Mostrando entradas con la etiqueta Diego Pablo Simeone. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diego Pablo Simeone. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de diciembre de 2012

Simeone, números de Champions


Simeone cumple un campeonato entero al frente del Atlético de Madrid. 22 partidos después del campeonato pasado, en los que sumó 37 puntos, los mismos que lleva hasta ahora en liga en 16 partidos. Es decir, Simeone suma con el equipo rojiblanco 74 puntos de los 114 posibles, el 65% de los puntos que ha tenido en juego el Atlético de Madrid desde que el "Cholo" debutará en el banquillo atlético el 7 de enero de 2012 frente al Málaga, una de sus víctimas favoritas, con 2 victorias de 3 duelos ante los malaguistas. El bonaerense suma, de esta manera, 22 victorias, 8 empates y 8 derrotas con el Atlético. Es decir, el “Cholo” consigue el 57'8 % de las victorias ligueras que hay en juego. Unos buenos números. De Champions League.

De hecho, con estos números, comparados con la tabla final de la pasada temporada liguera, el Atlético de Madrid es el tercer mejor equipo de 2012 en la Liga BBVA, por detrás de FC Barcelona y Real Madrid, y hubiera entrado con mucha solvencia en la Champions League la temporada pasada, con 13 puntos de ventaja sobre el Valencia, que firmaba 61 puntos para lograr el tercer puesto el año pasado, y16 sobre el Málaga, cuarto finalmente con 58 puntos, 2 más que el Atlético, que terminó 5º clasificado la temporada 2011/2012.

De momento, a estas alturas de temporada 2012/2013, el conjunto madrileño firma una tarjeta de 37 puntos sobre los 48 posibles, el 75% de los puntos disputados hasta el momento, lo que le vale para estar en el segundo puesto del campeonato, a 9 del líder, el FC Barcelona, y 4 por arriba del eterno rival, el Real Madrid. Además, el Atlético de Simeone acumula 9 puntos de diferencia sobre el 5º clasificado, un colchón importante a gestionar o ampliar por los del ex de Catania, Racing y River Plate entre otros equipos para logar el ansiado 3º puesto y la clasificación directa para la próxima edición de la Champions League, el gran objetivo de la plantilla colchonera esta campaña, tras tres temporadas de ausencia.

Los números van más allá

Simeone no sólo aporta puntos para sostener su buen hacer al frente del Atlético de Madrid. También aporta goles a favor y goles en contra, de hecho, con los 19 del año pasado, y los 17 de ésta, el Atlético ha encajado con el argentino 36 goles en liga, 10 menos que toda la temporada pasada entre la 'era Manzano' y la 'era Simeone'. Con ese guarismo, sería el tercer equipo menos goleado de la pasada temporada, y este año es el tercero menos goleado también, empatado con Osasuna, y superado por Málaga y Real Madriden este aspecto. El Atlético se encontraría por encima del líder en este apartado, que ha encajado 18 goles.

Además, en el mismo periodo de tiempo, ha realizado 66 goles en la Liga BBVA, con Falcao como máximo responsable de estos números ofensivos. Comparado con los números globales de la temporada pasada, el Atlético sería el tercer equipo más realizador del campeonato, por delante del Valencia de Emery. Esta campaña, se encuentra superado por Real Madrid, con 39, y por Fútbol Club Barcelona, con 54, 18 tantos más que los colchoneros.

De la mano de Simeone, el Atlético de Madrid ha pasado de pelear por salir de la parte baja de la tabla, que el año pasado ocupaba a estas alturas con 19 puntos, a haber insinuado que podía ser la alternativa a pelear por el título liguero de forma seria hasta este fin de semana, en el que cayó derrotado en el Camp Nou y se ha quedado rezagado respecto al conjunto de la Ciudad Condal. Un cambio radical en apenas un año, de la mano de un técnico que mediante el orden, el trabajo y el funcionamiento colectivo ha recortado las diferencias con los mejores, y se ha intentado codear con ellos.

domingo, 7 de octubre de 2012

Simeone, nueve meses después


Nueve meses. El tiempo que dura un embarazo, el largo transcurso de una temporada de fútbol que arranca a mediados de agosto y acaba a mediados de mayo para los clubes. La estancia de Simeone en el Atlético. Una metamorfosis. Una simple relación de ideas que hace ver lo que es el breve transcurso de tiempo, las cosas que la vida ofrece en nueve meses, y sobre todo, lo que ha logrado el técnico argentino del Atlético de Madrid, al que se bautizó esporádicamente como “efecto Simeone” y ha mutado en el “ciclón Simeone”.

Y es que todo nuevo proyecto tiene una fase complicada, y el Atlético la tuvo dos meses después de la llegada de Simeone, cuando estuvo cinco jornadas sin conocer la victoria en Liga, y todo el mundo dudaba de la efectividad de la llegada del argentino, que arrivaba a la ribera del Manzanares procedente de su también amado Racing de Avellaneda. Era la oportunidad que soñaba Diego para mostrarse al mundo como técnico de primer nivel, y no la desaprovechó a pesar de ese bache de resultados. A trancas y barrancas, enderezó el rumbo de una nave mal gobernada en el primer tramo de la pasada temporada, y la llevó al puerto de un nuevo título continental dos años después, y a quedar a dos puntos de Champions League, cuando había arrancado a tres por encima del descenso frente al Málaga.

Debut ante el Málaga

Precisamente hoy, cuando se cumplen nueve meses de su debut en La Rosaleda, es el equipo de Paseo de Martiricos el que le rinde visita al Atlético en el Vicente Calderón, en una pelea por algo más que una momentánea segunda plaza en la liga. Hace nueve meses, el Atlético casi llegaba con el cartel de víctima colgado en la frente, pero el equipo rojiblanco sacó a relucir las líneas maestras de lo que ha sido esta plantilla con el ex de River Plate, entre otros.

Aquel partido terminó empate a 0, pero el Atlético tuvo contra las cuerdas a los de Pellegrini con varias oportunidades claras de gol, que bien pudieron valer la victoria y tres puntos vitales ante el equipo que ocupó la plaza de Champions League deseada por los colchoneros. Sin embargo, el halo de optimismo que desató el equipo con una imagen más solida, más esforzada, y más colectiva desembocaría en la tremenda euforia final de Bucarest.

Solo el Barcelona de Guardiola y el Madrid de Mourinho han asaltado con victoria el Calderón
Paso a paso, el Atlético alcanzó 37 puntos en 22 jornadas. Nadie, excepto los colosos Real Madrid y FC Barcelona, pudieron superar los números del Atlético con Simeone. Ni Málaga, ni Mallorca, que hicieron 34 puntos; ni el milagroso Zaragoza con 33 puntos. Tampoco Valencia, Levante, Osasuna, Sevilla o Athletic de Bilbao, que no llegaron a los 30 puntos en el transcurso de las 22 jornadas. No fueron números suficientes para la Champions, pero sí lo fueron para entrar en puestos europeos (seis primeros) por tercera vez en diez temporadas, números algo lejos de lo que se espera del Atlético. Simeone, junto con el mexicano Javier Aguirre, fue el segundo técnico en conseguirlo. Hoy regresa el Málaga, y hay cuentas pendientes sobre el césped. El Atlético quiere dar la sensación de superar a su máximo rival por la tercera plaza en estos momentos, y el Málaga quiere no volver a tropezar en la piedra del Manzanares, que casi le cuesta un disgusto en la última jornada.

