilbaíno ataque adelantará su posición para ser uno más en la organización del juego vasco. Adrián y Falcao tendrán que ayudar mucho al doble pivote rojiblanco en esas salidas desde atrás del joven centrocampista, mientras que los interiores atléticos tendrán que venir en la ayuda a los mediocentros muchas veces, para crear el atasco que evite que el Athletic llegue a los costados y pueda hacer daño por los flancos.

Si el Atlético roba en esa presión en la zona central, algo que hizo muy bien ante el Valencia en la ida, el Athletic sufrirá mucho en el repliegue, con una defensa lenta. Si el Athletic logra salir indemne de la trampa, será el Atlético el que tenga mucho que trabajar hacia su propia portería para evitar daños mayores. En esa constante presión de unos y otros al mediocampo rival comenzará a verse quién ha entendido mejor el partido, y lo que pide el guión en cada instante del juego.

Roma, Estambul, Hannover y Valencia cayeron en el saco de las conquistas del Atlético de Madrid para llegar a la final.
En esta pelea por imponer y dominar el tempo y el ritmo del partido, estará la clave de ver quién brilla más. Los detalles individuales van a decidir el partido en un sentido u otro, y la atención de ambos conjuntos será clave para contrarrestar los detalles de calidad que tengan los grandes jugadores de uno y otro. Además de la respuesta de los banquillos, que moverán piezas buscando sorprender al rival según esté el partido.

3º clave – Falcao y Llorente. Los hombre gol. La importancia de las segundas espadas

Si hablamos de gol en Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao, a todos se nos viene a la cabeza el nombre de sus dos goleadores estrellas. Por un lado, Radamel Falcao, que puede coronarse con el pichichi de la Europa League esta temporada, tras lograr el año pasado título y premio al máximo anotador con el Oporto. El colombiano, a buen seguro, querrá repetir actuación individual. Si hoy marca, sería máximo anotador de la competición en solitario, y marcaría un hito en el fútbol europeo.

Por el otro lado, en el conjunto vasco está una de las figuras de la selección española, el riojano Fernando Llorente. Con siete goles en Europa, el “Rey León” es el centro del ataque bilbaíno, descolgando balones en favor de la segunda línea bilbaína, o rematando el mismo las jugadas y los centros desde los costados. Llorente es sinónimo de peligro, y a sus 27 años, quiere mostrarse a Europa como el gran delantero que es.

Entre Falcao y Adrián suman 18 goles. Llorente y Muniain firmaron 12 tantos.
Las vigilancias sobre ellos dos serán constantes, y la atención del mundillo estará en los killers rojiblancos. Pero Bielsa y Simeone saben de la importancia de tener una segunda línea goleadora, que en el caso de un mal día del goleador, sean capaces de darle al equipo los goles que le harán falta. Por la parte madrileña, llegan Adrian, Diego, Arda Turan, y el “Toto” Salvio, con buenos números goleadores en Europa. En el lado de los de Bielsa, Muniain, Susaeta, Ander y De Marcos deberán aportar los goles que Llorente no pueda realizar.

Tan importante es que aparezcan los goles de la segunda línea de unos y otros para romper la final. El tridente que mejor acompañe a su goleador, ayudará mucho a su equipo. Líneas de mediaspuntas cortadas por un mismo patrón. Dinámica constante, mucha movilidad, desborde, descaro en el regate, buena visión de juego, capacidad de atraer marcas y liberar espacios. La inspiración de unos y otros dará o quitará opciones a sus equipos, por lo que es importante prestar atención en defensa a la capacidad creativa de unos y otros.

4º clave – El juego aéreo

La altura de Llorente, y la potencia de salto de Falcao no son los únicos argumentos que manejan por arriba bilbaínos y madrileños. Los vascos suelen rentabilizar los envíos por alto, que suelen buscar a Llorente, pero también hombres con buena capacidad por arriba, como Javi Martínez, Amorebieta o San José pueden hacer mucho daño por arriba a un Atlético de Madrid, que de momento es de los equipos menos goleados de esta campaña europea.

El Atlético ha marcado 30 goles, y sólo ha recibido 10. El Athletic, por su parte, anotó 28 y encajó 20.
Pero el Atlético de Madrid también tiene mucho que decir en esta faceta. Un equipo que trabaja muy bien el aspecto de las jugadas ofensivas a balón parado, donde ha conseguido varios goles durante la temporada, también en la Europa League. Los goles de Godín ante la Lazio, Falcao contra el Hannover, o Miranda ante el Valencia manifiestan el poder aéreo rojiblanco en las pelotas colgadas al área.