Características del equipo

Intensidad – Una característica fuera de toda duda en muchos partidos, donde el Atlético siempre ha querido imponer partidos de ritmo alto, donde el rival no estuviera cómodo ante la presión ni organizado ante las zonas donde el Atlético ejercía esta presión, habitualmente cerca del área rival, para robar con los de arriba y matar con los de arriba. Una presión que implica a los once jugadores, desde Falcao hasta Courtois, pasando por todas las posiciones del esquema colchonero. Nadie puede bajar las revoluciones del motor, porque Simeone no perdona.

Veteranía – El Cholo ha dado los galones del equipo a gente con lides y tablas. Gente en primera instancia como Tiago, Perea y Gabi tomaron un lugar habitual en las primeras alineaciones del Cholo Simeone, que ha ido dando forma a una idea a través de un once inicial que en la última parte de la pasada temporada todo el Calderón se aprendió de carrerilla, al estilo del mítico equipo de Radormir Antic. Courtois, Juanfran, Filipe Luis, Godín, Miranda, Gabi, Mario Suárez, Arda Turan, Diego, Adrián y Falcao quedaron en seis meses en el imaginario rojiblanco al nivel de Molina, Geli, Toni, Santi, Solozábal, Vizcaíno, Caminero, Pantic, Simeone, Kiko y Lubo Penev.

Solidez – Si el Atlético de Madrid de Simeone se ha caracterizado por algo más que su intensidad, han sido los números defensivos del equipo. La famosa “mujer barbuda” ha pasado a mejor vida desde que Simeone y su equipo de trabajo llegaran al cargo. Muchos partidos a cero, hasta diez la campaña pasada con el argentino, para sostener la fortaleza de un equipo que se construye a partir de la defensa y termina en un cazagoles voraz.

Falcao – Todo lo que el Atlético de Madrid fabrica, Falcao se encarga de materializarlo en gol. El colombiano ha vuelto a encontrar al técnico que le puso en la órbita de grandes delanteros del fútbol mundial, cuando el argentino y el cafetero cruzaron sus trayectorias profesionales defendiendo la zamarra de River Plate. Simeone ha sido el técnico que mejor ha entendido las cualidades del Tigre de Santa Marta, y Falcao devuelve esa confianza con lo que mejor sabe hacer, goles. Con un arranque espectácular entre Liga, Europa y selección, con hasta 12 tantos en los partidos que ha disputado; el colombiano no ve su techo bajo las órdenes de Simeone. Una dupla técnico – jugador letal, que está convirtiendo al Atlético en un conjunto temible allá por donde va.

Simeone suma 12 victorias consecutivas en Europa con el Atlético. El récord del club está en 15
Robo y contragolpe – El estilo bajo es el que se define Simeone. Después de la intensa presión, Simeone ha caracterizado al Atlético por ser un equipo que castiga mucho a sus rivales cuando los coge descolocados y con espacio por delante. Robo, y las flechas por la banda ya están apareciendo. Juanfran y Filipe ofrecen soluciones a Simeone por fuera, mientras que Diego en su momento la campaña pasada, y Arda, Koke, Raúl García y Mario le ofrecen la creatividad y la llegada necesarias para que funcione un equipo que le exige goles a su mediocentros, para no depender sólo de la pegada mortal de Falcao.

Esa filosofía de morder, robar y correr le ha valido al Atlético grandes títulos. Véase de ejemplo la contra que monta Diego en un pase para Falcao en la final de Europa League en el primer gol; el robo y la presión insistente de Arda Turan en el segundo gol de Falcao en esa misma final; o la finalización del tercer gol de Falcao en la Supercopa de Europa ante el Chelsea. El Atlético consigue abortar un córner en contra y convertirlo en un contragolpe para que el colombiano ajusticie a un Chelsea inferior al Atlético aquella noche del 31 de agosto.

Dominio del balón parado – El Atlético de Madrid ha sido uno de los equipos que más provecho sacó la campaña pasada a balón parado. Muchos goles salidos de la pizarra de Simeone, de las horas de ensayo en los entrenamientos. Jugadas estudiadas una y mil veces para que se ejecuten a la perfección en los partidos. No sólo porque el Atlético es capaz de forzar penaltis para que Falcao los convierta en gol, si no porque el equipo ha encontrado en Miranda, Mario, Koke, Raúl García, y Gabi a excelentes culminadores del juego aéreo, más allá de Radamel Falcao. Domínguez es otro de los futbolistas que servía al Atlético a la hora de lograr goles en jugadas de estrategia. A la hora de sumar, Simeone sabe que la jugada de estrategia vale mucho, y aprendió de un maestro en ese sentido, Radomir Antic.

Bebiendo de las fuentes de Radomir Antic

Simeone ha sacado su vena de técnico de uno de los mejores entrenadores que ha tenido el Atlético de Madrid en su historia, Radomir Antic. A pesar de que Antic fue uno de los protagonistas del descenso de la campaña 99/00, cuando sucedió a Ranieri en el cargo; al serbio se le recuerda en el Vicente Calderón por el mágico doblete del 96, en el que se hizo con Liga y Copa del Rey. El argentino, componente de aquella plantilla, ha mantenido buena relación con Radomir Antic, a pesar de que fuera uno de los que comenzó la diáspora de los héroes hacia otros clubes.

Hay muchos paralelismos entre este equipo, y el Atlético del doblete
Y en muchas de sus formas, de su trabajo diario, de sus jugadas de estrategia, y de los matices del equipo que dirige, recuerda al preparador serbio. Salvando las distancias del doble pivote Mario – Gabi, con el rombo que componían Vizcaíno – Simeone – Caminero – Pantic, principal detalle diferenciador entre ambos, el resto es un funcionamiento casi calcado del Atlético, que de haber sido inteligente como club, hubiera apostado por potenciar aquella manera de entender el fútbol, y haber creado un equipo mucho más longevo que aquel del 96 al 98 hizo las delicias de muchos colchoneros.

Porque el equipo se basa en robar arriba y contragolpear, porque necesita de dos laterales largos, que actúen casi de carrileros, ante la falta de extremos puros, con dos jugadores de banda con tendencia a ocupar los pasillos interiores y abandonar los flancos. Con un punta que sabe jugar de espaldas a portería, aunque Falcao no tiene la magia de Kiko ni su calidad técnica. Con la base de la solidez (Molina encajó 37 goles en 42 partidos en el 96, Courtois 19 goles en 22 partidos la última campaña) como bandera, y del aprovechamiento de las faltas, córners y penaltis como manera estable de lograr una buena cantidad de goles que aseguren victorias. Y con un equipo comprometido, que es una piña unida e indivisible en torno a la figura de un entrenador carismático entre la grada, casi un líder espiritual, que en seis jornadas ha revivido el espíritu de aquel equipo, para establecer en el Calderón la creencia de que esta plantilla, corta, necesitada de la cantera para tener recambios, como aquella del 96, está a la altura de los dos colosos del fútbol español para pelear hasta el final por la décima (la décima liga, claro está).

Números de Simeone con el Atlético:

Números de Simeone
Temporada 2011/2012
Temporada 2012/2013
Liga – 5º puesto
PJ – 22 (10 en el Calderón)
PG – 10 (6 en el Calderón)
PE – 7 (2 en el Calderón
PP – 5 (2 en el Calderón)
Goles a Favor – 30 goles

Goles en contra – 19 goles

Máximo goleador – Falcao
Liga
PJ – 6 (3 en el Calderón)
PG – 5 (3 en el Calderón)
PE – 1 (0 en el Calderón)
PP - 0
Goles a favor – 16

Goles en contra - 7
Europa League
PJ – 2 (1 en el Calderón)
PG – 2 (1 en el Calderón)
PE – 0
PP - 0
Goles a favor – 4 goles

Goles en
contra – 0 goles
Europa League -
Campeón
PJ – 9 (4 en el Calderón)
PG – 9 (4 en el Calderón)
PE – 0
PP - 0
Goles a favor – 22 goles
Goles en contra – 5 goles
Supercopa de Europa
Campeón: 4-1 al Chelsea
Copa del Rey
Sin disputar
Números Totales
Partidos Jugados
Partidos Ganados
Partidos Empatados
Partidos Perdidos
40 (18 en el Calderón)
27 (14 en el Calderón)
8 (2 en el Calderón)
5 (2 en el Calderón)
Goles a favor
76
Goles en contra
32

lunes, 21 de mayo de 2012

El Atlético saca sus dos caras en una notable temporada


El Atlético saca sus dos caras en una notable temporada
El Atlético de Madrid cerró la temporada en la quinta plaza y con la conquista de la Europa League.

En una temporada que se preveía un caos y de futuro incierto con la marcha de David De Gea, Sergio “Kun” Agüero, Tomas Ujfalusi, Simao, Diego Forlán y del técnico que le hizo campeón de la Europa League y Supercopa en 2010, Quique Sánchez Flores; el Atlético se reinventó. Llegó un cuarteto ofensivo nuevo, Arda Turan, Adrián, Diego Ribas y Radamel Falcao, dirigidos por Goyo Manzano. El equipo empezó mal. En navidades se despidió al jienense, llegó Simeone, y el Atlético ocupó su lugar natural en la liga y en Europa. Con el argentino llegó la gloria, pero no la Champions.



Para entender la temporada que ha vivido el Atlético de Madrid, hay que remontarse al final de la temporada pasada. El 22 de mayo de 2011, el Atlético de Madrid vencía 3-4 al Mallorca y cerraba su clasificación para la Europa League en séptima posición, que condenaba a los rojiblancos a disputar dos rondas previas para acceder a la fase de grupos. Stromsgodset y Vitoria Guimaraes cayeron posteriormente, pero el equipo colchonero empezaría su pretemporada en julio.

Aquel día, el 22 de mayo de 2011, con el gol de Juanfran y el hattrick portentoso del Kun Agüero, ya se conocía la marcha de Quique Sánchez Flores del equipo que dirigen Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo, el binomio del poder en el Calderón. Su marcha se unía a la de Jurado, a principios de temporada, y a la de Simao, a mitad del año, y comenzaba la desmembración de un equipo que hace un año era campeón.

Dos días después, la banca saltaba por los aires en la Ribera del Manzanares. El Kun Agüero se reunía junto con su representante Hernán Reguera con directivos del club, y anunciaba su intención de abandonar el club colchonero en verano. El anuncio de Agüero confirmaba los rumores sobre la marcha del argentino. El argentino tomó rumbo hacia Manchester, como David De Gea. El Kun sería jugador del City, y De Gea firmaría por el Manchester United. Había que volver a levantar el edificio de nuevo.

Un equipo nuevo, como de costumbre

El Atlético de Madrid es un experto en firmar jugadores y vender. Durante el verano llegaron Adrián, Gabi, Miranda, Silvio y Thibaut Courtois, cedido por el Chelsea. Y los últimos en firmar fueron los fichajes más importantes, tras las muchas salidas en el equipo rojiblanco. Arda Turan, Diego Ribas, y sobre todo, Radamel Falcao, fichaje estrella rojiblanco, en un operación que costó 43 millones de euros y Ruben Micael para el Atlético de Madrid, aunque el mediocampista portugués se marchó cedido al Zaragoza sin pisar Madrid. A última hora, llegó otro portugués, Pizzi, cedido por el Braga.

La tardanza en los fichajes lastró al Atlético en los primeros partidos de liga. Un empate a cero en el Calderón ante Osasuna, días después de que Falcao y Diego Ribas firmaran por los colchoneros. Dos semanas después, el Atlético visitaba Mestalla, esta vez con Falcao en la alineación, acompañando el trivote de Manzano con Gabi, Mario y Tiago, junto a Adrián y Reyes en el ataque colchonero. Arda Turan y Diego, fichajes estelares, esperaban su oportunidad en el banquillo. El Atlético perdió 1-0 con gol de Roberto Soldado de cabeza, pero se intuía un equipo con una defensa fuerte, un buen portero, y en los últimos minutos, un ataque demoledor, aunque no transformó sus ocasiones en goles.



Un comienzo esperanzador, hasta que llegó el Barcelona

El Atlético de Madrid, tras esa derrota en Valencia, tenía que empezar a doblar sus esfuerzos. Europa y Liga comenzaban a exigir al Atlético, que en su primera semana de competición con todas  sus piezas disponibles, arrasó a sus rivales. Celtic de Glasgow, Racing de Santander y Sporting cayeron en el Calderón, que se convertiría en todo un fortín, del que pocos equipos han logrado puntuar, o sacar una victoria tan siquiera a lo largo de la temporada. Con un parcial de 3 victorias, y 10 goles a favor, por ninguno en contra, (2-0 al Celtic, 4-0 al Racing, 4-0 al Sporting), y con Falcao anotando 6 goles en los tres primeros partidos en casa, el Atlético llegó al Camp Nou. La gente se ilusionaba con la imagen del equipo, y las dudas sobre Manzano desaparecían.

El equipo colchonero llegaba al Camp Nou, a un escenario que en las últimas temporadas era sinónimo de goleada blaugrana. A pesar de que el Atlético de Madrid arrancó el partido bien, lanzamiento de Tiago al larguero incluido, el equipo culé, con Messi en plan estelar, goleó al Atlético de Madrid y devolvió a la tierra las ilusiones rojiblancas por alcanzar el nivel de los dos colosos de nuestra liga, Real Madrid y FC Barcelona.

La irregularidad, el camino marcado por los de Manzano en liga

El Atlético de Madrid mostró sus dos caras desde finales de septiembre hasta diciembre. En Europa, llegaba la cara buena de los rojiblancos, que accedieron, aunque no sin problemas, a los dieciseisavos de final de la Europa League. Un empate a última hora en Rennes, y la derrota en Udine, complicaron a los madrileños la clasificación, que tuvieron que ganar los tres partidos restantes ante Udinese, Celtic y Rennes.