Tanto vascos como madrileños están obligados a prestar mucha atención a cada balón centrado para evitar conceder al rival oportunidades de gol. La altura de San José/Amorebieta/Ekiza parece contrarrestar la potencia de Falcao, y posiblemente Godín y Domínguez sean la apuesta de Simeone para el partido de hoy, en tanto que uruguayo y madrileño manejan mejor el juego aéreo que el brasileño Joao Miranda.

Atlético de Madrid: 7 finales. Bucarest desempata. 3 ganadas, 3 perdidas


El Atlético de Madrid disputará mañana su séptima final europea (sin contar las dos finales de Copa Intertoto disputadas, por no tratarse de un título como tal, sólo de una fase de acceso a la antigua Copa UEFA). El Athletic de Bilbao, el nuevo rival del Atlético de Madrid, que nunca ha repetido rival en una final europea. Una final de Copa de Europa, tres finales de Recopa de Europa, una final de la Europa League, y otra de la Supercopa de Europa han sido los testigos de las glorias y sinsabores europeos del club rojiblanco.

Curiosidades

El club colchonero se ha cruzado con clubes de cuatro países distintos en finales Europeas. Sólo repiten Inglaterra e Italia, mientras que un club alemán, y un club ucraniano, fueron los otros rivales de los madrileños. Los clubes italianos se le han dado especialmente bien al Atlético de Madrid, puesto que dos de las tres finales conquistadas fueron ante equipos transalpinos. La Recopa de 1962, ante la Fiorentina, y la Supercopa de Europa de 2010 ante el Inter de Milán.

De las tres finales en las que el Atlético de Madrid salió triunfador, el equipo colchonero fue campeón en Alemania en dos ocasiones. El Neckarstadion de Stuttgart vio coronarse al Atlético de Madrid campeón de la Recopa de Europa en 1962 ante la Fiorentina, mientras que el AOL Arena de Hamburgo fue el testigo de la victoria en la Europa League de 2010, ante el Fulham, con el doblete de Diego Forlán ante los ingleses.

Otra de las grandes curiosidades que guardan las seis finales anteriores del Atlético de Madrid, es que el Atlético siempre se enfrentó a un equipo británico en alguna de las eliminatorias previas o en la final, ya fuera un equipo inglés, escocés o galés. Leicester City (Recopa 1962, 1º Ronda), Hibernians (Recopa 1963, 1º Ronda), Tottenham Hotspurs (Recopa 1963, Final), Bangor City (Recopa 1986, 2º Ronda), Celtic Glasgow (Copa de Europa 1974, y Recopa 1986, Semifinales), Liverpool (Europa League 2010, Semifinales), Fulham (Europa League 2010, Final). Este año, el Celtic de Glasgow cumple con esa norma no escrita cuando el Atlético alcanza una final europea. Por descontado, la Supercopa de Europa de 2010, la disputó merced a vencer al Fulham en la final de Hamburgo.

Copa de Europa: El desastre de Heysel

El Atlético de Madrid alimenta su leyenda negra del episodio más triste de sus 109 años de historia. La primera vez que el equipo madrileño se plantó en la gran final de la Copa de Europa, en Bruselas, en 1974, ante el gran equipo del momento, el Bayern de Münich, donde jugaban Breitner, Müller, Maier, y el gran Franz Beckenbauer, por citar algunos míticos futbolistas de aquella etapa del conjunto bávaro.

El equipo rojiblanco, marcado por las bajas sufridas en la eliminatoria ante el Celtic de Glasgow, llegó a Bruselas sin complejos, demostrando por qué se había colado en la final. El Bayern sufrió ante el Atlético de Madrid una tremenda avalancha en el primer partido, que logró salvar en los 90 minutos reglamentarios, pero no así en la prórroga, donde Luis Aragonés anotaba de falta el 1-0 en el minuto 113' de partido. La locura llegaba a la hinchada rojiblanca, que se sentía campeona hasta que el mítico y maldito Schwarzenbeck, hoy regente de un kiosko de prensa en Münich. El central soltó un zapatazo que empató el choque a falta de 30 segundos.