Pero en la Liga, el equipo estaba disperso y perdido. Tras la dura derrota del Camp Nou, el equipo madrileño entró en una racha de resultados negativos. Tres empates seguidos en Liga, ante el Sevilla, el Granada en Los Cármenes, y el Mallorca, con un sólo gol a favor, de penalti de Falcao. El Atlético, a pesar de que en la retaguardia mantenía buenos registros, con pocos goles en contra, salvo en el partido frente al Barcelona, no tenía dinamita en la parte de arriba.

La irregularidad en el campeonato doméstico pasó mucha factura al equipo rojiblanco, como se comprobaría a final de temporada. El conjunto que dirigía Gregorio Manzano no arrancaba, y encontró un punto negro en la temporada con su visita a San Mamés. Un partido malo de los rojiblancos, totalmente desconectados del partido, acabó con la victoria bilbaína por 3-0, con el doblete de Fernando Llorente y el gol de Gaizka Toquero, que levantaba de nuevo la polvareda en contra de Manzano y su elección como técnico del Atlético de Madrid por parte del consejo de Administración de Gil Marín y Cerezo, y la dirección deportiva de Jose Luis Pérez Caminero.

El equipo colchonero pudo volver a conocer la victoria en el siguiente partido, ante el Real Zaragoza por 3-1. Adrián, con dos goles, y otro de Domínguez, sellaban una victoria balsámica para el técnico natural de Jaen, que se empezaba a encontrar en una situación complicada antes de que comenzara el mes de noviembre. Las voces críticas también se hacían notar contra la directiva del club, y su pésima gestión en sus 25 años al frente del club.

El equipo madrileño volvió a sacar su cara de Mr. Hyde una semana después. En un partido que tenía 0-1 a favor, y con uno más frente al Getafe, el Atlético de Madrid cayó en el Alfonso Pérez. Barrada y Michel dieron la vuelta al partido. Domínguez empató en el 80' con un disparo lejano que rebotó en un defensa y despistó a Moyà. Pero el partido no acabó ahí. Dos minutos después, penalti a favor del Getafe. Gol de Diego Castro, y el Atlético firmaba su particular desastre en el Coliseum.

En un mes de noviembre donde el Atlético cayó ante el Getafe antes del parón de selecciones, venció al Levante por 3-2 en un partido que debía ser un punto de inflexión, pero que con la abultada derrota en el derbi frente al Real Madrid por 4-1 quedó nublada. Nueva victoria en casa, esta vez ante el Rayo Vallecano por 3-1, y el Atlético entraba a diciembre, su peor mes del año.

Diciembre, mes de los horrores colchoneros

El equipo rojiblanco no levantaba cabeza de ninguna de las maneras. Ganaba sus partidos en casa, pero fuera se dejaba lo que había avanzado en el Vicente Calderón. Hasta que llegó el mes de diciembre, y con él, todos los problemas del Atlético de Madrid. Después de ganarle al Rayo con mucho sufriemiento, a pesar del 3-1, el Atleti llegaba a la Copa del Rey, una de sus competiciones favoritas. El equipo rojiblanco se enfrentaba al Albacete, histórico equipo de la categoría de plata, que este año se ha visto obligado a competir en Segunda B, tras descender la pasada campaña.

Los manchegos dieron una lección de humildad y trabajo a los colchoneros, culminando una dura semana para los atléticos. El Albacete ganó 2-1 en el Carlos Belmonte, con goles del veterano Antonio Calle y Zurdo. Adrián recortó distancias para el Atlético de Madrid en el minuto 71, albergando esperanzas de que el Atlético pudiera remontar la eliminatoria en casa ante su gente. El ridículo no acabaría ahí.

Pocos días después, era el turno de visitar Cornellà El Prat para los colchoneros, que posiblemente completaron uno de los peores tramos iniciales de partido de la historia del club. El Espanyol, en apenas 7 minutos, ya ganaba 2-0, mediante dos genialidades del mediapunta Joan Verdú. El Atlético no encontraba manera de reaccionar a tamaño varapalo, y para colmo, Romaric hizo el tercero antes del minuto 20 de partido.

Falcao, con orgullo de ganador, tiró del carro, marcando el 3-1, en un mal despeje de Cristian, que pega en la espalda del futbolista colombiano. El balón se acabaría alojando en el fondo de las mallas, pero aquel gol sólo era un oasis dentro de un desierto enorme de fútbol e ideas. Un equipo roto y partido cedía muchas facilidades al Espanyol, que tuvo ocasiones para hacer un festival de goles ante los colchoneros. Sergio García hizo el cuarto en el minuto 54'. Arda Turan puso el definitivo 4-2, pero la sentencia sobre Manzano parecía dictada.

Sin embargo, nadie sabe por qué, la ejecución del reo tardó 10 días más en ejecutarse. En esos diez días, el Atlético dejó su primera victoria del curso en el Manzanares ante el Real Betis, que se llevó el triunfo por 0-2 a orillas del Río Manzanares. Tres días después, el Atlético de Madrid sucumbía en la vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey ante el Albacete, que ganó en el Calderón con gol de Víctor Curtó. y el desaguisado hecho en los últimos días fue mucho mayor. Ya nadie pudo evitar la destitución de Manzano, hecho cantado desde días atrás.

Los problemas de Manzano

Gregorio Manzano, tratado injustamente por gran parte de la grada del Calderón desde su llegada por segunda vez al Atlético para dirigir al equipo, no tuvo un camino de rosas. A la desconfianza en la decisión de gran parte de la afición colchonera, se unió su mala relación con parte del vestuario. Hombres infrautilizados por Manzano, como Juanfran, Salvio, Koke, Miranda o Assunçao, y choque de carácteres con un peso pesado del equipo como Jose Antonio Reyes no le granjearon la confianza del vestuario.

Además de los problemas de Manzano con parte de su vestuario, hay que unirlos al constante runrun de la grada y de la prensa sobre la cabeza de Goyo Manzano. Manzano se defendía como podía, día sí, día también, de los constantes rumores y ataques a su persona, pero el equipo en Liga no funcionaba, y la confianza, escasa, de la directiva y de la grada, comenzaba a agotarse. El desenlace del mes de Diciembre alteró los plantes de la directiva, que tuvo que rectificar su plan inicial, y conceder al Cholo Simeone la oportunidad de ser el nuevo entrenador del Atlético de Madrid.

Cambio de aires con Simeone

La llegada del Cholo Simeone dio un flujo de esperanza a una afición que veía alejarse al Atlético de la Champions League, el objetivo deseado a final de Liga. El equipo se encontraba 10º clasificado, con 19 puntos en 16 partidos, a 4 del descenso que marcaba el Sporting de Gijón, y a 10 de la 4º plaza que ocupaba el sorprendente Levante. Los rojiblancos estaban obligados a hacer una segunda vuelta del campeonato extraordinaria, y comenzaron bien bajo el mandato de Simeone.

10 puntos en los primeros cuatro partidos, con un empate en La Rosaleda, ante un equipo que se consideraba rival directo, en el debut del Cholo en el banquillo colchonero. El equipo rojiblanco dio una mejor imagen, con las líneas juntas, una presión mucho más intensa, y las tres o cuatros ideas básicas a realizar bien estudiadas y bien aprendidas. El equipo colchonero tuvo tres o cuatro ocasiones claras de gol, y no concedió muchas facilidades al Málaga, en lo que se consideró un buen comienzo para el argentino.

El equipo hizo 26 puntos en la primera vuelta. Treinta fueron los puntos conseguidos en la segunda vuelta.
Tres victorias consecutivas ante Villarreal, Real Sociedad y Osasuna lanzaron a los colchoneros en la clasificación. Tras completar toda la primera vuelta sin entrar en puestos europeos, el equipo rojiblanco se enganchó a la pelea por los puestos europeos. El equipo de Simeone volvía a creer en ellos mismos, con un estilo de mucha más fuerza, intensidad y trabajo que el toque y paciencia de Manzano, que no salió como esperaba el jienense. El equipo sacó rentabilidad a Falcao, que con Manzano sólo hizo 8 goles en 16 partidos de liga, pero la llegada del Cholo le revitalizó, con 5 tantos en los primeros 4 partidos.

Lo que se llamó como el “efecto Simeone”, con un equipo revitalizado, y hombres que empezaban a tomar peso en el equipo como Juanfran (ha completado una segunda vuelta que le ha valido la primera convocatoria con “La Roja” de su carrera), Salvio, Koke, Tiago o Miranda, que empezaron a sentirse importantes de la mano del ex jugador rojiblanco. Aunque al igual que el equipo creció, en cuanto no llegaron buenos resultados, la gente tuvo dudas del “efecto Simeone”. Sin embargo, el Atlético accedió a Europa tras el empate ante el Racing, el primero de la serie de cinco sin ganar.

Cinco jornadas sin ganar, con cuatro empates y la derrota ante el FC Barcelona en casa, sembraron las dudas de la gente sobre la idea de Simeone, invicto en sus nueve primeros partidos como entrenador colchonero, que en Europa volvía a ser el equipo temible, venciendo en ida y vuelta a la Lazio y en casa ante el Besiktas. La victoria volvió al Atlético en Liga después de ganar al Besiktas 3-1 en el Calderón, con un primer tiempo memorable, que acabó con 3-0 favorables a los intereses colchoneros, con dos goles de Salvio y uno de Adrián fantástico. El Granada fue la víctima de la siguiente victoria en liga, por 2-0, goles de Miranda y Falcao. En Turquía, victoria por 0-3.

Cada partido en casa, una victoria. Pero la irregularidad es la marca del equipo

El equipo rojiblanco no puede evitar regresar a esa irregularidad que le ha lastrado todo el campeonato de liga. Las victorias en casa iban cayendo ante rivales fuertes. Athletic, Getafe, Espanyol... caían en el Calderón ante los de Simeone, que hacían de su campo un fortín. En Europa igual, y es que el Hannover 96 y el Valencia mordieron el polvo en Europa cuando visitaron el coliseo rojiblanco en competición europea, pero el Atlético no se mostraba tan seguro lejos del Manzanares.

Las salidas a Mallorca, Zaragoza y Ciutat de Valencia cuando el equipo se lograba acercar a los puestos de Champions League le restaban opciones de alcanzar los primeros puestos de la Liga. Simeone exprimía a los suyos, en pos de llegar lejos en Europa y en Liga, pero tan sólo 15- 16 jugadores, entre una plantilla corta y las lesiones, eran los efectivos que el Cholo solía disponer para afrontar los partidos. Al equipo se le acusó de estar exprimido, cansado. Con la alternancia de victorias en casa, y derrotas fuera, llegó la tercera y última derrota en casa.

De nuevo el derbi ante el Real Madridvolvía a suponer una nueva derrota para los colchoneros, por un abultado 1-4. Bastante amplio el resultado a favor de los blancos, que volvían a dejar a los colchoneros con las ganas de vencerles, a pesar de que todo el mundo hablaba de que esta vez el Atlético estaba preparado para dar guerra al Real Madrid. Cierto es que el Atlético dio guerra al Real Madrid, y llegó con empate al último tercio de partido, pero ahí un equipo madridista mucho más fresco fisicamente, rompió la igualdad y se marchó en el marcador con un hattrick de Cristiano Ronaldo, y el que cerraba la cuenta, obra de Callejón. Falcao hacía el gol del Atlético, demostrando que siempre aparecía en los momentos clave del equipo rojiblanco.

6 partidos, 4 victorias y 2 empates

La recta final en la Liga tras el derbi capitalino por excelencia, llevó a los colchoneros a Vallecas, a disputar un nuevo derbi, esta vez frente al Rayo Vallecano. Los colchoneros, en un partido apretado y muy cerrado, contaron con pocas ocasiones, pero lograron derribar el muro rayista con un gol de Falcao en el minuto 63 de partido. Los rojiblancos confiaban en alcanzar la Champions League, en vista que debían recibir al Málaga en el Calderón, su máximo rival por la cuarta plaza, incluso el Valencia pudo estar involucrado en la pelea, y ampliar las opciones al tercer puesto.

Una nueva victoria en casa ante el Espanyol por 3-1, con una actuación espectacular de Arda Turan, situó al Atlético cerca de su objetivo de entrar en la Champions League. Pero cuando el Atlético, tras eliminar al Valencia en el camino por la final de Bucarest, pifió en los dos siguientes partidos y tiró todas sus opciones por la borda. Dos empates sobre la bocina, de manera dolorosa, cuando el Atlético había sido mejor que sus rivales, privaron al Atlético de entrar en la máxima competición continental y pintar un panorama oscuro para una plantilla de quilates.

Betis y Real Sociedad, dos empates dolorosos

El primer empate, en esta racha de seis partidos sin conocer la derrota en la Liga, llegó en Sevilla. En un primer tiempo donde el Atlético dominó y fue mejor que el Betis, el equipo local aguantó la embestida madrileña al descanso. Pero tras la reanudación, el Atlético acertó a ponerse por delante. Koke, que había sustituido a Diego, marcaba el primer gol rojiblanco. En los últimos diez minutos, la victoria rojiblanca se esfumó. El empeño de Jonathan Pereira hizo que el Betis fuera capaz de darle la vuelta al partido. Una asistencia suya para Pozuelo, y un tanto suyo acto seguido, parecían derrotar al Atlético. Pero no a este Atlético de Simeone. Falcao hizo el empate sobre la bocina, y mantuvo vivas las esperanzas del Atlético, que entraba en puestos de Europa League para no salir más.