Un Atlético hundido en lo anímico afrontó como pudo el desempate en Heysel. El equipo alemán esta vez dominó el partido de principio a fin ante el Atlético de Madrid, y se alzó con su primera Copa de Europa de la historia, venciendo por 4-0 en el vetusto Heysel. Los dos dobletes de Hoëness y Müller sentenciaron una final que pudo ser rojiblanca, y acabó siendo muniquesa.

Recopa de Europa: Tres finales, un triunfo

Si el Atlético se ha ganado la consideración de equipo copero por excelencia, ha sido por su tradición en la Copa del Rey y en la Recopa de Europa, hasta hace poco su única conquista europea. El equipo de la Ribera del Manzanares ha disputado tres finales de la ya extinta competición, que enfrentaba a los campeones nacionales de Copa de cada país. En 1962, 1963 y 1986, el Atlético de Madrid pudo lograr el billete a la final, aunque cada una tuviera un desenlace distinto.

En la primera final, disputada en dos partidos, el Atlético de Madrid tenía enfrente a la Fiorentina italiana. El primer partido de la final, disputado el 10 de mayo de 1962, acabó con empate a 1 entre el equipo español y el italiano. Joaquín Peiró adelantó a los colchoneros en Hampden Park con un tempranero gol, pero antes de llegar a la media hora de partido, empataría el sueco Hamrin. El marcador no se movería, y el desempate no pudo disputarse hasta septiembre, a causa de la celebración del Mundial de Chile de 1962. En Stuttgart, esta vez habría campeón, y sería español. Con goles de Jones, Mendoça y Peiró, el Atlético de Madrid se alzaba con su primer título europeo.

La siguiente temporada, Rotterdam era el escenario de la final de la Recopa de Europa entre el Tottenham Hotspurs, y el defensor de la corona, el Atlético de Madrid. Pero esta vez, el equipo rojiblanco fue vapuleado por los ingleses. Greaves y White daban la ventaja a los londineneses antes del descanso. Collar recortó distancias tras la reanudación, pero en el último tercio de partido, dos goles de Dyson y otro de Greaves le dieron el título al equipo inglés.

23 años después, y con las finales de la Copa de Europa y la Intercontinental entre medias, el Atlético de Madrid volvía a disputar una final de la Recopa de Europa, su competición preferida. El rival, el temible Dinamo de Kiev, máximo exponente de un fútbol del este que triunfaría aquel año, con la conquista del Steaua de Bucarest de la Copa de Europa de 1986 ante el FC Barcelona. El equipo ucraniano vencería en Lyon al Atlético de Madrid por 3-0. En un baño de los ucranianos a los madrileños, Zavarov ponía por delante a los soviéticos. Blohkin y Yevtushenko finiquitaban en los últimos minutos el partido, y una nueva final rojiblanca.

La Europa League, la redención

El Atlético de Madrid encontró consuelo a tres finales perdidas de manera consecutiva en Hamburgo, donde logró su primera Europa League de la historia. El equipo madrileño, rebotado de la fase de grupo de la Champions, fue pasando rondas con mucho esfuerzo y sudor. Primero Galatasaray, donde se jugó la clasificación tras empatar a 1 en el Vicente Calderón. Un gol de Simao y otro de Diego Forlán metieron al Atlético en octavos de final, donde esperaría el Sporting de Portugal.

El equipo portugués, a pesar de jugar gran parte de la ida con uno menos, aguantó el resultado de empate a cero en el Vicente Calderón y todo se resolvió en el José Alvalade. Allí, Agüero dio un recital a toda Europa de lo que era capaz, y dos goles suyos clasificaron al Atlético de Madrid para cuartos de final, a pesar de los goles de Liedson y Anderson Polga. El equipo rojiblanco sufrió aguantando el empate a 2, pero obtuvo el premio final a su esfuerzo en el partido, y asomó la cabeza a los mejores 8 equipos del torneo.

El Valencia, en cuartos de final, se mostraba como un equipo temible. Con la tripleta Villa, Silva y Mata, rodeada de los Joaquín, Albelda, Vicente, Pablo Hernández, Manuel Fernandes, Banega... El Atlético llegaba a Mestalla con la sensible baja de Reyes, pero con su temible pareja Forlán – Agüero. Tras un partido de poder a poder, los goles de Forlán y Antonio López daban la ventaja en la eliminatoria a los rojiblancos, neutralizando el valor de los goles de Manuel Fernandes y David Villa. Ya en el Calderón, la polémica estalló. Un gol anulado a Forlán, y un claro penalti de Juanito a Zigic marcaron el pésimo arbitraje del escocés Thompson, y eclipsó una gran eliminatoria. El Atlético era semifinalista.