Tres días después, contra la Real Sociedad, el Calderón vivía un ambiente festivo, en lo que se esperaba que fuera un partido cómodo para los colchoneros ante un rival que prácticamente no tenía nada en juego. Pero el Atlético hizo un partido espeso y lento, con pocas ocasiones. Un disparo lejano de Gabi puso por delante al Atlético de Madrid, y pareció alejar los fantasmas de la no clasificación para la Champions, pero Carlos Vela, en el 92’, con la Real de verdugo y el Atlético encerrado atrás por la expulsión de Gabi, hizo un doloroso empate.

Las victorias ante Málaga y Villarreal no sirvieron más que para asegurar el quinto puesto que daba acceso al Atlético de Madrid a la Europa League. Los rojiblancos, aunque ganaran a su máximo rival, no dependían de si mismos para clasificarse a Champions. El Málaga se hizo con la cuarta plaza, pero el Atlético dejó un poso de equipo serio y duro de vencer si mantiene la base de esta plantilla y corrige la irregularidad que tantos puntos le han costado a lo largo de la temporada, en especial, en la primera vuelta.

Europa League, otro camino. El camino de la gloria

Con Lazio y Besiktas fuera de órbita, el Atlético avanzaba a los cuartos de final de la competición que le hizo recordar lo que significaba ganar un gran título casi 15 años después. El Hannover 96 era el siguiente escollo en la Europa League. El primer choque de la eliminatoria, disputado en suelo español, dio con un partido de fuerzas igualadas. Dos equipos cara a cara, peleando cuerpo a cuerpo. Golpeó primero el Atlético en un remate franco de Falcao ante la salida del meta alemán.

Empataría Diouf, en un despiste colectivo de la zaga colchonera. El Hannover se creció con el empate y dio muchos problemas al Atlético de Madrid en lo que quedó de partido. Courtois resultó decisivo para que el Atlético pudiera mantener el empate, y ya en los últimos minutos, una genialidad de “Toto” Salvio en forma de disparo con parábola que terminó en el fondo de la red de Zieler, para dar la victoria a los rojiblancos por 2-1. En Alemania, en un partido muy sufrido y disputado, el Atlético ganó 1-2, con una genialidad de Adrián y otra contra rematada por Falcao. Diouf volvía a marcar para los hombres de Mirko Slomka.

El Atlético veía Bucarest al final del camino, pero había un escollo que superar antes de estar en la capital rumana el 9 de mayo. El Valencia, tras superar al AZ Alkmaar, era el rival en cuartos de final de los colchoneros. Madrid fue testigo de la proclamación colchonera como favorito a estar en Bucarest después de arrollar al conjunto entrenado por Unai Emery. Y es que el Atlético salió en tromba, marcó con gol de Falcao antes del minuto 20, dominó el partido por completo, y casi sentenció la eliminatoria.

El Atlético acusó el hecho de competir en dos competiciones a la vez con una plantilla corta.
Y casi sentenció porque los goles de  Adrián, Miranda y el doblete de Falcao quedaron empañados por el cierre de ambas partes. El Atlético sufrió dos córners en contra, y primero Rami, que luego remacharía Jonás en el segundo palo, y Ricardo Costa después remataron sin oposición los dos saques de esquina y anotaron los goles de la esperanza valencianista. Pero el choque de Mestalla, a pesar de que sólo eran necesarios dos goles, se convirtió en un quiero y no puedo valenciano en el primer tiempo, sin muchas grandes ocasiones, y con el Atlético esperando. La decoración cambió en el segundo periodo, con el Atlético con mayor posesión con la entrada de Gabi por Mario, y los de Simeone marcaron por medio de Adrián, sentenciando la eliminatoria en el minuto 60 de partido.

Bucarest estaba ahí. El Athletic de Bilbao era el rival. El Atlético tenía la posibilidad de sumar un título dos años después de la Supercopa de Europa frente al Inter de Milán, y el equipo respondió a la perfección. Con orden, con temple, y con inteligencia, los rojiblancos madrileños llevaron a los bilbaínos al atasco en su circulación de pelota, y mataron al contragolpe. Falcao, con un golazo maravilloso buscando el segundo palo, y una maniobra genial para quitarse a los marcadores vascos, hizo el 2-0 con el que se llegó al descanso.

El Athletic empujó sin acierto, y el Atlético castigaba en cada contragolpe. Aunque Courtois hizo varias intervenciones de mucho mérito en el segundo tiempo, el Atlético de Madrid logró anotar el tercero en el 85’ de partido, en una bonita acción personal de Diego Ribas, que sentenciaba la final ydaba al Atlético de Madrid su segunda Europa League, igualando en el palmarés al Real Madrid, Tottenham, Sevilla u Oporto, entre otros clubes. El próximo año tiene la oportunidad de convertirse en el primer equipo español en ganar tres veces la Europa League, e igualar en el palmarés a Juventus, Inter de Milán y Liverpool, únicos equipos en ganarla en tres ocasiones. Pero no debería ocultar la realidad de que el gran objetivo del Atlético debe ser entrar en Champions League.

Antonio López y Perea, dos héroes que se marchan

Dos capitanes que se bajan de un barco que ha cambiado mucho desde que ellos llegaron a bordo. El Atlético de Madrid, en el año 2001, primer año del canterano Antonio López en la primera plantilla colchonera, el Atlético andaba sumido en la Segunda División del fútbol español, pasando su “primer añito en el infierno”. El equipo no logró el ascenso hasta la llegada de Luis, que contó con el de Benidorm en bastantes ocasiones a los largo de la campaña 2001/2002. Tras dos años de cesión en Osasuna, Antonio López regresó a Madrid hecho un futbolista mucho más aguerrido.

El canterano se fue asentando con los diversos técnicos que llegaban a la Ribera del Manzanares, y cogió protagonismo, sobre todo a la hora de lanzar faltas, con los que consiguió varios goles importantes. El lateral zurdo ayudó al crecimiento del equipo, que entró en Copa de la UEFA a través de la Intertoto en 2007, y fue titular en el primer año que el Atlético logró entrar en Champions League.

Tras la marcha de Fernando Torres al fútbol inglés, fue designado por sus compañeros como nuevo capitán del equipo, junto a Maxi Rodríguez, nombrado capitán desde la directiva por el carisma de “La Fiera” entre la afición rojiblanca. El lateral, aunque fuera viendo mermado su rendimiento a causa de diversos problemas personales como la muerte de su hermana por un cáncer, siguió siendo pieza capital para que el Atlético volviera a la Champions en la temporada 2009/2010, la misma que le hizo campeón de Europa League.

Tras 14 años, Antonio López era el primer capitán rojiblanco en levantar un título. Con el de esta temporada, ha sido capaz de levantar tres títulos europeos. Pocos capitanes en la historia del Atlético de Madrid podrán decir eso, saliendo de la cantera y trabajando a un nivel espectacular, a pesar de competir con hombres como Sergi, Pernía o Filipe Luis. Sólo las lesiones le han apartado de haber tenido más minutos en el Atlético de Madrid, y de haberse sentido mucho más útil.

El no acceso a Champions deja dudas sobre la continuidad de las estrellas de la plantilla la próxima campaña.
Por su parte, Luis Amaranto Perea se ha convertido en el jugador extranjero con más partidos disputados con la zamarra rojiblanca madrileña. El hombre natural de Turbo, tras ser vendedor de helados en su ciudad, y haber aterrizado en el fútbol argentino, antes de llegar al Atlético en 2004, será recordado por su tremenda velocidad. Un futbolista, a pesar de sus limitadas condiciones técnicas, que más de una vez le han dejado al descubierto, y de su alocada fiabilidad en el corte en velocidad; siempre se ha mostrado como un jugador honrado y de mucho tesón.

La tremenda velocidad de Perea le colocó en sus primeros partidos en el lateral derecho con César Ferrando, donde ya había actuado en bastantes ocasiones con Boca Juniors. Pero el futbolista colombiano formó con Pablo Ibáñez una de las mejores parejas de centrales de aquella temporada 2004/2005, que les valió para que a su puerta llamasen equipos de Inglaterra e Italia. Ambos se mantuvieron como pareja en la defensa colchonera durante cuatro largas temporadas, donde el equipo colchonero se clasificó para la Champions League tras doce temporadas sin hacerlo, a pesar de que fuera a través de la fase previa.

El defensor colombiano siempre ha sido un hombre muy tenido en cuenta por todos los técnicos que han pasado por el Calderón en los ocho años que ha militado en el equiporojiblanco. 314 partidos son los que ha disputado el de Turbo con la rojiblanca, en los que ha ganado 3 títulos europeos, y ha participado dos veces en la máxima competición continental. Ambos han dejado huella en el club rojiblanco, y recibieron la insignia de oro y brillantes antes del partido frente al Málaga, por parte del presidente Enrique Cerezo. Y por supuesto, la gente colchonera los guardará en la memoria con mucho cariño.

La cantera, protagonista

La cantera rojiblanca ha tomado protagonismo esta temporada. Con el Juvenil “A” campeón de Liga y semifinalista de Copa de Campeones, y el filial en 5º posición del grupo I de Segunda División “B”, a las puertas del Play Off de ascenso a Segunda, la cantera rojiblanca ha vuelto a contar con cierta importancia en el desarrollo de la temporada rojiblanca. Manquillo, Saúl, y Pedro Martín han debutado con el primer equipo esta temporada, pero otros hombres como Oliver Torres y Kader han tenido su hueco en las convocatorias del primer equipo colchonero.

Simeone, desde su llegada, ha contado en muchos momentos con la cantera rojiblanca para completar los entrenamientos del primer equipo atlético. En muchas ocasiones se han llegado a ver a 13,14 y hasta 15 chavales del fútbol base rojiblanco trabajando a las órdenes del primer equipo, lo que significa que Simeone ha tenido en cuenta a la cantera a la hora de observar su trabajo y sus evoluciones, dado que ha sido un asiduo al Cerro del Espino cuando sus obligaciones con el primer equipo se lo han permitido para observar al filial in situ.

Números de la temporada

Atlético de Madrid, 5º clasificado, 56 puntos. 15 victorias, 11 empates, 12 derrotas. 49,22 % puntos conseguidos.

53 goles a favor, 6º máximo anotador de la Liga, empatado con el Rayo Vallecano
46 goles en contra, 5º equipo que menos goles ha recibido, igualado con el Mallorca
Adrián, 2º goleador rojiblanco. 7 tantos en Liga. 18 en total.
Salvio, 3º goleador rojiblanco. 3 tantos en Liga. 8 en total.
Diego Ribas, 4º goleador rojiblanco. 3 tantos en Liga. 6 en total.
Arda Turan, 5º goleador rojiblanco. 3 tantos en Liga. 5 en total.
Domínguez. 6º goleador rojiblanco. 3 tantos en Liga. 4 en total.

Goles en Liga
27 goles con pierna derecha. 51% total.
11 goles con pierna izquierda. 20% total.
18 goles a balón parado, 34% total.
15 goles de cabeza, 28% total.
5 goles de penalti, 9% total.
3 goles de falta. 6% total.
9 goles de córner. 19% total.
1 gol nacido en saque de banda. 1,7 % total.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Bielsa y Simeone, duelo de estrategias


Athletic de Bilbao y Atlético de Madrid albergan en sus vestuarios a dos apasionados de la estrategia. Maestro y alumno dirimen hoy la primera final entre dos argentino en competición europea, y cada uno muestra sus mejores armas. El Athletic, la posesión y la profundidad; el Atlético, el contragolpe y la solidez.



No hay mejor escaparate para el fútbol español que esta final de Bucarest. Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao, equipos hermanos en los albores de su historia, demuestran que en el fútbol español hay vida más allá de Real Madrid y FC Barcelona, el gran duopolio de la piel de toro. La Europa futbolística, toda Argentina, y gran parte de Sudamérica mirará con atención a lo que acontezca en Bucarest, sede de la final.

En el campo, la cantera vizcaína, una filosofía de club, contra el Atlético de Madrid, el vértigo y la inestabilidad hecho estilo de ser y de pensar. Y a los mandos de una y otra nave, dos argentinos. Uno rosarino, tierra de genios. Otro bonaerense, tierra de trabajadores. Marcelo Bielsa, el maestro, imparte cátedra ante uno de sus alumnos aventajados, Diego Pablo Simeone, que pasa examen para demostrar que es mejor que el profesor. Ambos fueron uña y carne en Corea y Japón 2002. Uno era el técnico de la albiceleste, el otro era el capitán, la extensión de Bielsa sobre el verde. Estilos contrapuestos. Final igualada a la vista.

1º clave – Plantillas cortas. Gestión de esfuerzos

Una final es la mayor de las batallas. Y en una final, todo se decide por esas pequeñas batallas que muchas veces pasan desapercibidas. Los pequeños detalles del saber competir, el legado de Luis Aragonés al fútbol español. Con dos técnicos argentinos al frente de cada equipo, los pequeños detalles serán estudiados, controlados y exprimidos al máximo. Nadie maneja mejor que los argentinos ese culto al detallismo, a saber moverse en ambientes complicados, en grandes partidos con mucho en juego.

El primer “pequeño detalle” es importante. La gestión de los esfuerzos. El Athletic de Bilbao ha optado en las últimas dos jornadas por reservar y preservar a sus hombres más importantes. Bielsa es poco amante de las rotaciones, y la temporada de algunos de sus futbolistas ya alcanza los 60 partidos. Muniain, Ander Herrera o Amorebieta alcanzan el partido con molestias que han puesto en duda su participación, aparte de que Llorente ha jugado parte de la temporada con problemas físicos.

Atlético y Athletic llegan a la final de hoy al límite de sus fuerzas.
El técnico rosarino ha querido prevenir lesiones en un momento tan vital de la temporada, hipotecando las opciones de jugar la fase previa de la Champions League del Athletic de Bilbao en busca de cumplir con las dos grandes ilusiones bilbaínas, vencer en las dos finales que este año disputa el cuadro rojiblanco vasco. Estas dos semanas sin competir suponen un descanso importante para las piernas de los titulares del Athletic, pero también son un parón en el momento de máxima intensidad y tensión de la temporada. Una forma de partir el ritmo a sus futbolistas más habituales.