Liverpool era la siguiente parada. El Atlético, en un partido bronco y de poco fútbol, llegó con ventaja a Anfield, gracias a un nuevo gol de Diego Forlán. El equipo madrileño sufrió muchísimo la presión del equipo inglés en su casa, y forzó la prórroga con un gol de Aquilani antes del intermedio. Ya en el tiempo extra, Benayoun marcaba en el 94' el tanto que metía a los ingleses en la final. Pero el Atlético guardaba una bala en la recámara. Con la entrada de Jurado, el equipo rojiblanco dio un paso al frente, y embotelló al Liverpool en su área.

Primero un aviso de Jurado lamiendo el poste de la meta de Reina, abrió el camino a uno de los goles más importantes de la historia del Atlético de Madrid. Raúl García abrió en diagonal hacia la posición de Reyes, cerca del pico del área. El utrerano le gana Glen Johnson y coloca un precioso centro con el exterior de la izquierda para que Forlán la enganche en boca de gol sólo de marca. El uruguayo, ex del United, celebraba con rabia el gol que valía una final. Hamburgo esperaba.

24 años después, una nueva final europea. Esta vez, el Fulham inglés, sorprendente finalista tras eliminar al Hamburgo, anfitrión de la final. El Atlético venció en la final por 2-1, y se hizo con su primera Europa League. Forlán adelantó a los colchoneros, pero poco después, Simon Davies empataba para los londinenses. Ya en la prórroga, y tras un segundo tiempo de angustia y empuje inglés, el Atlético retomaba el control del partido. Salvio y Agüero la tuvieron al final del primer tiempo del “extra time”, hasta que Agüero peleó lo imposible, ganó una pelota sobre la línea de fondo, y se la puso a Forlán, para que con la ayuda de Hangeland, batiera a Schwarzer y desatara el delirio madrileño.

El doblete europeo

Meses después, la ciudad de Monte Carlo albergaba la final de la Supercopa de Europa, entre el “Tutto Campioni” Inter, ganador de Scudetto, Coppa d'Italia y Champions League, frente al Atlético de Madrid, campeón de la Europa League. El equipo madrileño salió irreverente a la final, y a pesar de los primeros avisos interistas en los primeros minutos de partido, el equipo rojiblanco no se puso nervioso. Pronto aparecieron Forlán, Agüero y cía para darle la vuelta a la situación y pasarle el control del partido al Atlético de Madrid, que tuvo las mejores ocasiones del primer tiempo.

Ya en el segundo periodo, el Atlético plasmaría su dominio. Primero Reyes, tras una combinación con Agüero, batiría a Julio César. Después, Simao se marcharía de Lucio con facilidad, y pondría el balón en bandeja a Agüero, que ganaría la espalda a Chivu, y haría el segundo gol del Atlético de Madrid, para colocar el definitivo 2-0 en el marcador del Louis II. El Atlético ganaba su primera Supercopa de Europa, y firmaba el doblete europeo, el primer gran objetivo colchonero de la pasada temporada.

Las otras finales

El Atlético de Madrid, aparte de estas seis finales, ha disputado otras tres finales de competiciones internacionales. La más importante, la final de la Copa Intercontinental de 1975. Tras la renuncia del Bayern a disputar la final ante Independiente de Avellaneda, el Atlético accedió a jugar ante el Campeón de la Libertadores. En Argentina, “El Rojo” venció 1-0 en su estadio. En Madrid, un mes después, ante un Vicente Calderón a rebosar, la escuadra atlética remontaba la eliminatoria con goles de Irureta y Ayala a falta de diez minutos del final, y se convertía en campeón del Mundo.

Las otras dos finales del Atlético de Madrid datan de la Copa Intertoto. En 2004, el equipo rojiblanco se medía al Villarreal en la final de la Intertoto por un hueco en la Copa de la UEFA. El Villarreal se impuso en la ida por 2-0, pero en la vuelta el Atlético remontaría, y la eliminatoria se decidiría desde el punto de penalti. Pepe Reina se alzaría como el hombre decisivo de aquella tanta y daría la clasificación al Villarreal para la Copa de la UEFA. Tres años después, el Atlético repetiría final de la Intertoto ante el Gloria Bistrita. Después de perder 2-1 en Rumanía, un gol de Forlán, su primero con la rojiblanca, daría el pase al Atlético de Madrid a la Copa UEFA.


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