Por contra, Simeone, que al igual que Bielsa no ha realizado grandes variaciones de un partido a otro, a pesar de la importante carga que supone disputar competición europea y Liga hasta el final, ha preferido apurar las opciones de Liga de Campeones hasta las últimas consecuencias. Partidos con un mayor desgaste físico, mayor ritmo y vitalidad en el juego, mayor cansancio. También una forma de mantener el cuerpo en acción ante grandes esfuerzos. Ninguna de las dos formas de conservar a tus jugadores es mejor que la otra. Son dos caminos que llevan al mismo objetivo, disputar la final en las mejores condiciones posibles. Esta noche sabremos, cual es el camino que decidió el campeón de Europa League.

2º clave: Estilos contrapuestos. Posesión vs Contraataque

El partido se entiende que será igualado. Muy igualado, y por tanto, muy posiblemente, se vea un partido cerrado, un partido de alternativas, y que entiendo tendrá pocas ocasiones de gol. Habrá mucho respeto desde el primer minuto, con ambos equipos intentando ser el que haga el primer tiro, la primera falta, el primer robo de balón. En esa pequeña tensión con la que empiezan todas las finales, el Athletic tratará de acomodarse con la pelota, mientras que el Atlético esperará que el rival le de espacios para salir al ataque.

En esa pequeña batalla por imponer su estilo, comienza a definirse la final. ¿Quién expondrá mejor su estilo? ¿Atlético o Athletic? La posesión del Athletic evitará las contras del Atlético, pero el repliegue del Atlético no dejará espacios a los bilbaínos, abocados muchas veces a intentar buscar a Llorente para romper la defensa colchonera. La presión del Athletic cuando no tenga la pelota dejará muchos espacios a explotar por el Atlético de Madrid, pero también dificultará las maniobras madrileñas hacia la meta de Gorka Iraizoz. Como decimos, una final igualada en todos los sentidos.

El Athletic ha logrado vencer en escenarios importantes como Old Trafford y el Veltins Arena.
En esa pequeña pelea de estilos, el Athletic intentará reforzar su centro del campo. Con Javi Martínez partiendo desde el centro de la defensa, cuando el equipo bilbaíno ataque adelantará su posición para ser uno más en la organización del juego vasco. Adrián y Falcao tendrán que ayudar mucho al doble pivote rojiblanco en esas salidas desde atrás del joven centrocampista, mientras que los interiores atléticos tendrán que venir en la ayuda a los mediocentros muchas veces, para crear el atasco que evite que el Athletic llegue a los costados y pueda hacer daño por los flancos.

Si el Atlético roba en esa presión en la zona central, algo que hizo muy bien ante el Valencia en la ida, el Athletic sufrirá mucho en el repliegue, con una defensa lenta. Si el Athletic logra salir indemne de la trampa, será el Atlético el que tenga mucho que trabajar hacia su propia portería para evitar daños mayores. En esa constante presión de unos y otros al mediocampo rival comenzará a verse quién ha entendido mejor el partido, y lo que pide el guión en cada instante del juego.

Roma, Estambul, Hannover y Valencia cayeron en el saco de las conquistas del Atlético de Madrid para llegar a la final.
En esta pelea por imponer y dominar el tempo y el ritmo del partido, estará la clave de ver quién brilla más. Los detalles individuales van a decidir el partido en un sentido u otro, y la atención de ambos conjuntos será clave para contrarrestar los detalles de calidad que tengan los grandes jugadores de uno y otro. Además de la respuesta de los banquillos, que moverán piezas buscando sorprender al rival según esté el partido.

3º clave – Falcao y Llorente. Los hombre gol. La importancia de las segundas espadas

Si hablamos de gol en Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao, a todos se nos viene a la cabeza el nombre de sus dos goleadores estrellas. Por un lado, Radamel Falcao, que puede coronarse con el pichichi de la Europa League esta temporada, tras lograr el año pasado título y premio al máximo anotador con el Oporto. El colombiano, a buen seguro, querrá repetir actuación individual. Si hoy marca, sería máximo anotador de la competición en solitario, y marcaría un hito en el fútbol europeo.

Por el otro lado, en el conjunto vasco está una de las figuras de la selección española, el riojano Fernando Llorente. Con siete goles en Europa, el “Rey León” es el centro del ataque bilbaíno, descolgando balones en favor de la segunda línea bilbaína, o rematando el mismo las jugadas y los centros desde los costados. Llorente es sinónimo de peligro, y a sus 27 años, quiere mostrarse a Europa como el gran delantero que es.

Entre Falcao y Adrián suman 18 goles. Llorente y Muniain firmaron 12 tantos.
Las vigilancias sobre ellos dos serán constantes, y la atención del mundillo estará en los killers rojiblancos. Pero Bielsa y Simeone saben de la importancia de tener una segunda línea goleadora, que en el caso de un mal día del goleador, sean capaces de darle al equipo los goles que le harán falta. Por la parte madrileña, llegan Adrian, Diego, Arda Turan, y el “Toto” Salvio, con buenos números goleadores en Europa. En el lado de los de Bielsa, Muniain, Susaeta, Ander y De Marcos deberán aportar los goles que Llorente no pueda realizar.

Tan importante es que aparezcan los goles de la segunda línea de unos y otros para romper la final. El tridente que mejor acompañe a su goleador, ayudará mucho a su equipo. Líneas de mediaspuntas cortadas por un mismo patrón. Dinámica constante, mucha movilidad, desborde, descaro en el regate, buena visión de juego, capacidad de atraer marcas y liberar espacios. La inspiración de unos y otros dará o quitará opciones a sus equipos, por lo que es importante prestar atención en defensa a la capacidad creativa de unos y otros.

4º clave – El juego aéreo

La altura de Llorente, y la potencia de salto de Falcao no son los únicos argumentos que manejan por arriba bilbaínos y madrileños. Los vascos suelen rentabilizar los envíos por alto, que suelen buscar a Llorente, pero también hombres con buena capacidad por arriba, como Javi Martínez, Amorebieta o San José pueden hacer mucho daño por arriba a un Atlético de Madrid, que de momento es de los equipos menos goleados de esta campaña europea.

El Atlético ha marcado 30 goles, y sólo ha recibido 10. El Athletic, por su parte, anotó 28 y encajó 20.
Pero el Atlético de Madrid también tiene mucho que decir en esta faceta. Un equipo que trabaja muy bien el aspecto de las jugadas ofensivas a balón parado, donde ha conseguido varios goles durante la temporada, también en la Europa League. Los goles de Godín ante la Lazio, Falcao contra el Hannover, o Miranda ante el Valencia manifiestan el poder aéreo rojiblanco en las pelotas colgadas al área.

Tanto vascos como madrileños están obligados a prestar mucha atención a cada balón centrado para evitar conceder al rival oportunidades de gol. La altura de San José/Amorebieta/Ekiza parece contrarrestar la potencia de Falcao, y posiblemente Godín y Domínguez sean la apuesta de Simeone para el partido de hoy, en tanto que uruguayo y madrileño manejan mejor el juego aéreo que el brasileño Joao Miranda.
Twittear